En EEUU cuando alguien en la administración pública la caga, se crea una comisión, se estudia el incidente y finalmente se entrega un informe al al Congreso. A finales de Enero, se presentó el de la actual crisis, el Financial Crisis Inquiry Report, que viene a ser, de alguna manera, el informe oficial sobre las causas de la crisis.

Como buen informe, tiene que ser largo, muuuuy largo, en este caso nada menos que 400 páginas. De esas 400 páginas, 27 merecen la pena y corresponden a la parte en la que establecen de forma clara y concisa lo que ellos llaman las nueve causas que fueron de vital importancia para la crisis. Veamos cuáles son:

  1. Esta crisis financiera se podía haber evitado.
    «A pesar del punto de vista expresado por muchos en Wall Street y Washington acerca de que la crisis no se podría haber previsto ni evitado, hubo señales de advertencia,» afirma el informe. «La tragedia fue que los ignoraron o no los tuvieron en cuenta.»
  2. Generalizados fallos en la regulación y supervisión financiera resultaron devastadores para la estabilidad de los mercados financieros del país.
    «La Comisión de Valores y Bolsa podría haber exigido más capital y evitado las prácticas peligrosas en los grandes bancos de inversión. No lo hizo,» afirma el informe.
    «La Reserva Federal, Bank of New York y otros reguladores podrían haber tomado medidas drásticas sobre los excesos de Citigroup en la víspera de la crisis. No lo hicieron. Los políticos y reguladores podrían haber parado el tren de la titularización de las hipotecas fuera de control. No lo hicieron.»
  3. Los espectaculares fallos del buen gobierno corporativo y la gestión del riesgo de forma sistemática en muchas instituciones financieras importantes fueron una causa determinante de esta crisis.
    Las instituciones financieras actuaron de forma imprudente y dependían en exceso de los préstamos a corto plazo, según determinó el estudio. «Los sistemas de compensación, diseñados en un entorno de dinero barato, competencia intensa y escasa regulación, compensaban con demasiada frecuencia los acuerdos rápidos y las ganancias a corto plazo, sin una consideración adecuada de las consecuencias a largo plazo,» afirma.
  4. Una combinación de préstamos en exceso, inversiones arriesgadas y falta de transparencia colocaron al sistema financiero camino a la colisión con la crisis.
    El estudio descubrió que durante los años que condujeron a la crisis, los hogares e instituciones americanos pidieron demasiados préstamos y ahorraron muy poco.
    «Cuando los mercados inmobiliario e hipotecario cayeron en picado, la falta de transparencia, la extraordinaria carga de deuda, los préstamos a corto plazo y los activos con riesgo dieron su fruto. El resultado fue el pánico,» afirma el informe. «Recogimos lo que habíamos sembrado.»
  5. El gobierno estaba mal preparado para la crisis, y su respuesta contradictoria se sumó a la incertidumbre y al pánico en los mercados financieros.
    Los organismos gubernamentales clave, Hacienda, el Consejo de la Reserva Federal y la Reserva Federal del Bank of New York estuvieron por debajo de la media, concluye el informe.
    «Se vieron impedidos por no tener un conocimiento claro del sistema financiero que tenían que supervisar, en particular, cómo había evolucionado en los años que condujeron a la crisis.»
  6. Hubo una ruptura sistémica en la responsabilidad y la ética.
    Muchos prestatarios mintieron sobre su capacidad de pago de las hipotecas, los prestamistas concedieron préstamos que sabían que los prestatarios no podían asumir, indicaba el informe.
    «Los directivos reconocieron a escala nacional que muchos de los préstamos que estaban generando podrían tener «consecuencias catastróficas». Menos de un año después, se dieron cuenta de que algunos de los préstamos de alto riesgo que estaban concediendo podían no solo dar lugar a ejecuciones hipotecarias, sino también a una «catástrofe financiera y de reputación» para la empresa. Pero no pararon.»
  7. El colapso de las normas de concesión de las hipotecas y la titularización de las mismas encendió y extendió la llama del contagio y la crisis.
    El informe consideraba que los préstamos irresponsables eran frecuentes, y que había advertencias, pero «la Reserva Federal descuidó su cometido,» y los prestamistas difundieron el riesgo.
    «Desde los especuladores que trasladaron las viviendas a los agentes hipotecarios que exploraron los préstamos, pasando por los prestamistas que emitieron las hipotecas, las empresas financieras que crearon los títulos respaldados por hipotecas y garantizaron obligaciones… nadie en esta cadena de hipotecas tóxicas puso su dinero en la inversión.»
  8. Los derivados sin receta contribuyeron de forma significativa a esta crisis…
    La especulación sobre mecanismos como obligaciones garantizadas avivaron las llamas, cuando todo el mundo, desde granjeros a sociedades o inversores confiaba en los precios y el impago de los préstamos. Cuando estalló la burbuja inmobiliaria, estos se encontraban en el centro de la lluvia radiactiva.
  9. Los fallos de las agencias de calificación fueron piezas clave en la rueda de la destrucción financiera…
    Pero, el informe descubrió que aquellas apuestas no habrían sido posibles sin el sello de aprobación de las agencias de calificación.
    Esta crisis no podría haber tenido lugar sin las agencias de calificación. Sus calificaciones contribuyeron al alza del mercado y sus bajas calificaciones a lo largo de 2007 y 2008 causaron estragos en mercados y empresas,» indica el informe.

Nada nuevo nos cuentan, pero no está de más recordar estas causas, a cuál más cierta. Deberíamos recordarlas casi cada mes para evitar caer de nuevo en ellas.

Últimamente veo a muchas instituciones (como el FMI el otro día) entonar el mea culpa sobre su incapacidad en predecir la crisis, como si esto les valiese para lavar su imagen sabiendo que el ser culpables no implica tener un castigo.

Así que hoy me gustaría que completásemos esta lista con un punto más, para llegar a los 10. ¿Añadirías algo a la lista?