Los que lleváis años leyendo mis artículos sabéis que no me dejo llevar por las exageraciones de pánico y euforia que han sido habituales en esta crisis. En 2008 denuncié a los que animaban a la gente a sacar el dinero del banco, en 2009 maticé los brotes verdes que algunos veían destacando su temporalidad, en 2010 critiqué tanto a los que afirmaban la quiebra de España como a los que veían como una solución que la UE creara un fondo de rescate para que países insolventes pudieran pagar sus deudas al sector financiero…y por suerte o por desgracia el tiempo me ha dado la razón. También creía –y no he cambiado de opinión- que la crisis económica global duraría aún mucho pero como sabéis según ha avanzado 2010 y 2011 mi postura se ha vuelto especialmente pesimista respecto a la €zona hasta el punto de considerar posible que España salga del €. En el momento en el que la tercera y la cuarta economía de la €zona empezaron a depender este verano de las compras de BCE para mi se encendió el piloto de alarma y el mercado de deuda y de CDS, a pesar del extraño rebote bursátil y del euro de octubre, llevan desde mediados de Julio considerando que hay posibilidades de algo muy malo en nuestra área económica.

Dentro de lo negativo hay varias opciones: disolución de la €zona, expulsión de miembros menos solventes, salida voluntaria de alguno de los más solventes, acuerdo para crear un euro fuerte y otro débil, dejar las cosas como están pero asumiendo los inversores privados una quita parcial de la deuda emitida por algunos países al estilo griego… Pero la opción más probable y que la mayoría espera –a pesar de todos los desmentidos al respecto- es que la situación actual se mantenga gracias bien a los eurobonos bien a la intervención masiva de BCE, FMI o del Fondo de Rescate comprando/avalando la deuda soberana que haga falta. Esta, tristemente, es la única medida tomada en consideración que a corto plazo puede ser interpretada como algo positivo por los mercados. No parece haber más opciones. Pero el que sea la más probable no significa que no haya quizás un 40% de posibilidades de que ocurra alguna de las “negativas” y que incluso las que se consideran “positivas” no lo sean tanto… Como ejemplo baste decir que, aparte de las salidas de capital de Grecia ya conocidas, esta semana el banco japonés Nomura ha detectado salidas de depósitos de norteamericanos con cuentas en bancos europeos con sucursal en los EUA, hasta ese punto llega la desconfianza.

En cualquier caso el posible escenario para lo que queda de año puede no ser tan malo. 2011 se está acabando, también para los mercados de los que apenas quedan 20 sesiones de negociación. Se arregle o no el desastre que hay montado en la €zona creo que hay mucho en juego para maquillar –tanto desde el poder económico como del político- todo lo que se pueda el cierre anual. Y no, no es para salvar ni a países ni a ciudadanos, al menos no directamente, sino por salvar al sector financiero. Necesitan que el 31 de diciembre la bolsa esté lo más alta y la rentabilidad de la deuda lo más baja que se pueda. Hay que recordar que mover el mercado de deuda en la dirección que quieren las “autoridades” no es fácil y hemos podido comprobar su fracaso en el intento los últimos dos años y que el valor del euro, fuera del significado que le queramos dar a su debilidad, no es un problema en sí mismo pero la bolsa sí que es un mercado más manipulable, especialmente cuando el porcentaje de inversores reales es tan bajo. Curiosamente tanto en la crisis financiera como en los mercados, este año se parece bastante en su evolución a 2008: entonces el miedo era a la insolvencia de algunos grandes bancos, hoy a la suspensión de pagos de algunos grandes estados y entonces la bolsa estaba en clara tendencia bajista pero los rebotes puntuales eran brutales, como ahora. Y en 2008 los mínimos anuales fueron el 20-21 de noviembre y desde ahí hubo una tendencia alcista que se prolongó hasta el 6 de enero de 2009, fecha en la que se retomaron con violencia los desplomes. Sin llegar a tocar mínimos de 2011, los niveles alcanzados el viernes pasado -25 de noviembre- fueron lo bastante bajos como para poder suponer un punto de inflexión y hay tanta presión o más ahora que hace 3 años para el rebote: el que las grandes carteras de bancos y fondos pierdan lo menos posible en un año tan dañino para ellas puede ser un objetivo para estados y bancos centrales, que se arriesgan a tener que inyectar –muchos- fondos a la banca una vez más si no se mitiga la catástrofe. Yo preveo que habrá muchas fuerzas coaligadas para que cualquier decisión drástica se traslade a 2012 y se intente salvar como sea el 2011 y por ejemplo la medida de la semana pasada del FMI de ofrecer una generosa línea de financiación o la de la UE excluyendo a la banca de participar en el fondo de rescate e incluso las declaraciones “europeístas” de Obama creo que iban en ese sentido.

Y juro que estos primeros párrafos ya los tenía escritos antes de la acción coordinada del miércoles y que se sumó a la tomada por China…El caso es que tras la peor semana bursátil de Acción de Gracias en los EUA desde 1932 y las fuertes caídas en los índices europeos y en el euro, las últimas sesiones de noviembre han maquillado el cierre mensual de las bolsas. Las medidas políticas de todo tipo para animar a los inversores pueden haber iniciado un rally de fin de año bursátil muy rentable para el que haya asumido o aún quiera asumir el riesgo. Un riesgo alto ya que la posibilidad de que una unión tan artificial y tan mal dirigida como la €zona pueda romperse no debe despreciarse aunque mi opinión es que en 2011 no pasará. Pero un consejo: cada vez que se toma una decisión de riesgo en los mercados hay que preponderar mentalmente no lo que se puede ganar –que por desgracia es lo que habitualmente se hace- sino lo que se puede perder si uno se equivoca. Es por eso que por ejemplo recomiendo no comprar valores españoles o italianos puesto que se puede hacer similar negocio –si acertamos en un posible rally navideño en la €zona- comprando acciones en Francia o Austria y lo que parece claro es que hay más posibilidades de salida del euro de aquellos que de éstos. Sinceramente creo que hay valores españoles mucho mejores en su sector para una cartera de largo plazo que sus homólogos de otros países pero repito que hablamos de una apuesta de riesgo a un mes vista, hablo de que si alguien quiere comprar un banco, quizás sea mejor Credit Agricole que Santander o si está pensando en Inditex quizás deba considerar Carrefour…

Por lo demás, el jueves 8 de diciembre hay decisión de tipos de interés de BCE. Todo lo que no sea bajarlos con la que está cayendo no tendría sentido pero…quién sabe. Otra cosa es que lo haga el Euribor, ese índice que no refleja ninguna operativa real y que debería haber cotizado por debajo del 2% por lo menos desde la última rebaja de BCE.

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