A la mayoría creo le queda la sensación de que esta recesión mundial en la que aún estamos inmersos no ha servido para cambiar nada y que, aunque salgamos de esta, no tardará en repetirse un proceso similar ya que la estructura sigue siendo la misma. En parte estoy de acuerdo ya que el sistema sigue siendo el mismo y está basado en lo mismo aunque quiero pensar que sí ha habido algunas transformaciones que nos servirán para el futuro y que jamás se hubieran hecho sin esta crisis. Baste como ejemplo el proceso de concentración y bancarización de las cajas de ahorros, que creo reforzará nuestro sistema financiero. Sin embargo, siendo las grandes crisis ocasiones perfectas para hacer grandes cambios, quizás convendría reflexionar si es posible transformar el sistema para que algo así no vuelva a suceder, para que no se haga realidad lo que algunos dicen: De esta saldremos, de la próxima no. Hoy voy a exponer un par de medidas radicales, y mi opinión sobre ellas, para cambiar el problema de la deuda.

Empecemos por la deuda pública: Que en lugar de emitir deuda, el estado emita dinero. Me explico: los gobiernos casi por norma, gastan más de lo que ingresan y por culpa de eso tienen que recurrir a emitir deuda por la que pagan intereses y eso genera una bola cada vez más grande. Hay un grupo de economistas que creen que es mejor que el desfase presupuestario se arregle emitiendo dinero. Es decir, algo tan simple como que si faltan 5 mil millones de $, se impriman. Por supuesto esto generaría inflación que acabarían pagando los ciudadanos con la merma de su poder adquisitivo pero según ellos sería un coste inferior al de la trampa de la deuda más sus intereses, que también acaban pagando esos mismos ciudadanos. Aclaro que aunque es similar a lo que hace la FED, no es lo mismo: la FED compra parte de la deuda al Tesoro y paga intereses, con este sistema la deuda no existiría. “Es mejor crear dinero que deuda”

Esta teoría está explicada por ejemplo en un largo documental -“The Secret of Oz”, mejor documental de 2010 en el Beloit International Film Festival- en el que numerosos personajes intentan explicar las bondades de este sistema, incluso con ejemplos históricos. Es razonable lo que por ejemplo dice Peter Schiff: “nos alejamos de una economía de ahorrar y producir a una de endeudarse y gastar. Con la actual política monetaria el gobierno no puede hacer nada y nos encaminamos a una depresión”, y con esa oposición al tamaño de la deuda estoy de acuerdo pero la medida me parece inaplicable y muy peligrosa. Lo primero, es algo que podría ser posible en los EUA y quizás en Alemania o Suiza, en ningún sitio más porque en una economía globalizada ningún país puede pretender que un inversor extranjero acepte que se le pague con una divisa cuya cantidad depende de la política del gobierno de turno. Nadie confiaría en un país que para pagar simplemente imprime billetes salvo que seas el país más poderoso de la Tierra…y sospecho que tampoco lo podría hacer por mucho tiempo.

Pero incluso si eso no fuera un problema porque asumiéramos un mundo con una sola divisa planetaria, eliminar las limitaciones a los gobiernos sería demasiado arriesgado. Ya hemos visto lo que ha ocurrido en Europa en cuanto han dejado de utilizarse los límites establecidos para la creación del € en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de 1997 y en concreto en España lo dañina que ha sido la política del crédito fácil, tanto para personas como para instituciones públicas, desde ayuntamientos a gobierno central. Si damos la potestad a los gobernantes para gastar de más lo que quieran porque siempre pueden tener el recurso de emitir dinero, un mal gestor puede hundir el país entero en poco tiempo. Nuestro gobierno, que defiende con ahínco todas las reformas que ha hecho desde mayo de 2010, contrarias a la política que realizó los 6 años anteriores, sólo las ha implementado ante el encarecimiento de la deuda en los mercados internacionales. De este modo, el alza de los intereses ha sido decisivo para motivar a la responsabilidad fiscal. Ser irresponsables, es decir, gastar mucho más de lo que se ingresa por sistema, nunca debe salir gratis.

Y en cuanto a reducir/eliminar la deuda privada: Prohibir a los bancos que inventen dinero. Como dice Byron Dale “Se debe entender que cada $ que tenemos en circulación se crea como deuda con interés. Cuando un banco capta 100 $, éste puede prestar 1000$ que no tiene y cobrar intereses, por eso sus beneficios son astronómicos. Esto es debido al sistema de préstamo de reserva fraccionaria”. Es decir, son los bancos los que crean el dinero. ¿Podríamos implantar que sólo puedan prestar lo que tienen depositado? Esto desde luego eliminaría el riesgo de crisis financieras pero el costo en cuanto a crecimiento sería enorme.

Si el único dinero que hubiera en circulación en el sistema financiero fuera el que los ahorradores tienen depositados en los bancos la liquidez se reduciría tanto que los préstamos serían carísimos y las condiciones para concederlos leoninas. De hecho, el crédito personal apenas existiría ya que serían los países y las más grandes compañías los que se quedarían, gracias a su teórica mejor solvencia, con todo el capital. Sería un mundo con un consumo muy bajo ya que la inmensa mayoría sólo podría comprar en efectivo. Ser propietario de una vivienda sería algo reservado sólo a millonarios e incluso la adquisición de un coche sólo podría realizarse tras años de ahorro. Desde luego ecológicamente sería muy bueno para el planeta pero perderíamos nuestra actual “calidad de vida”, ¿Estamos dispuestos a ello para evitar una futurible crisis financiera?

Pero es que además un mundo con tan poco efectivo sería un mundo con muy poca deuda, cierto, pero también con muy poca inversión. Hay muchos proyectos viables que necesitan de un capital para iniciarse que sólo se podrá devolver con el paso del tiempo. Un ejemplo puede ser una autopista o un gasoducto: el coste de construcción es muy alto pero el beneficio es tan constante que, aunque sea en unas décadas, se amortiza. Si el estado, los ayuntamientos, las empresas…se tienen que disputar la escasa cantidad de dinero que tenemos ahorrada en los bancos, el coste para acceder a esa financiación echaría para atrás a los inversores. Otro aspecto negativo es que retrocederíamos en lugar de progresar en áreas como la investigación médica o la tecnología ya que primaría el beneficio rápido en cualquier desembolso de capital.

¿Significa esto que los problemas de la deuda no tienen solución? Creo que sí que pueden tenerla, y durante años hemos podido mejorar nuestra calidad de vida con este sistema tan imperfecto, la clave está en la responsabilidad y en intentar mejorar reduciendo la tentación a endeudarse por un lado y evitar la excesiva concentración de la liquidez total en la banca por otro. Pero el debate está abierto…