El «Captain Obvious» (Capitán Obvio) es un nombre peyorativo que se suele utilizar en Internet para llamar así a aquellas personas especializadas en decir cosas obvias. La primera vez que se mencionó su presencia fué en 1988 en un texto de carácter técnico  y su uso se ha ido popularizando a lo largo de los años.

Hoy tengo el placer de contar con su presencia, desgraciadamente la obviedad es un don muy escaso y su tiempo es limitadísimo, así que la entrevista ha sido muy breve.

Carlos López: Capitán, encantado de contar con su presencia, me gustaría hacerle una pregunta sobre los mercados.  ¿Qué es exactamente un mercado bajista?

Captain Obvious: Es lo contrario a un mercado alcista. Adios.

Lo cierto es que podríamos tener aquí a Geroge Soros o a Warren Buffet y no podrían haber mejorado esta definición de mercado bajista. No le demos más vueltas.

Pero como el artículo, escrito así, sin más, quedaría un poco soso, vamos a intentar darle alguna vuelta más.

Un Mercado alcista se da cuando los inversores van al máximo en el mercado de valores, aumentan los precios y los índices, la gente gana dinero y el optimismo se apodera de las oficinas del NASDAQ, del NYSE, de la bolsa de Madrid o de donde sea (puede ocurrir que un mercado mundial sea alcista mientras que el de un país sea bajista). Desafortunadamente, esto significa que un mercado bajista se da cuando los precios de las acciones caen, los inversores tienen pánico y la economía parece estar peligrosamente acercándose a un estado fuera de control. Y que suceda esto no es bueno, como ya nos han demostrado la pobreza y las penosas condiciones de vida durante la Gran Depresión.

Entre los problemas relacionados con un Mercado bajista, se encuentra el periodo de tiempo que puede durar. Al igual que un mercado alcista puede durar meses o incluso años, lo mismo puede suceder con un mercado bajista. La crisis del petróleo de 1973 y la crisis energética de 1979 fueron componentes causantes de un gran periodo de mercado bajista en su momento, que duró de 1973 a 1982.

Los mercados bajistas también pueden destruir los mercados de valores. El Crack de Wall Streer de 1929 causó que el promedio industrial de Dow Jones cayese de 381,17 en 1929 a 41,22 en 1932. Se perdieron miles de millones de dólares (14.000 millones de dólares solamente en el Martes Negro), y Estados Unidos y el Mundo entero tardaron años en recuperarse.

Los inversores y los no inversores deberían prestar atención a los efectos universales de un mercado bajista. Pensar que «solo afecta a los inversores de Wall Street» es una idea totalmente equivocada, puesto que un mercado bajista se infiltra en nuestras vidas cotidianas. Hay muchas formas en las que un mercado bajista hace que las cosas sean más difíciles para todos.

El miedo se hace cíclico

Los inversores pueden ser como ovejas en los momentos de agitación financiera, lo que no hace más que aumentar el problema. Todos comienzan a vender para librarse de una caída impresionante de los precios. Las empresas pierden dinero y valor por la venta masiva de acciones, de modo que a largo plazo intentan ahorrar dinero, paralizando las inversiones y la contratación. Se hace más difícil el encontrar un empleo. Como consecuencia de haber menos gente trabajando, se gasta menos dinero, y, por lo tanto las empresas se ven forzadas a ahorrar dinero recortando personal e inversiones.

Años de ahorro pueden no producir nada

Todo el dinero que usted invirtió en un plan de pensiones teóricamente «seguro» no tendrá el mismo interés que esperó en un principio. Los ahorros en renta que pensabas era «fija» se pueden ver ampliamente afectados por los mercados bajistas y, como puede ocurrir un mercado bajista en cualquier momento, puede afectarle antes de que se de cuenta y retire el dinero.

La gente se polariza más

En épocas de mercados alcistas, las personas suelen estar contentas y la gran mayoría siguen políticas de centro, pensando «Bueno, tenemos dinero y comida, por lo tanto, puede quedarse este gobierno». Sin embargo, como los mercados bajistas hacen que la gente sea más pobre, comienzan a buscar culpables y cambia la mentalidad “Bueno, no tengo dinero ni comida, este gobierno se tiene que ir”. Es un buen momento para que los radicales ganen poder con promesas de resurgir económico y comida en la mesa. Esta es una de las muchas razones por las que Hitler ganó las elecciones en una Alemania devastada por la Gran Depresión.

La gente se hace más egocéntrica

Lucharán por un trabajo, por la comida y por un lugar en el que vivir. Tendrán menos tendencia a ayudar a los necesitados, puesto que el enfoque personal se hace cada vez más pequeño. Y, a la inversa, en un Mercado alcista, la gente tiene más tendencia a compartir.

Los programas de gasto no esencial y humanitarios sufren

¿Por qué donar 50 dólares a una organización benéfica o al tercer mundo cuando no estás seguro de que vas a tener el dinero suficiente como para alimentar a tu propia familia? Las organizaciones benéficas y con menos apoyos desaparecen.

El nacionalismo saca a la luz su peor parte

Los inmigrantes y las personas con protección social sufren problemas provocados por los prejuicios y los recortes de las ayudas sociales. En momentos de crisis económica, las personas buscan cualquier cabeza de turco sobre la que descargar su frustración,  y suele ser el nuevo chico del edificio a quien optan por culpar los residentes.

Los papeles no valen nada

Los mercados bajistas se caracterizan porque las personas que guardaban billetes bajo los colchones ya no son considerados como excéntricos, sino como ahorradores inteligentes. Una divisa fuerte sigue siendo clave ya que los informes de inversión y las acciones  pasan a ser papeles sin valor.

Se liquidan los activos físicos

Los inversores inteligentes pueden perder dinero en un mercado bajista, pero ser inteligente significa que tienen ahorros o que han invertido en activos físicos que se pueden liquidar, como monedas de oro o simplemente las joyas de abuelo

Las relaciones personales pueden cambiar

Los mercados bajistas también pueden afectar a la dinámica sexual de la población activa. Reduciendo incluso el nivel de natalidad, tanto por la imposibilidad económica de mantener un hijo como por la rebaja de la líbido. Dicen que las mejores cosas en la vida son gratis pero cuando te han echado del trabajo no quieres ni disfrutar de ellas…

Quizás el mejor modo de resumir el concepto de mercado bajista es hacer referencia a Charles Jones, «Definición de un mercado bajista: cuando duele ver las tablas de las acciones en los periódicos cada mañana”.