La semana pasada detuvieron en Londres un operador de USB sospechoso del fraude de 1.450 millones. Me cuesta creer que se puede realizar un fraude de este calibre sin que se den cuenta o sin que haya sistemas de seguridad para evitarlo pero algo debe estar mal cuando este tipo de noticias se repiten todos los años. Veamos los mayores fraudes de los últimos 20 años.