En el año 325 en Nicea la Iglesia acordó que la Pascua de Resurrección se celebraría el primer domingo después de la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera. El equinoccio tiene lugar en torno al 23 de marzo pero la noche en la que la luna es plena varía cada año y de ahí que varíen cada año las fechas de celebración de Semana Santa. Y justo este 2011 ha coincidido con unos días de lo más movidito en los mercados hasta el punto que este mini-artículo de Jueves Santo se iba a titular “enfriando la euforia” y pretendía bajarnos de la nube en la que muchos creían que España estaba gracias a la mejora de algunas  variables de los mercados financieros…y en unas pocas sesiones, resulta que los propios mercados financieros se han encargado de frenar el optimismo que yo pretendía matizar con unos gráficos del servicio de estudios de la Caixa donde se aprecia lo lejos que estamos de los objetivos deseables para nuestra economía:

Evolución del PIB desde 2007: España se queda atrás respecto a los demás

Inflación: los precios suben más en España que en la €zona

Sube la competitividad porque los asalariados pierden poder adquisitivo

Nuestra dependencia energética es muy elevada

 

De todos modos, también es matizable cómo en el último trimestre la marca España ha mejorado en los mercados financieros ya que en realidad se ha empeorado –y mucho- respecto a hace un año, especialmente en las variables que miden nuestra solvencia:

Diferencial contra el Bund

Prima de CDS

Ibex