El otro día leí que la imagen del borracho que busca sus llaves perdidas al lado de la farola es tópica no porque haya alguna posibilidad de que estén allí sino porque es donde está iluminado. De este modo, los que estamos en los mercados a veces nos comportamos igual y nos fijamos donde nos enfocan los que manejan la luz pero eso no significa que sea precisamente ahí donde esté lo que más nos interesa encontrar. Abril es históricamente el segundo mes del año tras enero en cuanto a entradas de dinero en fondos de inversión, especialmente notables en los EUA porque el 15 de abril es el último día para poder hacer determinadas inversiones desgravables como planes de pensiones personales con efecto del año anterior. De hecho abril es el mejor mes –en promedio- para el Dow Jones en los últimos 50 años y más concretamente su primera quincena. Esta predisposición estadística –explicada por flujos de liquidez- sumada al buena dato de empleo del viernes pasado y, sobre todo, a la sana corrección que sufrieron durante algunos días de marzo,  ha propiciado que las bolsas americanas hayan marcado nuevos máximos de casi 3 años, acercándose el SP500, principal índice bursátil mundial, a menos de un 15% de los máximos históricos de 2007. Así pues, ¿ignoramos la catástrofe de Japón, la guerra de Libia, la insolvencia de Portugal, las revueltas populares en Oriente Medio, el precio del crudo en máximos de 30 meses, la subida de tipos de BCE, la crisis presupuestaria en los EUA, el descrédito de las autoridades europeas que se han pasado meses negando los 3 rescates que al final han tenido que hacer etc.?

Pues eso parece, además pocos síntomas de fortaleza de una tendencia alcista son tan claros como cuando se obvian las malas noticias y se sobrevaloran las buenas. Y sin embargo yo tengo la misma sensación que en 2007, que hay demasiados riesgos para ser tan complacientes, que nos estamos equivocando cuando subestimamos los problemas. Por ejemplo, el exministro de petróleo de Arabia Saudí ha afirmado que si su país tuviera problemas políticos –algo no tan increíble- el petróleo podría irse a 200 o a quizá 300 dólares por barril y añadió «No espero que esto ocurra en el corto plazo, ¿Pero quién habría previsto lo que ocurrió en Túnez?», dejando claro lo imprevisible de todo. Claro que eso no significa que la bolsa no siga subiendo. Los grandes defensores de la política actual de la FED, como por ejemplo P.Krugman, dicen que la política de inyectar dinero en el sistema comprando activos ha sido un éxito ya que ha debilitado al $ y con ello las exportaciones norteamericanas han resultado más competitivas –y han disparado los beneficios de sus multinacionales- y ha aumentado la riqueza de las familias norteamericanas por la revalorización de la bolsa (conseguida en gran parte porque una porción del dinero que el sistema financiero iba a destinar a comprar la deuda que ahora compra la FED se ha trasladado a la renta variable). Y ambas cosas son ciertas, pero claro, ambas son peligrosas: la primera porque debilitando su moneda encarece las de los demás y por lo tanto perjudica a otros exportadores –y de ahí la “guerra de divisas”- y la segunda porque está conduciendo a una burbuja ya que la euforia bursátil –y en otros activos- no se corresponde con la realidad económica. Además, su efecto es temporal ya que es una medicina que no cura, sólo alivia, y está teniendo un efecto colateral muy dañino: más inflación.

Pero a corto plazo no se ven cambios: Mientras esto siga así, el € se seguirá fortaleciendo (¡Recuerdo las teorías conspirativas que hace un año insistían que la crisis de la deuda periférica era un invento de los hedge-funds anglosajones confabulados para debilitar al €!) respecto al $ porque BCE sube tipos mientras la FED sigue cuasi-regalando el dinero, y eso está pasando aunque ya son 3 los países de la €zona que dependen financieramente del exterior. Y la bolsa americana seguirá subiendo, y por contagio las demás aunque menos, y la inflación no bajará aunque Trichet eleve los tipos de interés en Europa porque no frenará las subidas de los precios de las materias primas. ¿Hasta cuándo seguirá esto así?  Mi opinión es que la bolsa no podrá aguantar la fuerza alcista si se anuncia la no renovación del QE2, pero es algo que no parece que vaya a pasar este mes. Este gráfico revela la influencia de los Quantitative Easing de la FED en la evolución del SP500:

Aparte de la bolsa, lo positivo de los últimos días es que aunque todas las cifras señalan que hay una Europa de 2 velocidades y nosotros no estamos en la rápida, el riesgo-país de España mejora, tanto por los CDS como por el diferencial contra el Bund, incluso a pesar de Portugal; y lo negativo, el Euribor por encima del 2% de nuevo y el temor a un nuevo ciclo de subidas de tipos por parte de BCE.

Algunas opiniones.

Algunos datos.