La aversión al riesgo que tienen los pequeños ahorradores tras las experiencias últimas vividas en productos que ‘ha colocado’ la banca, ha hecho que se miren con mucho recelo a cualquier producto que implique un poco de riesgo.

Pero viendo a la vez que los depósitos no dejan de caer en términos de rentabilidad, o nos conformamos con eso o decidimos contratar otros productos que, asumiendo algo de riesgo, nos permitan conseguir algo más de rentabilidad.

Es cuando la figura de los fondos garantizados suele ser tenida en cuenta. Son aquellos tipos de fondos donde al vencimiento acordado el capital inicial no corre ningún tipo de peligro. Podría disponerse antes de ese plazo del dinero, pero ya no estaría garantizado.

Pero lo que ocurre es que el pequeño ahorrador asocia garantizado a baja rentabilidad, ya que en plazos fijos (también sin riesgo) las rentabilidades son pequeñas. Lo que indicamos hoy es que esto no tiene porqué ser así ya que cada fondo de inversión garantizado invierte en diferentes mercados con lo cual las rentabilidades pueden variar muchísimo y siempre tener garantizado el capital.

Invertir en renta variable, en renta fija, mixta, deuda,…, de todos esto dependerá la rentabilidad a obtener pero siempre con el capital garantizado.

Un caso por ejemplo muy llamativo, y digamos que extremo, es el fondo Sabadell Bs G.Extra 10 que se comercializa como garantizado y que invierte en renta variable ya que en el último año ha dado una rentabilidad del 158%. Ojo, tener en cuenta que en los últimos 3 años ha sido de 1,50% solamente. Es un caso fuera de lo habitual, pero tanto este año como los anteriores el capital estaba garantizado.

Uno más razonable es el Fondo Bk Europa Garantizado que en el último año ha ofrecido una rentabilidad del 24,51% y en los últimos tres años del 12,25%. Invierte en renta variable europea. También posee el capital garantizado al vencimiento.

Otro ejemplo lo tenemos en el Barclays Interes Gtdo.1 que siendo garantizado ha dado en el último año una rentabilidad del 21,17% y en los últimos 3 años un 3,56%.

Por ejemplo, yendo a un caso contrario, nos encontramos con un fondo garantizado como es el Fondmapfre Garant.911 de Mapfre que en el último año ha dado un 12,30% pero en los últimos 3 años un -2,52%. Si hoy fuese el último año, quien invirtió 50.000 euros los recuperaría ya que el capital estaba garantizado, pero en términos de rentabilidad no recibiría ni un euro.

Lo que vemos claramente es que hay en estos productos una diferencia sustancial entre las últimas rentabilidades y las medias de los últimos años. Esto motiva dos cosas. La primera que no debemos de fiarnos nunca de las grandes rentabilidades que dan, ya que las rentabilidades pasadas nunca han garantizado las rentabilidades futuras. La segunda, que si queremos mantener el capital garantizado en estos fondos hay que esperar hasta el vencimiento, con lo cual si el fondo es a cuatro años y hemos tenido en el tercero un incremento considerable de la rentabilidad, nada nos impide que en el último caiga. El titular solo puede decir que gana o pierde cuando vende las participaciones del fondo.

Los fondos garantizados son realmente una alternativa interesante a los depósitos a plazo fijo, y más si son garantizados con retorno (de los que ahora periódicamente liquidan rentabilidades al titular en forma de cupón).

A diferencia de los depósitos las rentabilidades suelen ser mayores pero esta se materializa solo con la venta del fondo.

Lo cierto es que cada día salen al mercado más fondos garantizados que contemplan realizar inversiones en tipo mixto adaptándose con ellos a cualquier perfil de cliente.