Hace un tiempo contaban en la revista alemana Bild el curioso caso de un asesino en serie de Alemania del cual, pese a aparecer su ADN en 39 escenas del crimen, eran incapaces de encontrarle, tan difícil era la tarea que incluso pusieron una recompensa de 300.000€ . Finalmente, tras reunir a cientos de especialistas de seis comités diferentes se dieron cuenta de que estaban persiguiendo a un asesino fantasma: las muestras pertenecían a una trabajadora de la empresa que empaqueta los bastoncillos de algodón que se emplean para recoger las muestras de ADN.

Lo mismo ocurre muchas veces en temas económicos, perseguimos a un «asesino fantasma»  sin ver la base del problema, un buen ejemplo lo tenemos en las materias primas, como por ejemplo, sin ir más lejos, el algodón que ha subido un 40% desde Enero.

Esto es lo que comentamos recientemente:

El reciente alza en los precios del algodón, que acumula una subida de prácticamente el 40% desde enero y prácticamente se ha duplicado en doce meses, contrasta con la estabilidad registrada en las tres últimas décadas, cuando el precio de esta materia prima se ha negociado apenas con ligeras oscilaciones en torno a un dólar por libra, según recuerda el diario ‘Financial Times’, que advierte de que este alza del algodón añade más elementos de preocupación al repunte inflacionista provocado por el petróleo y las materias primas.

El Wall Street Journal también se hizo eco de esta noticia, con este preocupante artículo relacionado con las subidas de precios de las materias primas (no sólo del algodón):

Cuando los precios comenzaron a subir el verano pasado, muchos fabricantes y minoristas absorbieron los costes, preocupados porque los clientes no podrían pagar precios más altos durante la temporada de vacaciones y mientras la economía se mostraba tan frágil

Muchas grandes empresas, como Kraft, Polo Ralph Laureny Hanes, dicen que no pueden esperar más y debían subir los precios para proteger sus beneficios.

Whirlpool dice que los consumidores pueden llegar a pagar entre un 8 y un 10% más por sus productos a partir de Abril. Empresas textiles como Polo Ralph Lauren y Brooks Brothers anunciaron que subirán los precios este año. Algunas marcas, como Hanes, ya lo han hecho. Si los costes de algodón se mantienen altos, los productos Hanes podría acumular un aumento del 30 por ciento.

Por tanto, la conclusión a la que se puede llegar es que si las materias primas suben, los productos derivados de éstas tenderán a subir en una proporción menor, aunque bastante similar.

Veamos el caso del algodón , el cuál como hemos comentado antes ha duplicado su precio en un año. Y para ello cojamos una camiseta de la empresa «Hanes», la cuál no conocía pero la uso ya que es el caso que comentan en el WSJ y nos puede servir para este ejercicio.

En Amazón, un sitio que vende con bastante descuento, tienen una camiseta suya por 9.2$

Si os fijaís bien, está hecha 100% de algodón y pesa  5.1 onzas, así que hagamos unos números.

Son números rápidos, es posible que me olvide de añadir algunos costes que también han subido al igual que también es posible que me haya olvidado de algunos que han bajado, he redondeado, eliminado decimales, no contado impuestos y cogido un precio medio, digamos que es un análisis del todo menos científico, pese a esto me parece una barbaridad que una subida en las materias primas que supone sólo un 3.3% del total se acabe trasladando en un incremento del 30% del precio final. Creo que deberíamos hacer estos sencillos cálculos con muchos de los productos que nos suben tan alegremente para darnos cuenta de la realidad.

Los mensajes de subidas de precios en las materias primas son constantes, primero el petróleo, luego el algodón, después el café, más tarde el cobre y así un largo etcétera. El coste de las materia prima en una parte muy pequeña del coste de la mayoría de los bienes de consumo. Es la mano de obra, elaboración y envasado lo que sube la factura (a excepción de los alimentos).

Es posible que el incremento de la demanda de los países que están saliendo de la recesión, o de los que nunca han entrado en ella, sea la causa real para la subida de precios que nos espera, puedo entenderlo, pero por favor, que no me tomen el pelo diciendo que el algodón está por las nubes.

Como veis, al igual que en el caso de los homicidios de Alemania, el «ADN» común que encontramos no corresponde con el asesino final.