Jack Strauss fue un jugador de póker profesional que tras ganar el campeonato mundial en 1973 no había vuelto a destacar. En el de 1982 perdió todo lo que tenía y cuando se iba a retirar de la mesa encontró debajo de una servilleta una ficha de 500$ y siguió jugando, cambió su racha y dos días después volvió a ser campeón mundial. Esa jugada fue tan famosa que en el mundo del póker se cita cuando se quiere decir  “mientras hay vida hay esperanza”. También es un símil aplicable a nuestras inversiones: un buen año no garantiza que los siguientes 9 vayan a ser iguales, tener oficio y perseverancia son imprescindibles pero a veces necesitamos un poquito de suerte para obtener lo que buscamos y, por si la suerte no aparece, es recomendable tener siempre una reserva de dinero, aunque sea bajo la servilleta.

Es por eso que en estos tiempos en los que la liquidez es un tesoro y las entidades financieras se disputan a los clientes con más capital, quizás sea el momento de proponer inversiones de más corta duración. De este modo, tenemos más tiempo el dinero en nuestro poder y el riesgo se reduce en la misma proporción que se reducen los días en los que estamos invertidos. Por ejemplo, estos días tenemos el rally de Navidad en su versión más comprimida: “comprar tres días antes de finales de mes de diciembre y liquidar al cierre del primer día de enero”. Ignoro si esta pauta funcionará este año pero si alguien duda de si merecen la pena estas operaciones de tan corta duración quiero ofreceros esta sencilla tabla que he realizado con una de mis pautas estacionales preferidas: la de comprar el último día de mes y vender el primero del siguiente. He tomado los datos de yahoo finance simplemente con los precios de cierre del último y del primer día del mes del IBEX y podéis comprobar cómo si alguien compró los últimos minutos del última día de diciembre de 2009 y vendió a la mima hora del primero de enero de 2010 ganó un 1.72% pero si aguantó la posición todo el mes perdió un 8.32%, si compró el último día de enero y vendió el primero de febrero obtuvo un 0.44% pero si se esperó a finales de mes el resultado fue de un -5.61% etc.


Cierre primer
día de mes

Cierre último
día de mes

Rentabilidad de
ese periodo

Rentabilidad
mensual

dic-09

11940

ene-10

12145

10947

1,72%

-8,32%

feb-10

10995

10333

0,44%

-5,61%

mar-10

10434

10871

0,98%

5,21%

abr-10

11067

10492

1,80%

-3,49%

may-10

10422

9359

-0,67%

-10,80%

jun-10

9299

9263

-0,64%

-1,03%

jul-10

9178

10499

-0,92%

13,34%

ago-10

10835

10187

3,20%

-2,97%

sep-10

10544

10514

3,50%

3,21%

oct-10

10450

10812

-0,61%

2,83%

nov-10

10649

9267

-1,51%

-14,29%

dic-10

9678

4,44%

¿¿??

Suma:

(no incluye dic-2010)


7,30%

-21,90%

Como podéis comprobar hay meses –julio es el mejor ejemplo- que es mejor estar invertido un mes que un par de días pero si hacemos el cómputo global resulta que estando 11 meses aguantando la posición se ha perdido algo más de una quinta parte de todo el capital mientras que de la otra forma, con menos de 30 días de riesgo, el resultado es de algo más de un 7% positivo. No he complicado los cálculos con reinversiones de intereses: es lo que veis, una simple suma de tantos por ciento. Y aunque el resultado comparativo es espectacular, no quiero incidir en ello ya que la negatividad de este año del Ibex es excepcional, sino sobre todo en el hecho de que incluso en uno de los peores años de la historia del índice español, estando invertido unos pocos días se obtiene un resultado de un +12.74% (porque hay que sumar el 4.4% que dio comprar el último día de noviembre y vender el primero de diciembre). Ya comenté en un artículo de hace dos años (en el que además sale una gráfica donde se ve lo bien que funciona a largo plazo con el SP500) por qué se supone que pasa esto: “La “magia del primer día” simplemente se basa en un comportamiento determinado de grandes manos fuertes del mercado que tienden a liquidar posiciones en el último día del mes y, sobre todo, a comprar mucho en el primer día de trading del mes siguiente, reconstituyendo carteras.”

En el fondo el por qué poco importa, lo importante es que el análisis fundamental este año en España ha fallado estrepitosamente porque ha pesado más el riesgo país que los balances de nuestras compañías y el análisis técnico no está al alcance de cualquiera pero el que haya seguido esta sencilla pauta ha batido en rentabilidad a la mayoría de gestores profesionales, sin necesidad de saber nada sobre CDS o diferenciales de deuda y tomando mucho menos riesgo que ninguno puesto que apenas ha estado 30 días invertido. Si a eso sumamos que disponemos cada mes de más de 25 días para rentabilizar nuestro capital en cualquier otro producto, nuestro beneficio se dispara. Otro factor a tener en cuenta es que el hecho de saber que la inversión durará un máximo de 24 horas permite bien aumentar el volumen de la inversión, bien utilizar productos que permiten un mayor apalancamiento. Por ejemplo, si se compra un futuro del Ibex a 10.000 –por ejemplo-, la garantía que se exige a día de hoy son 10 mil euros pero es como si compráramos por valor de 100.000 euros, de ahí que sea una operativa de tanto riesgo. Pero aplicándola a este caso, un 12.74% de 100 mil euros son 12.740 euros de beneficio…habiendo utilizado 10 mil euros de garantía durante 30 días al año. Yo entiendo que los futuros den miedo, pero al final su utilización no necesita de grandes esfuerzos teóricos sino de disciplina.

No estoy diciendo que esto sea fácil, nunca hay que perder el respeto al mercado ni creernos más listos que nadie. Tampoco es un chollo para una operativa normal de alguien que compra y vende acciones ya que las comisiones de 24 operaciones anuales quizás se coman el beneficio pero es algo que está ahí y ahora que llega el nuevo año y es época de replantearse las cosas, el primar la liquidez y la tranquilidad –además de la rentabilidad- creo es importante. Y dado que hay mucha volatilidad, que no olvidemos es sinónimo de miedo, es bueno limitar el riesgo no sólo limitando pérdidas, quizás también limitando el tiempo. Ya es hora de dejar de seguir las recomendaciones de los tradicionales periódicos económicos y sus “analistas” siemprealcistas y pensar que hay mucho más que comprar y aguantar, que es algo que no sólo hacen los minoritarios, también gestores de fondos que encima cobran elevadas comisiones por ello.

Al final la bolsa es sobre todo psicología, y si ganar nos aporta 5 puntos de felicidad, perder nos resta 10. Seguro este año más de un inversor ha notado cambios en su humor en los días de fuertes caídas de precio en sus valores, sentido rabia por no haber vendido perdiendo poco en lugar de aguantar las bajadas e impotencia cuando han querido comprar y no disponían de suficiente efectivo y por ello han vivido un gran rebote más cabreados que esperanzados por este tema… Quizás merece la pena no invertir, o invertir durante menos tiempo. La bolsa es un gran producto para intentar conseguir un plus para nuestros ahorros, y tiene la gran ventaja de la inmediatez pero salvo a los pocos profesionales que viven de ella, no se la debería dar tanta importancia. Felices fiestas.

Algunas opiniones.

Algunos datos.

En este mapa se puede apreciar que los dos últimos trimestres (en anual por desgracia España estaría incluido) el crecimiento sólo ha sido negativo en Serbia, Grecia, Chipre, Venezuela…pero en general parece que el mundo ha salido de la recesión. Cierto que hay graves riesgos de una recaída pero de momento, quedémonos con esta imagen: