Aunque todos sabemos que hubo mucho más, cuando pensamos en los inicios de la actual crisis nos acordamos de las hipotecas subprime de los EUA: personas que jamás tuvieron un perfil crediticio lo bastante sólido como para recibir dinero de la banca a cambio de viviendas que en cuanto empezaron a bajar de precio fueron devueltas al banco iniciando con ello la actual crisis financiera. En España, al no bastar con la devolución de la casa, se decía que no había hipotecas subprime pero nuestra banca también estaba muy contaminada ya que prestó dinero a empresas constructoras y promotoras inmobiliarias con un perfil creditico basado única y exclusivamente en la idea de que la vivienda no sólo sube siempre, además lo hace en más de dos dígitos porcentuales cada año. De este modo las entidades financieras españolas tienen miles de millones enterrados en promociones que cada vez valen menos y en suelo que prácticamente no vale nada, además de algunas viviendas obtenidas por desahucios.

Todos hemos criticado esta política de los gestores bancarios de utilizar unos fondos que no eran suyos para hacer unas inversiones sin haber sabido calcular el riesgo que significaban. Del mismo modo, nos hemos acostumbrado a criticar a los gestores políticos que gastan los fondos públicos en proyectos como aeropuertos sin aviones, planes E etc., sobre todo porque ese dinero gastado se obtenía endeudando al país ya que todas las administraciones se habían acostumbrado a gastar más de lo que ingresaban. Sin embargo en 2010, y contra la oposición de muy pocos (y yo me enorgullezco de ser uno de ellos), el estado español, al igual que todos los de la UE, decidieron prestar miles de millones de euros a Grecia. ¿Por qué ocurrió esto? Grecia despilfarró durante años, tiró de deuda como otros hacen con las tarjetas y además falseó sus cuentas. Esto llevó a que los grandes inversores internacionales empezaran a exigir más y más rentabilidad para comprar sus bonos ya que el riesgo de impago crecía. Desde la UE se negaba todo: los inversores están locos, Grecia es solvente y toda la sarta de mentiras que no por habituales no dejan de ser inadmisibles (al menos para mi). El caso es que como Grecia, al igual que casi todos los países del mundo, necesitaba emitir nueva deuda para pagar la anterior, iba a suspender pagos y hacer perder mucho dinero a muchos bancos que, al igual que con las hipotecas subprime, se habían equivocado valorando el riesgo de Grecia, la €zona actuó.

El resto de la historia ya lo conocemos: Europa empezó a darle dinero a Grecia advirtiendo que los pagos serían trimestrales y que sólo continuarían si cumplía con una serie de condiciones (algunas tan razonables como que vendieran todas sus empresas públicas para hacer caja antes de seguir pidiendo más fondos y otras no tanto). Grecia no cumplió nada de lo acordado ningún trimestre pero no sólo se le siguió prestando, además se redujo el tipo de interés, BCE compró deuda griega en mercado, se acordó un segundo rescate… Hace más de dos años dije que Grecia iba a quebrar -y de hecho quebró-, también dije que no tenía futuro dentro del € y que los rescates eran un truco para socializar las pérdidas…ojalá me hubiera equivocado porque ahora hay que afrontar las consecuencias de los errores cometidos. A día de hoy la mayor parte de la deuda de Grecia está repartida entre millones de contribuyentes, especialmente europeos. Grecia le debe a la UE y al FMI 140 mil millones de euros, BCE tiene 40 mil millones de deuda a vencimiento y además otros 140 mil millones prestados a corto plazo a cambio de activos griegos. Dentro de un mes el pueblo griego elegirá para dirigir el país, si las encuestas no fallan, a unos partidos que creen que la deuda que tiene Grecia con el BCE, la UE y el FMI es ilegal y como mínimo pedirán una moratoria en el pago sin que se acaben los nuevos fondos y renegociar las condiciones. Si no aceptamos, Grecia se irá del euro y será matemáticamente imposible que nos pague nunca.

Podéis pensar que nuestros dirigentes políticos midieron tan mal el riesgo como los banqueros lo hicieron con las hipotecas subprime antes de la crisis, podéis pensar que sí que lo conocían pero que evitando la quiebra de Grecia en 2010 salvarían a la banca lo que era su principal objetivo, podéis incluso pensar que creyeron que ganando tiempo y suministrando más y más fondos a un acreedor que no cumple las exigencias del crédito concedido, habría un final feliz…aunque yo desde luego tengo claro que son unos mentirosos y unos inútiles El caso es que de momento muchos acreedores privados han perdido el 70% de todo lo invertido y posiblemente pase lo mismo con lo que el contribuyente europeo ha arriesgado en Grecia. Pero esta vez no hay duda, todos sabemos quienes son los responsables y no son precisamente anónimos ni están al otro lado del charco, todos conocemos sus nombres y sus cargos. Lo que sí desconocemos es el efecto contagio a otros países de una salida de Grecia del € y el impacto en la solvencia europea tras verse obligado a asumir unas pérdidas multimillonarias…claro, que lo mismo volvemos a aceptar las condiciones que quiere Grecia y aún arriesgamos más fondos públicos esperando el milagro…visto lo visto, no me extrañaría ya que hace 8 días la UE dio a Grecia 4200  millones más y esta misma semana ha autorizado una ayuda de 680 millones para el cierre del banco griego T Bank …

Diréis que vaya un repaso a la semana en los mercados que no nombra la debacle bursátil global y especialmente la que sufre el Ibex y tenéis razón pero nada puedo añadir a lo que opino desde hace mucho tiempo al respecto y estoy seguro que ya estáis lo bastante informados. Si acaso recordar que hoy que al pagar dividendo Telefónica, automáticamente bajará el precio del Ibex pero hay vencimiento de futuros que suele tener presión alcista. En cualquier caso prefiero ilustrar un problema real del que he hablado también alguna vez ya que creo mis lectores no necesitan un pequeño post del blog de Paul Krugman para saber que la €zona está moribunda  y que Europa debería hacer algo contra la fuga de capitales (algo en lo que he insistido en varias ocasiones) pero como él lo ha puesto de moda conviene insistir en una cifra que ya he dado alguna vez: desde que empezó la crisis griega 70 mil millones de € de clientes han salido de sus bancos. Aquí está el gráfico:

Estos días hay más griegos sacando los euros del país, escondiéndolos en el colchón o cambiándolos a otras divisas ante el miedo a que cambien sus ahorros a una nueva moneda de mucho menor valor. Ojalá ese miedo no se traslade a España pero este es el último gráfico del que dispongo, mucho antes de que hablara Krugman:

Como se puede apreciar, la tendencia alcista, acelerada durante la crisis por la huida del dinero de la bolsa y de otras inversiones de riesgo hacia la “seguridad” del depósito bancario tradicional, se ha frenado en seco (en otros gráficos la cantidad total cambia –ignoro por qué- pero la tendencia es la misma) y la cifra ha empezado a descender (un razonable y nada preocupante aún -5% respecto a máximos). Yo no creo que haya un corralito (término que busca más un titular que otra cosa) en España pero sería irresponsable que si las autoridades detectan una fuga de capitales no actuaran de algún modo –limitaciones de movimientos, controles de frontera, tasas al cambio de divisas…- para evitarla y que no pase lo de Grecia.

Algunos links.