Rebajar las condiciones para obtener liquidez a la banca y prestársela a 3 años a un tipo mínimo la penúltima semana del año debería servir para cumplir el objetivo institucional -que venía anunciando- de intentar maquillar el cierre anual: gran parte de ese casi medio billón de euros –y en febrero habrá tora subasta similar- va a ir destinado a compras de deuda pública y otros activos de los mercados financieros. La próxima semana es la última de diciembre y está demostrado que las decisiones de inversión para el año venidero se suelen decidir estos días así que este ambiente positivo –aunque sea “cocinado”- es ideal para las autoridades financieras, públicas y privadas.

Por mi parte os dejo una selección de links por si os pueden servir teniendo en cuenta que algunos de ellos son interesantes incluso si no se quiere hacer nada en los mercados:

No me puedo olvidar del resumen de previsiones del crecimiento del PIB español para 2012 de diferentes instituciones si bien su disparidad no creo nos aporte nada (y seguro que todo será revisado varias veces durante los próximo meses):

Los últimos días los mercados parecen tener más confianza en Rajoy sin haber hecho nada que en Monti a pesar de todos los compromisos adquiridos ya que Italia cada vez va peor y España sin embargo se va separando del triste destino de nuestro vecino mediterráneo. El motivo “oficial” es que España lleva desde mayo de 2010 haciendo lo que Italia ha empezado a hacer hace un mes. Se puede criticar la velocidad y oportunidad de algunas medidas pero el juicio de los inversores es claro: España merece más confianza que Italia. No obstante, es la barra libre de liquidez a 3 años de BCE la que probablemente más tenga que ver en la reducción de la prima ya que es un gran negocio comprar con ese capital deuda soberana…siempre y cuando no haya una quita, algo que se contempla más probable en Italia que en España.

Respecto al nuevo equipo de gobierno que acaba de tomar el mando es normal –y hasta deseable- que despierte una cierta esperanza e ilusión…ya tendremos tiempo de decepcionarnos. Yo tengo poca fe en ellos, especialmente porque creo que la parte más importante del problema actual sólo la puede solucionar Europa en su conjunto y también porque no parecen dispuestos a cambiar algunos errores graves del actual sistema, pero desde luego deseo –como en su día lo deseé con los anteriores- que lo hagan lo mejor posible. Ojalá pueda aplaudir más que criticar las decisiones que tomen y ojalá en las que critique sea yo el equivocado y no ellos.

Por lo demás, se acaba un año convulso, en el que la crisis iniciada a finales de 2007 se ha recrudecido de forma global pero afectando especialmente a algunos países de la €zona entre los cuales está España. Nuestros datos macro no han sido desastrosos si exceptuamos el paro pero la pérdida de calidad de vida de la población y el convencimiento general –contra lo que algunos pensaban en 2009- de que aún falta lo peor y que en cualquier caso se tardará mucho tiempo en crecer lo suficiente como para crear empleo de forma notable, ha golpeado el ánimo del español medio. Incluso estos días en los que –de forma irracional pero periódica- la ilusión por la Navidad y el optimismo por el futuro ante el cambio de calendario suelen empujar al optimismo y con ello al consumo, creo que todos estamos notando mucha más prudencia y preocupación ante el futuro. Que ello no os amargue las fiestas es mi deseo navideño.

Por último, en este gráfico podemos observar –desde que existen ambos datos- la evolución del tipo de interés oficial del dinero de BCE y del Euribor a 12 meses. Se puede ver que en 2008 la diferencia nominal era mayor pero es en la actualidad donde en porcentaje (uno dobla al otro) se están marcando máximos, sólo explicables por la manipulación del índice: