Los índices bursátiles más famosos de los EUA –el Dow Jones Industrial- y de España –el Ibex- en apariencia no se parecen demasiado: el americano en teoría sólo tiene valores industriales –lo que no es cierto puesto que incluye bancos- y el peso de sus componentes se mide por una complicada fórmula en la que influye sobremanera el precio de la cotización y no la capitalización de las compañías como en España. Es decir, si utilizáramos el mismo sistema en España en vez de pelearse Santander y Telefónica por el primer puesto, la que más importancia tendría podría ser una empresa que en la actualidad ni siquiera llega a tener un 1%: Acciona ya que su precio de cotización es muy alto. Con todo, hay un par de similitudes que unen al Ibex y al DJI, una es el número de sus componentes (35 uno, 30 otro) y la segunda y más notable es la similitud de sus cotizaciones, que hace que nos sea fácil compararlas de un vistazo a pesar de estar denominadas en divisas diferentes.

Por este motivo he elaborado, gracias a Bloomberg -con cierres mensuales, por eso no salen los mínimos de comienzos de marzo de 2009 por ejemplo-, este gráfico en el que están sobrepuestos los dos índices desde hace 14 años y en el que se puede observar muy bien su paralela evolución:

Como se puede apreciar, en 1998 es la primera vez que el Ibex supera al Dow Jones en precio y lo hace con tanta fuerza que se adelanta en un año al índice americano en la conquista de los 10 mil. La primera vez que el Ibex alcanzó los 5 dígitos fue en Marzo de 1998, año en el que al final del verano casi se tocan los 7000 por efecto de la crisis rusa. Las malas finanzas de aquel país nos influyeron negativamente más a nosotros que al DJI y nos volvimos a igualar. El Ibex recuperó los 10 mil en Enero de 1999, año en el que la mayor del tiempo estuvo por debajo pero que terminó por encima del nivel, prolegómeno del pico –casi en 13 mil- alcanzado en febrero de 2000 con la burbuja .com. A pesar de ser una burbuja básicamente importada de los EUA, como se puede apreciar afectó más –por arriba y por abajo- al Ibex que al Dow Jones, ya que en los EUA fue el índice tecnológico Nasdaq el que sufrió la mayor volatilidad.

A finales del 2000 el Ibex se despidió de los 10 mil que no se recuperaron con contundencia hasta Julio de 2005, ya dentro de la última gran tendencia alcista que culminó en los casi 16 mil de finales de 2007. El Dow Jones cayó menos, no llegó a estar ni dos años por debajo de los 10 mil, pero no subió tanto y se quedó a 2 mil puntos del máximo del Ibex. Una vez más, nuestro índice exageró más los movimientos. Menos de un año después de máximos históricos el Ibex perdía de nuevo los 10 mil y en marzo de 2009 llegó a cotizar por debajo de 7000. En un fuerte rebote -que culminó en los 12000 de enero de 2010- en Julio de 2009 superó una vez más los 10 mil, nivel que perdió y recuperó media docena de veces en 2010 y bajo el que comenzó 2011. En Enero de este año los volvió a conquistar y aunque en marzo y mayo ha estado a punto de perderlos, de momento aguanta.

No es el caso del Dow Jones, que también estuvo sólo un año por debajo de los 10 mil pero no tocó los 12 mil hasta 2011 manteniéndose en la actualidad más de 2 mil puntos por encima del índice español. Si nos fijamos, es la primera vez que en una tendencia alcista desde mínimos el Ibex se queda por debajo del Dow Jones. De hecho, desde hace casi un año el Ibex se mueve en lateral a pesar de la tendencia alcista del Dow Jones, es decir, es la primera vez que la bolsa española no sigue a la americana. En el pasado exageraba los movimientos pero siempre en la misma dirección, sólo en esta ocasión el índice español ignora la tendencia del principal mercado bursátil mundial (el norteamericano). Esto tiene 2 posibles lecturas bursátiles, la positiva (el recorrido al alza de la bolsa española es enorme) y la negativa (si no subimos cuando lo hacen los demás, ¿cómo lo haremos cuando las otras bolsas corrijan sus actuales excesos?).

Este análisis esconde una gran mentira y es que estamos hablando del Ibex y el Dow Jones como si no influyera el cambio de divisa y como si fuera el mismo índice en 1998 que en 2011 y no sólo no son los mismos sus componentes, tampoco es igual el peso de sus principales valores pero creo queda claro con un simple vistazo al gráfico la delicada y excepcional situación actual del Ibex. Y si sólo fuera un problema bursátil (esto nos ofrece una lección sobre lo ineficaz del análisis fundamental de las compañías si no se combina con un análisis de la solvencia del país) no tendría tanta importancia pero como el origen de este comportamiento anómalo no está en la mala salud de sus cotizadas sino en la subida del riesgo país y a la necesidad de pagar más que los demás para poder colocar nuestra deuda, es evidente que es un síntoma más de los problemas económicos de España.