Todas las materias que los humanos aprendemos en los años de escuela y de nuestros padres son en gran parte lo que otras generaciones han descubierto y gracias especialmente a la escritura ha quedado registrado, no nos hace falta volver a inventar la rueda ni pensar cómo se producen los rayos, el saber del pasado de la humanidad nos da unas bases más que suficientes como para seguir progresando en la ciencia con unos cimientos sólidos de experimentación y métodos de prueba-error que, si somos inteligentes, nos deberían servir para cometer menos errores. Por eso me encanta la Historia, conocer nuestro pasado es el mejor instrumento para mejorar nuestro futuro. Sin embargo, dudo mucho que en economía estemos aprovechando todo lo que sabemos, especialmente de lo que conocemos que ya ha fracasado.

Desde que a finales de 2008 -con la excusa del pánico creado por la quiebra de Lehman- se aprobara el Plan Paulson en los EUA el intervencionismo en la economía de estados y bancos centrales ha tenido un aceleramiento gigantesco. Es algo que entra dentro de lo “normal” puesto que las soluciones que se aplicaron para resolver la crisis han sido básicamente keynesianas en la creencia –muy resumida- que las recesiones se producen por una falta de demanda privada que debe ser sustituida por políticas de gasto público hasta que la situación se arregle. Pero esa máxima, en un contexto de crisis financiera, ha provocado que esa idea se amplíe hasta extremos que dudo que el propio Keynes considerara adecuados como el ligar la solvencia de algunos estados a las de sus bancos. El caso es que en la €zona desde mayo de 2010 está ocurriendo algo curioso: los gobiernos deciden recortar el gasto público pero a la vez aumentan el intervencionismo estatal en los mercados: traicionan el propio espíritu de la €zona financiando unos países a otros y presionando a BCE para que haga lo mismo comprando deuda pública. Esto choca contra la base de nuestro sistema económico: la ley de la oferta y la demanda.

Medidas como la prohibición de posiciones bajistas en bolsa se quedan cortas como amenazas contra la libertad de mercado cuando entramos de lleno en la presión que actualmente tiene BCE, ese supuesto banco central que se ha convertido en una forma de trasvasar capital de unos países de la €zona a otros a pesar de que la unión política brilla por su ausencia. En lugar de exigir un cambio de política de los que han provocado esta situación se insiste en arreglarla haciendo lo mismo que nos ha llevado a ello y se pretende coartar la libertad del inversor que prefiere comprar bonos de un país al 1% pero renuncia a comprarlos de otro al 6%. Y son medidas que a día de hoy son defendidas por personas y medios de comunicación que hace 5 años pondrían el grito en el cielo por ello o que por ejemplo lo hacían hace 4 años cuando Rusia decidía cerrar su bolsa cuando se avecinaba un desplome. ¿Por qué entonces defienden ahora que se manipule el mercado de deuda pública en la €zona? Ignoro si es por un cambio ideológico, temas políticos o simplemente subjetividad nacionalista en la creencia de que esa sería una medida que favorecería a España –algo que no entiendo porque ya se hizo hace 12 meses y no funcionó- pero es absurdo pretender que BCE acuda a las subastas del Tesoro o al secundario para acomodar los tipos de la deuda al nivel que al burócrata de turno determine como idealcuando Banco de España jamás lo hizo y cuando eso supone una vuelta a la sovietización y al control de precios. Ya se ha demostrado que eso no funciona, los precios nunca deben fijarse por decreto, y es algo que ya hemos aprendido por la experiencia de siglos de capitalismo.

Miremos por ejemplo la actuación del Banco Central de Suiza (el SNB) que en septiembre de 2011 decidió que la economía de su pequeño y próspero país no podía soportar que el franco suizo se apreciara tanto por culpa de todo el capital en euros que huía de la debacle de la €zona hacia la supuesta seguridad de la moneda helvética. El burócrata de turno decidió imponer un suelo sin límite conocido de cantidad y cada vez que el cruce euro-franco suizo toca 1.20 compra los euros para impedir que el precio baje más. Un ejemplo claro de intervencionismo y manipulación que ha generado que mientras otras divisas han sufrido volatilidad, este cruce se haya mantenido estable desde hace meses:

¿Cuál es el problema de todo esto? Básicamente que si los que se han deshecho de los euros porque consideran que esa moneda debe tener menor valor o simplemente porque apuestan a su desaparición tienen razón, la economía suiza, con unas reservas de € en su balance compradas a un precio inflado, a pesar de toda su aparente fortaleza puede tambalearse de forma muy grave simplemente con que el € se deprecie un 10% más y no digamos nada si esa proporción es aún más alta. Y esto es algo que ya hemos vivido, ningún banco central puede frenar la fuerza de la ley de la oferta y la demanda pero no aprendemos, pretendemos que un burócrata sabe mejor el valor del franco suizo contra el € que el poder del capital internacional. Absurdo. Por supuesto que el mercado no es perfecto pero desde luego nuestra historia económica ha demostrado que un exceso de intervencionismo es muchísimo peor.

Lo mismo le está pasando a BCE que empezó comprando bonos griegos que nadie más quería declarando que Grecia nunca quebraría, hizo un apaño para que en el default griego sólo perdieran dinero los tenedores privados pero ya se ve claro que al final tendrá que haber otro segundo default en el que sufrirá quitas que pagaremos todos los europeos. ¿Quién tuvo razón, el inversor que no se creyó el discurso político y dejó de comprar deuda griega o el BCE arriesgando un capital que no era suyo?, ¿cuánto más nos estaría costando a todos si la política que pretenden imponer ahora para “salvar “ a Italia y a España la hubieran aplicado a Grecia? Pero no aprendemos y queremos que BCE vuelva a manipular el mercado y lo intervenga y con su poder “ilimitado” marque el tipo al que cada país debe emitir su deuda… ¿Por qué no dicta también el precio al que debe cotizar el Ibex o el cambio del € contra el dólar australiano o el precio del kilo de pepinos? O mejor, ¿Por qué no nos dejamos de tonterías y refundamos la €zona como la nueva URSS a pesar de saber el desastre económico que fue? Total, si no aprendemos de la Historia, sería lo más coherente.