Lograr un crédito en España no es tarea sencilla. Tampoco para los jóvenes, que también tienen complicado el acceso. Más allá de ayudas públicas como los préstamos participativos de Enisa, destinados a emprendedores menores de 40 años, o los ya extintos préstamos renta universitario, las entidades financieras disponen de productos dirigidos en exclusiva a ellos.

Y aunque estos gozan de algunas características más beneficiosas, comparten algunos puntos con el resto de los préstamos. En este sentido, la mayoría de los préstamos para jóvenes están orientados a sufragar los estudios, como se puede constatar en el comparador de préstamos de Bankimia.

Su público, clientes de entre 18 y 30 años que pueden pedir hasta 60.000 euros. Precisamente se trata de la misma cantidad que se puede solicitar en otros créditos, cuya edad máxima al acabar de pagar suele rondar los 70 años.

El plazo de amortización no difiere mucho entre unos y otros, ya que en ambos casos se puede alargar hasta los 10 años. Pero sí hay diferencias entre los gastos extra que se imponen ya que la mayoría de los préstamos para jóvenes no cobran comisiones o son algo más económicas.

Sólo en algunos casos se ha de pagar por la apertura del crédito y por su amortización anticipada. Normalmente no llega al 2%, porcentaje habitual en el resto de préstamos, que también incluyen otra comisión por estudiar el caso.

En cuanto a las formas de pago, la mayoría de los préstamos para jóvenes tienen cuotas fijas durante toda la vida del crédito. Y el interés va del 6% al 12%, abanico mayor en otros casos, donde va del 9% a más del 20%. Según datos del Banco de España, en abril de 2013, la TAE de los préstamos personales era del 9,6%.

La oferta actual

La actual oferta de préstamos para jóvenes está orientada, entre otros, a pagar los estudios o un viaje o adquirir un coche o aparatos tecnológicos. Estos son algunos: