Para España, 2013 está resultando un año espectacular en cuanto a indicadores financieros: si hace 12 meses la mayoría nos temíamos un rescate total, ahora renunciamos a la línea de crédito extra que Europa nos ofrecía para nuestra banca. La prima de riesgo ha mejorado tanto que ha dejado de ser noticia y el Ibex, a pesar de haber sido en el primer semestre uno de los índices con más pérdidas de la €zona y tras 3 años seguidos de pérdidas, va a acabar el año –si no hay sorpresas- con una rentabilidad anual -incluyendo dividendos- que rondará el 20%. Casi lo mismo ha pasado en Irlanda, Italia y Portugal a pesar de sus crisis políticas, y en Grecia la mejora ha sido aún más formidable ya que se partía de una situación mucho peor como se puede apreciar en esta tabla de cambios de rentabilidad en el 2013 de la deuda a 10 años:

Y es que quizás la clave de todo esté en eso, en que una vez más los volátiles mercados exageraron el pesimismo con los “periféricos” y el optimismo con el grupo de “más solventes” -mientras empieza a desconfiar de los emergentes- y esto se está corrigiendo. ¿Pasará lo mismo en la economía, será esta aparente mejora de los datos macro un simple rebote tras una fuerte caída o un cambio de tendencia definitivo tras 6 años de crisis?  Imposible saberlo. Por de ponto este lunes la OCDE lanzó sus previsiones para España por las que, en términos de PIB, a finales de 2015 espera que estemos como estábamos a finales de 2012 (es decir, dentro de 2 años estaremos como hace 1) y en cuanto a la tasa de paro, espera que a finales de 2015 estemos como a mediados de 2012. Y aunque Alemania despega, Francia empeora por lo que tampoco está tan clara la mejora de la €zona cuyos PMI´s no mejoran.

De todos modos, la crisis financiera no ha acabado. El BCE ha sido el gran responsable de la mejora en los mercados de deuda y de reducir el miedo al fin de la €zona y la rebaja de intereses del Tesoro este año es el único motivo por el que aún se puede confiar en cumplir con el déficit previsto del 6.5% en 2013. Pero no es suficiente. Esta semana por ejemplo he leído comentarios eufóricos porque el Tesoro español ha emitido letras a 1 año al 0.67%, el tipo más bajo de su historia. Efectivamente, pero también los tipos de interés oficiales están en los mínimos históricos. El problema, y que demuestra que queda mucho para que esto se normalice, es que el Tesoro está emitiendo a un tipo superior al del Euribor, algo que jamás pasó antes de la crisis. El Euribor era el tipo máximo al que se podía financiar un banco cuando existía un mercado interbancario y el Tesoro siempre emitía por debajo de eso ya que se consideraba mucho más seguro a un emisor público que a una entidad financiera. Ahora no existe el interbancario, el Euribor es un tipo teórico pero las únicas operaciones reales que se hacen a 12 meses, las letras del Tesoro, se hacen a un precio superior.

Esto además demuestra algo que llevo comentando años pero que parece la CE ha descubierto ahora: las emisiones de deuda de los estados se están comiendo los fondos de los bancos con lo que son el principal obstáculo para que vuelva el crédito que tanto anhelan. Por eso es necesario reducir deuda pública, porque su aumento está minusvalorando el enorme esfuerzo de familias y empresas por reducir la suya y además deja sin argumentos al sector financiero para arriesgarse a prestar –al menos a tipos competitivos- en una economía real donde 13 -oficialmente- de cada 100€ que presten pueden perderse por morosidad (por cierto, ya ni siquiera afecta a la cotización de los bancos un pésimo dato de mora bancaria, tal es el divorcio entre los datos y las valoraciones bursátiles). Como siempre, la solución que algunos proponen no es la más lógica: reducir deuda sino exigir a BCE que compre activos directamente al estilo FED o BOJ. Suerte con eso pero una cosa es actuar en situaciones extremas y otra que los que más aportan liquidez al BCE quieran que sus fondos se utilicen para eso de forma habitual. No obstante, esa posibilidad será otro punto a favor de los mercados financieros €zoneros aunque nunca se lleve a cabo ya que puede funcionar como red de seguridad como ya pasó a mediados de 2012 con las palabras de Draghi. Lo mismo con la idea de los tipos negativos para los excedentes de liquidez, algo que ya propuse yo hace casi 2  años pero que no creo llegue a hacerse por la oposición de la banca alemana.

En cuanto a la semana en los mercados, el lunes por primera vez en la historia el Dax alemán superó los 9200, y el Dow Jones y el S&P500 los 16 mil y los 1800 respectivamente. Esa misma tarde el famoso inversor Icahn avisó de una gran caída de la bolsa “debido a que las ganancias de muchas empresas están impulsadas más por los bajos costos de endeudamiento que por la fortaleza de la gestión” y no creo que fuera ese el motivo –a pesar de que tiene toda la razón- pero a partir de ahí Wall Street corrigió algo. También martes y miércoles pero se recuperó ayer para, a la espera de la sesión de hoy, confirmar una nueva semana de máximos. Por otra parte, el Ibex, tras un comienzo de semana esperanzador, se ha alejado de los 10 mil, ¿oportunidad para invertir cara a un posible rally fin de año o ya está todo lo bueno descontado? Mi opinión es que salvo que BCE de alguna otra sorpresa positiva, aquí no hay muchas ganas: bastante se ha salvado el año ya con la espectacular subida desde los mínimos de Junio. Sintomática la enorme cantidad de autocartera que han vendido en este rally los bancos españoles con la excusa de reforzar su capital. Han preferido vender acciones propias que acciones de otras compañías…por algo será.

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