El viernes pasado el INE publicó unas proyecciones sobre demografía española muy interesantes y muy graves ya que avanzan una menor población total y dentro de ésta un aumento importante de individuos con más de 64 años (19.7 millones según sus cálculos en 2023) lo que amenaza la viabilidad de las pensiones públicas. Con todo, me quedo con un dato del presente: el INE calcula que en 2013 se marcharán fuera de España 591.515 personas, un 24,1% más que en 2012 lo que arroja un saldo neto (diferencia emigrantes/migrantes) de -300 mil. Y además, prácticamente el 100% de los que se van son parte de la población activa. Esto significa que la tasa de paro española debería mejorar bastante y sin embargo no es así lo que demuestra que en realidad el desempleo sigue empeorando –y bastante- en España. Algo lógico por otra parte ya que la demostración empírica dice que se necesita crecimiento para crear empleo. Habría que añadir que también la emigración ayuda al menos a reducir el paro. Esto es muy grave porque bajan salarios, no suben los empleados y aumenta la población pasiva. Mal cóctel para la fiesta que algunos esperan sea 2014.

Dejando de lado los datos, su interpretación, las expectativas y todo lo que rodea a esta renovada ilusión porque esta vez sí que hemos tocado fondo y todo lo que queda será a mejor, la pregunta es ¿tendremos la sensación alguna vez de que se ha acabado la crisis? Y si la respuesta es sí, ¿Cuántos años faltarán para ello? Por eso los brotes verdes sonaban tan ridículos hace 4 años y ahora, en peor situación aún que entonces, aún suenan más absurdos. Ojalá sea cierto que hemos hecho suelo, que hay un cambio de tendencia pero que no nos engañen: esto no es un túnel, es un pozo. Y para escalar este agujero en el que estamos necesitamos muchas fuerzas y mucho tiempo, la economía real no es la bolsa en la que en unas horas el valor de una empresa puede crecer o decrecer en un alto porcentaje. Llevamos 6 años cayendo (a muchos se les olvida que en el año actual el PIB español caerá más de un 1%) y se han perdido millones de puestos de trabajo la mayoría en sectores que difícilmente recuperarán ese nivel de ocupación laboral tanto por la reducción de la actividad (por ejemplo el inmobiliario) como por falta de fondos (por ejemplo el sector público). Prácticamente el único sector en el que podría haber más empleos que en 2007 es el turístico puesto que es el único que mejora sus datos respecto a antes de la crisis pero son puestos de trabajo en su mayoría temporales y mal pagados. Sin un cambio de modelo económico no hay manera de acabar con el desempleo estructural que sufre España. Y en otros países la situación tampoco es boyante.

En estas cosas pienso mientras veo cómo los mercados financieros de los países desarrollados avanzan -rozan la euforia en algunos casos-  al compás de la liquidez barata y abundante de los bancos centrales. Y me alegra que la bolsa española haya mejorado y por supuesto aún más me congratulo de la rebaja de la prima de riesgo; además tampoco está ni el Ibex ni la rentabilidad del bono en niveles de burbuja como por ejemplo en los EUA por lo que no es preocupante un crash violento intrínseco (otra cosa es que venga importado de Wall Street por ejemplo) pero no logro relacionar todo eso con la economía real de los españoles. Sí, sé que es mejor que esté así a como estaba hace 18 meses, sin duda, pero siempre y cuando la rentabilidad de la deuda española no se vuelva a disparar, poco importa ver el Ibex en 8000 o en 12000. Como mucho el dato a seguir, dada la enorme importancia para nuestra recuperación del sector exportador y turístico, es el valor del € y desear que se debilite.

Al ambiente festivo bursátil se le sumó este fin de semana el histórico acuerdo Irán-USA lo que animó un poco más a las bolsas –nuevos máximos históricos en Alemania y Wall Street- (e hizo caer al crudo y al oro) pero sin grandes movimientos en el conjunto de la semana por el festivo USA de ayer y porque en general los grandes inversores miran ya hacia el cierre del año, una vez superado hoy el reto de la gran cita comercial del “Black Friday”. El lunes comienza diciembre, un mes estadísticamente alcista donde confluyen el habitual optimismo respecto al año próximo con las ganas de arriesgar para salvar el año unos y de impedir que mengüen las ganancias otros. Como se puede ver es en media un mes claramente favorable a la renta variable:

No obstante, si sacamos la estadística sólo de años post-electorales USA como el actual puede ser un mes más volátil de lo que parece aunque al final el resultado sea positivo:

De todos modos este año se han roto muchas estadísticas subiendo en meses habitualmente bajistas y obteniendo una rentabilidad el principal índice bursátil mundial (el S&P500) de más del 20%, algo que sólo ha ocurrido 7 veces desde 1991 y nunca con unos datos económicos tan pobres y con tan poca expectativa de que vayan a mejorar notablemente. Curiosamente, todas las veces al año siguiente se han visto nuevos máximos. Aunque si la FED ha influido tanto en 2013 como para romper estadísticas, el posible comienzo de la retirada de estímulos en 2014 podría ser un elemento que también rompa esta.

Especial de links con previsiones para 2014.