Junio tendrá como gran cita indiscutible en su primera semana la reunión del BCE del jueves 5. Draghi lleva desde verano de 2012 haciendo funcionar la magia de la creación de expectativas de un modo brillante: sin apenas ninguna medida concreta no sólo resolvió la crisis de deuda en la €zona, además ha ayudado a que se vean mínimos de rentabilidad en países como Italia y España. Las bolsas también se han alegrado mucho confiando en las palabras de “SuperMario” aunque llevan esperando medidas no convencionales de BCE hace meses y éstas siguen sin aparecer. Pero en la reunión del 8 de mayo dijo textualmente: “el Consejo de Gobierno está cómodo con actuar la próxima vez» por lo que se está auto-exigiendo algún tipo de acción. Declaraciones de otros miembros del consejo de BCE apuntan a lo mismo. La pregunta clave es: ¿Cuál será esa “acción”?

No voy a ejercer de profeta aunque supongo que con su habilidad habitual por crear expectativas, apostaría a que anunciará alguna (o varias) a la vez que avisará que podría hacer más próximamente con la excusa de esperar a que salgan los resultados de los stress test a la banca y a la espera de más datos de inflación. En cualquier caso me voy a limitar a enumerar las posibilidades que se barajan:

Creo no me dejo ninguna. Otro tema es si hace falta que se haga alguna de ellas. Mi opinión es que no pero la deflación –que no existe, es desinflación- y propiciar el aumento del crédito –que ya sabemos todos no es por falta de liquidez ya que los bancos tienen de sobra al menos hasta que venzan las LTRO sino por problemas de solvencia- son excusas muy buenas para intentar debilitar al € -lo que tendría un efecto favorable para las exportaciones- y rebajar el coste de la deuda –auténticos objetivos- que ayudaría tanto a los países como a las entidades financieras a sobrellevar una situación que a nivel de calle aún no es de recuperación. Y desde luego ayudaría mucho a bancos y grandes empresas que cotizan en bolsa por lo que se explica que deseen que ocurra –en teoría mejorarían bastante sus resultados- y que haya sido descontado con alzas los últimos meses. A saber qué pasa ese jueves, y a saber cómo se lo toman los mercados: la volatilidad estará asegurada.