Hay muchos economistas que realizan trabajos increíbles y otros que han realizado aportaciones a la historia financiera que han transcendido en muchos aspectos a la historia social. Hoy hablaremos de cinco de estos economistas y explicaremos el efecto que han tenido en la sociedad.

1. Adam Smith (1723 a 1790)
Adam Smith fue un filósofo escocés que se convirtió en economista político en medio de la ilustración escocesa. Es más conocido por escribir «La teoría de los sentimientos morales» (1759) y «Investigación sobre las causas de la riqueza de las naciones» (1776). Esta última, comúnmente conocida como «La riqueza de las naciones», es una de las obras tempranas y famosas que tratan el tema de la industria y el comercio, y su autor se considera una de las mayores contribuciones a la disciplina económica moderna.

Los argumentos de Smith contra el mercantilismo y a favor del libre mercado fueron un crudo desafío frente a al proteccionismo, aranceles y acumulación de oro que predominaban en la época. Entró en la Universidad de Glasgow con 15 años y estudió filosofía moral. A veces se llama a Adam Smith el padre del comercio moderno en un mundo que se ha convertido en global. Intenta imaginarte como sería el mundo ahora si no se hubiese incentivado el libre comercio  Al final de su vida, Smith destruyó  la mayoría de sus manuscritos, y aunque algunos sobrevivieron, el mundo nunca conocerá todas sus notas finales.

2. David Ricardo (1772 a 1823)
Ricardo, era el tercero de diecisiete hermanos de una familia judía portuguesa. Sus aportaciones al estudio de la economía fueron más prácticas que las de Adam Smith. Ricardo empezó a trabajar en la Bolsa de Londres con su padre con 14 años, y rápidamente alcanzó el éxito especulando con acciones y bienes inmuebles.

Después de leer «La riqueza de las naciones» de Smith en 1799, se interesó por la economía, aunque su primer artículo sobre economía se publicó casi 10 años después. Ricardo fue más conocido por considerar que las naciones deberían especializarse por el bien común. También escribió contra el proteccionismo, pero su logro más importante podría haber sido respecto a los alquileres, tributación, salarios y beneficios mostrando que el hecho de que los propietarios se hicieran con la riqueza a costa de la mano de obra y los alquileres no era bueno para la mayoría de la sociedad.

Se convirtió en miembro del Parlamento británico representado a un municipio de Irlanda en 1819, pero murió a la edad de 51 en 1823. Su mayor obra «Ensayo sobre la influencia de un precio bajo del maíz sobre las utilidades de las acciones» (1815) argumentaba para revocar las leyes sobre el maíz del momento a fin de repartir mejor la riqueza, y a la que siguieron los «Los principios de la economía política y la fiscalidad» (1817).

3. Alfred Marshall (1842 a 1924)
Marshall nació en Londres, y aunque inicialmente quería formar parte del clero, su éxito en Cambridge le condujo a la academia. Marshall puede ser el menos reconocido de los grandes economistas, porque no defendió ninguna teoría radical, pero se le reconoce haber intentado aplicar matemáticas rigurosas a la economía para convertirlas más en una ciencia que una filosofía.

A pesar de su énfasis en las matemáticas, Marshall se esforzó por hacer que su trabajo estuviera al alcance de la gente normal. Su «Economía de la industria» (1879) se utilizó ampliamente en Inglaterra como plan de estudios. También pasó casi 10 años trabajando en la obra más científica «Principios de la Economía» (1890), que resultó ser su obra más importante. Sobre todo se le reconoce haber perpetuado las curvas de la oferta y la demanda, utilidad marginal y costes marginales de producción en un modelo unificado.

4. John Maynard Keynes (1883 a 1946)
Los historiadores en ocasiones hablan de John Maynard Keynes como el «gigante economista». El británico de metro noventa y ocho aceptó realizar una Tesis en Cambridge que fue fundada personalmente por Alfred Marshall, cuyas curvas de la oferta y la demanda fueron la base de mucha de la obra de Keynes. Es especialmente recordado por defender la intervención del gobierno y la política monetaria para mitigar los efectos adversos de las recesiones, depresiones y auges económicos. Durante la Primera Guerra Mundial trabajó en las condiciones del crédito entre Gran Bretaña y sus aliados, y fue representante en el tratado de paz firmado en Versalles.

Keynes casi se arruinó en la crisis de 1929, pero escribió la «Teoría General del Trabajo, el Interés y el Dinero» en 1936 como respuesta a la Gran Depresión para incentivar el gasto del gobierno en la promoción del consumo y la inversión. Se ha considerado como el lanzamiento de la macroeconomía moderna.

5. Milton Friedman (1912 a 2006)
Milton Friedman fue el último de cuatro hermanos nacidos de inmigrantes judíos venidos del imperio Austro-húngaro. Después de licenciarse en humanidades en Rutgers y obtener un master en la Universidad de Chicago, se fue a trabajar para el New Deal, una serie de programas diseñados por el Presidente de EE.UU. Franklin D. Roosevelt para proporcionar ayuda y recuperación de los efectos de la Gran Depresión. Aunque Friedman estaba a favor del New Deal en general, se oponía a la mayoría de los planes del gobierno y controles de precios.

Milton Friedman era más un economista de laissez faire (libertad económica). Estaba a favor de minimizar el papel del gobierno en un mercado libre como medio para crear libertad política y social. Estas ideas constituyeron la base de su libro «Capitalismo y Libertad» (1962). Quizás es más conocido por promover los mercados libres y reconocido por los modernos mercados de divisas. Su defensa de los mercados no regulados y desvinculados respondía al dicho «el dinero vale lo que la gente piensa que vale». Sus obras circularon incluso de forma clandestina durante la Guerra Fría, y fueron la base para la economía basada en el impuesto sobre el consumo más que en el impuesto sobre los ingresos o la riqueza.

Friedman consideraba que introducir el capitalismo en países totalitarios conduciría a la mejora de la sociedad y aumentar la libertad política. Friedman ganó el Premio Nóbel Conmemorativo de Ciencias Económicas en 1976, y fue firme respecto a la vinculación entre la oferta de dinero y la inflación. Pronunció un discurso en 1988 a estudiantes chinos y eruditos en San Francisco que se consideró parte de la reforma económica china en la que se refirió a Hong Kong como el mejor ejemplo de políticas laissez-faire.

En adelante

Todos los hombres que hemos analizado tuvieron un efecto profundo sobre el mundo, pero solo el tiempo nos dirá el efecto que han tenido sobre los economistas actuales a medida que desarrollen y modelen hacia donde nos dirigimos.