Al final va a ser cierto que los reyes magos vienen de oriente, concretamente de Qatar en donde se han comprometido a invertir 3.000 millones de Euros en España, 300 de ellos para las cajas. Entre esto y que el Barça ya empieza a lucir el logo de «Qatar Fundation» en su camiseta (por la modesta cifra de 150 millones) mucho se habla del emirato estos días, hoy vamos a intentar conocerlo más a fondo, empezando con su situación en el mapa.

Aunque haya titulado el artículo como «Qatar» su nombre en castellano es «Catar» ya que así lo dice la última edición de la ortografía de la RAE. Pese a que el país es realmente pequeño, sólo 11.437 km² que viene a ser como la provincia de Murcia (11.373 km²) su PIB es enorme, 122.000 millones de dólares lo cuál es mucho para una población de 1.4 millones de habitantes llevándole a liderar el ranking mundial de PIB per cápita, nada menos que 88.000$ por barba (el de España es 29.651$).

Catar es un emirato, lo que significa que  es un territorio, que está administrado por un emir. Según la Constitución de 1970, el poder ejecutivo descansa en el Consejo de Ministros. El 29 de abril de 2003 aprobaron en referendum una nueva Constitución en la que se prevé la elección de una Asamblea Consultiva de 45 miembros (de los cuales 15 son designados por el emir) que podrá proponer la adopción de leyes, aprobar y enmendar el presupuesto, llevar a cabo debates sobre la política del Gobierno y hacer preguntas a los ministros. La Constitución no prevé la creación de partidos políticos, pero sí reconoce el derecho a la libertad de expresión y asociación, el derecho a un juicio justo, y consagra la libertad de culto.

Con ese PIB per cápita , un crecimiento cercano al 10% y una tasa de paro del 0.6% es bastante probable que cualquier revuelta se vea ahogada en ríos de Dom Perignon

El Petróleo es la piedra angular de la economía del emirato y representa más del 70% de los ingresos totales del gobierno, más del 60% del producto interno bruto , y aproximadamente el 85% de la exportación. Sus reservas son de 15 mil millones de barriles (588 millones de m³) lo que equivale a garantizar la producción continua en los niveles actuales durante 23 años. Por otro lado, las reservas de gas natural superan los 7.000 km ³, más del 5% del total mundial, la tercera mayor del mundo. Como véis, un panorama envidiable, al menos, para el próximo cuarto de siglo.

¿Y qué ocurrirá en el futuro cuándo el petróleo se acabe?. Esa es precisamente la actual preocupación del país y la razón de sus últimas inversiones, veamos que nos contaba El Periódico hace unos meses.

La proyección de país que las autoridades planean para el 2030 trata de ir hacia una economía del conocimiento sin depender excesivamente de los hidrocarburos. Multiplican su esfuerzo para acelerar el desarrollo y ampliar su base, y se centran ahora en la creación de las infraestructuras necesarias para diversificar una economía sorprendente. El brazo financiero son los fondos soberanos de la Autoridad de Inversiones de Qatar, que dispone de 60.000 millones de dólares para actuar y está a punto de cerrar algunas operaciones de compra del mayor calado en países como Francia y Alemania y otros puntos del mundo. En los últimos años ha invertido 30.000 millones de dólares en adquirir participaciones en sociedades de distintos sectores como Barclays Bank, Crédit Suisse, la Bolsa de Londres, EADS, J. Sainsbury, Volkswagen, Porsche, la isla Cayo largo en Cuba. A esto hay que añadir los 220.000 millones de dólares de inversión en proyectos que se están desarrollando en la actualidad o previstos para los próximos cinco años, creando centros de educación e investigación, los grandes proyectos turísticos, el Mundial de fútbol o los Juegos Olímpicos…

Y vaya si están logrando proyección, tanto desde la comunicación (un sector muy mal manejado en oriente) con el canal Al Jazeera como sus inversiones a través del fondo soberano QIA, fundado en 2005 para gestionar las inversiones del país y muy activo desde entonces.

Qatar Investment Authority (QIA) tiene la llave del dinero que necesita España. El fondo soberano del Reino de Qatar maneja unos recursos mil millonarios gracias al lucrativo negocio del petróleo. Su problema es nuestra esperanza: encontrar buenas oportunidades de inversión fuera de sus fronteras. Hasta la fecha, el dinero que gestiona la familia real Al Thani, compuesta por más de 3.000 personas, no había puesto sus ojos en nuestro país, salvo para activos relacionados con el sector hotelero o del ocio Pero no había sido así hasta fechas muy recientes. Durante el pasado mes de enero, representantes de QIA visitaron España. En concreto, la comitiva del fondo soberano viajó a las ciudades de Barcelona, Madrid y Málaga, donde estuvieron visitando distintos activos inmobiliarios, según fuentes del sector. De hecho, su presencia no pasó inadvertida y desató el interés de los intermediarios por ofrecerles oportunidades de inversión, aunque su interés principal pasaba por encontrar hoteles cinco estrellas.

Como véis, las implicaciones de un petróleo caro van más allá de las que afectan directamente a nuestro bolsillo, dibujando una extensa telaraña de inversiones por parte de los fondos soberanos cargados de petrodólares.