www.euribor.com.es, sí lo he escrito bien. ¿Por qué demonios me van a hablar sobre móviles en una web que debería hablar de economía y esas cosas? ¿Tan mal están las cosas que necesitan escribir de esto para atraer lectores?.

Por aquí solemos hablar mucho sobre ladrones de guante blanco ya que conociéndolos bien seremos capaces de evitar sus trampas y caer en la tentación de «inversiones» que sólo son rentables para una de las partes, pero ya va siendo hora de que tratemos sobre los ladrones clásicos, los carteristas de toda la vida. Lo que ya no es de toda la vida es vuestra cartera y es que no prestamos suficiente atención a la seguridad de ella, nuestro móvil.

¿Alguna vez has pensado que pasaría si te robasen el móvil?. Más allá del dolor económico que tiene su pérdida, tus preocupaciones se pueden centrar en la pérdida de datos y en la incomodidad que supone recuperarlos. Lamentablemente, en este caso, desde que le han puesto el prefijo de «smart» a cada teléfono, los datos que en él guardamos van más allá de nuestros contactos y en él confiamos nuestras contraseñas de Facebook, Twitter, email… tarjetas de crédito y dato sbancarios.

Se suele decir que el eslabón más débil en la seguridad de un sistema es el usuario, y más allá de nuestras intenciones por protegerlo ¿Cuántas veces no sabemos dónde lo hemos dejado? ¿Cuántas veces hemos estado a punto de perderlo? y lo que es más peligroso ¿Que seguridad tenemos de que nuestros datos no han sido ya robados mediante un virus o por habernos conectado en una cafetería?

No estoy metiendo miedo gratuitamente, estas cosas pasan y van desde un robo de fotos y contacto (como a Scarlet Johanson o a Pipi estrada) hasta un robo de datos bancarios con su posterior retirada de efectivo. Para ayudarte a defender, veamos 10 cosas que no debes hacer con tu móvil, ya que tus ahorros pueden verse afectados.

  1. No protegerlo con password. Si pudieses poner un password a tu cartera lo harías ¿no?. Entonces ¿Por qué no hacerlo con tu móvil?. Puede ser un número (por favor, que no coíncida con tu PIN de la tarjeta) o un patrón (en Android). Esto no garantiza la seguridad de tu móvil, pero lo hace más incómodo y te puede hacer ganar tiempo para cambiar, por ejemplo, la clave del banco y del email.
  2. No darle al botón de «salir» o «logout» de tu banco o comercio online o lo que es lo mismo, usar siempre la casilla de «recordar datos». Sí, es un rollazo meter los datos cada vez que quieres comprar, al igual que lo es sacar la tarjeta de la cartera para dársela a un camarero y no por ello se la dejas para la siguiente compra.
  3. Conectarte automáticamente a redes Wifi disponibles. No te tienes que fiar de las redes Wifi gratuítas, un atacante podría crear una red gratuíta llamada, por ejemplo, «starbucks» en la que guardase todos los datos que por ella pasan.ar el
  4. Dejar el Bluetooth encendido. Bluejacking, Bluesnarfing, Bluebugging son sólo tres métodos de atacar mediante el Bluetooth sin que te des cuenta, basta con que alguien «malo» esté cerca de ti.
  5. No eliminar los datos de viejos teléfonos. Es un error bastante común, cambias de teléfono y no borras los datos (o los borras mal), te olvidas del tema y después lo vendes, lo donas o simplemente lo pierdes.
  6. Descargarte aplicaciones gratuitas, de esas que en verdad no son gratuitas. Y esto tiene un doble sentido, por un lado las aplicaciones piratillas que pueden haber sido modificadas para robarte datos y por otro lado aplicaciones que realmente son gratuitas pero que tienen un segundo uso que no te dicen. Sé prudente con lo que instalas en tu móvil e investiga un poco lo que te instalas.
  7. Guardar datos sensibles en tu teléfono. Y hacerlo de una manera insegura. Solemos utilizar con demasiada alegría la aplicación del «bloc de notas»  y muchas veces la utilizamos para guardar datos difíciles de recordar como usuarios y contraseñas. También tenemos documentos que no sabemos que tenemos, como por ejemplo ficheros descargados desde el email con algún tipo de informacion sensible.
  8. No borrar el historial del navegador. No borrar el historial del navegador equivale casi a dejar una conexión activa (ver error número dos). Las cookies guardan datos que pueden ser muy jugosos.
  9. No utilizar herramientas de seguridad. Muchas son gratuítas y oficiales del fabricante e incluso te permiten borrar remotamente el teléfono, localizarlo e incluso sacar una foto de dónde está.
  10. Hacer click en enlaces graciosos del Whatsapp o del Twitter que realmente te llevan a webs que podrían robar tus datos.

No somos conscientes de la importancia de los datos que guardamos en nuestros móviles y cómo el robo de algo tan virtual puede derivar en pérdidas reales.

A raíz de escribir este artículo, me ha dado por hacer algunas pruebas en la red de mi casa para comprobar cómo de complicado podría ser hacerme con las passwords y sesiones de un tercero conectado en esta red, siempre teniendo en cuenta mis limitaciones informáticas, la prueba la he hecho con un móvil Android actuando como teléfono del hacker (haciendo de lo que llaman «Man in the middle») y un ipad actuando como usuario a atacar. Como veis, dos dispositivos muy utilizados en aeropuertos, cafés, etc. Me ha sorprendido lo alarmantemente fácil que ha sido conseguir mi password de Gmail y acceder como administrador de este blog, todo con lo aprendido en un par de horas y sin utilizar un PC corriendo en Linux y con una potente antena (que es el equipo a utilizar para estas actividades). Como veis el peligro es real y no hace falta ser un genio para que se vea afectada tu privacidad y tu cuenta corriente.