Hay gente muy espabilada ahí fuera y una muestra de ello son las aplicaciones para móviles, «Hay una app para ello» es una respuesta bastante frecuente para cualquier necesidad tuya. Un ejemplo lo tenemos con el programa «Duck«, veamos lo que hace:

Esta aplicación se encargará de avisarte de la terminación del corte publicitario que tú elijas. Por ejemplo, hoy que es miércoles estás viendo ‘La Voz’ y justo cuando sale a actuar el personaje que más te interesaba empieza la tanda de anuncios. Con esta aplicación únicamente tendrás que seleccionar el canal que estás viendo y a la vuelta de publicidad ‘Duck’ te hará llegar un aviso en tu móvil.

Lo tengo instalado en mi «androide» pero por pereza lo uso poco y menos mal que es así, ya que si no, no sabría de que escribir hoy. Veamos por qué.

El pasado 2 de Octubre hice una encuesta aquí para ver si estabais a favor o en contra del plan PIVE (ese de ayuda a la compra de automóviles), de los más de 1.000 que respondisteis el 60% estaba en contra. Si os soy sincero, no estaba ni a favor ni en contra, hasta que el Miércoles por noche, mientras veía en la tele un episodio de «Castle» en Cuatro, ocurrió algo… Sí… llegó la temida PUBLICIDAD y no sólo eso, cometí el pecado de VERLA.

De los aproximadamente 15 anuncios que pusieron, más o menos 8 eran de coches (lamento no dar estadísticas más fiables, me estaba durmiendo…) y todos mostraban ofertas derivadas del plan PIVE, en ese momento pensé «¡Eh!, esto me afecta a mí«, así es, yo vivo de la publicidad y frecuentemente en este blog salen campañas publicitarias de coches (hoy mismo tenemos una muy chula de Toyota). Campañas nuevas en el blog significa que poner un anuncio aquí será más caro, el número de impresiones es limitado así que la única manera de aparecer es pujar más alto.  Más campañas significa más ingresos para mi y si bien ahorro gran parte de ellos, otra parte la dedico a mis gastos, por ejemplo los Viernes suelo quedar con los amigos en el bar de siempre a tomar una raciones y una copilla. Quizás esta semana, invite a una ronda para celebrar la campaña de Toyota y con esta ronda (y la de algún otro cliente, como uno que suele ir y trabaja en Mercedes) es posible que al camarero al que le rebajaron el contrato de 6 a 3 días a la semana , se lo vuelvan a subir. Este camarero quizás pueda volver a salir de viaje un fin de semana al mes, como hacía antes y el del hostal al que va, quizás pueda por fin cambiar de coche, del cuál el estado vía impuestos recaudará más de los dado en plan PIVE. Como veis un círculo virtuoso.

Esta historia está llena de condicionantes (pero basándose todo en datos reales) y muestra una parte ínfima del entramado económico pero creo que sirve como parábola acerca de la importancia que es incentivar el consumo y cómo, tanto una subvención (algo en lo que estoy en contra, ya que lo pagamos todos) como una rebaja de impuestos a la larga puede suponer un aumento en los ingresos gracias a la reactivación económica.

Para que esto funcione, los incentivos se han de dar a sectores que mueva mucha economía indirectamente, para que el efecto se reparta lo máximo posible, como es el del automóvil, sectores que permitan cierta «viralidad» en el gasto. Vamos a ver otro ejemplo. Hace más de 25 años alguien se dio cuenta de que las clásicas zonas de vacaciones de playa se quedaban desiertas fuera del verano, con los problemas económicos y sociales que ello traía, para solucionarlo se promovieron los viajes del Imserso, en este caso una subvención para que los jubilados se vayan de vacaciones y así fomentar el crecimiento y sostenibilidad económica de una zona condenad, logrando así que haya trabajo y en dónde hay trabajo, no hay gasto para el estado,todo lo contrario, hay ingresos.

No pido con esto que se nos de más, simplemente pido que se nos quite menos. Sólo de esta manera nos animaremos todos a consumir.