Trás ver algo de historia económica con “Keynes para dummies” y forrarnos con “Ser millonario para dummies” hoy tocaremos el espinoso tema de “Los rescates de Grecia e Irlanda para dummies”, un resumen sobre todo lo ocurrido con estos dos países en lo que llevamos de año.

Grecia se endeudó para cubrir sus gastos ordinarios y fue castigada por los mercados cuando se dieron cuenta de que habían falsificado sus cuentas. El caso de Irlanda es distinto ya que los mercados la castigaron cuando se dieron cuenta de que sus bancos principales (AIB y Anglo Iris Bank) estaban en serios problemas con una gran cantidad de préstamos de dudoso cobro realizados a promotores inmobiliarios pillados en plena burbuja; para entender mejor su magnitud veamos el precio medio de las casas tanto en Irlanda como en su capital.

Como diría Murphy, los problemas nunca vienen sólos y para ambos países les resultó muy difícil pedir nuevos préstamos. Lo que para nosotros es una hipoteca a 25 años, para los gobiernos son bonos. Ellos los venden a cambio de prometer un pago del principal más el interés en un periodo determinado de tiempo que suelen ser 3, 5, 10, 15, 20 o 30 años. En el caso de España, si son a 3 o 5 años, se llaman bonos del Estado y si son por 10, 15 o 30 se llaman obligaciones del Estado. Por tanto, si el tipo de interés al que se coloca la deuda es muy alto, más tendrá que pagar el estado por el préstamo.

En el caso de Irlanda y Grecia (y en menor medida España y Portugal) tenían muy difícil conseguir nuevos préstamos ya que el tipo de interés al que colocaban los bonos era muy alto. Este tipo de interés sube cuando se incrementan las posibilidades de que los países no paguen lo prometido en sus bonos y es justo lo que pasó, el mercado de bonos pensó que Irlanda y Grecia no serían capaces de pagar su deuda con lo cual el tipo de interés de sus bonos subió rápidamente, lo que significa que no podrían pedir nuevos préstamos en un futuro. Y era normal lo que estaba ocurriendo, tendemos a pensar en «el mercado» como un ente maléfico que hace que los países quiebren, sin darnos cuenta de que todos somos el mercado y si tu vecino te pide un préstamo y sabes que es un bala perdida, le pedirás má interés que el que le pedirías a tu vecino Rudolff, el alemán del quinto piso, conocido en el vecindario como «El rata». Esta seguridad en el pago es una de las causas por las que los americanos tienen tanta facilidad para emitir bonos a un bajísimo interés ya que nunca han dejado de pagar sus deudas siendo su reputación, en estos momentos, su mayor activo.

Como no todos los días los países emiten bonos (en España suele ser dos veces al mes) la única herramienta que tenemos para conocer a diario el sentimiento del mercado son los CDS, o lo que es lo mismo, lo que cuesta asegurar el pago de esa deuda (a un seguro más alto, significa que hay más posibilidades de impago). De ahí la importancia que se ha dado a estos como termómetro económico, ya que en cierta medida son capaces de darnos una idea el interés que tendrá que pagar cada país en su próxima emisión de bonos. Si los mercados estuviesen completamente seguros de que un país va a pagar su deuda, su CDS tenderían a cero ya que no habría casi nada que asegurar.

Una pequeña diferencia entre lo ocurrido en Irlanda y Grecia es que el gobierno Irlandés tenia suficiente dinero hasta el verano, mientras que Grecia no tenía dinero desde mucho antes. El reconocer que no se pueden pagar las deudas, que no tienes dinero y que necesitas que te ayuden, es algo que no queda muy bien ni en casa ni en los mercados internacionales y es lo que ha estado evitando a toda costa los irlandeses. Además, el rescate no les saldrá gratis ya que a parte del interés a pagar, seguramente se deban ceder a ciertas presiones por parte del resto de los miembros de la UE, por no hablar de los esfuerzos financieros que tendrán que hacer sus ciudadanos para devolver el préstamo (por ejemplo, subidas de impuestos y bajadas de sueldo a funcionarios)

Si tu vecino, el bala perdida, deja de pagar la hipoteca y le embargan el piso, a ti ni te va ni te viene, el problema es que Irlanda y Grecia son países de la zona Euro, lo que afecta a la estabilidad de la moneda común, los préstamos entre los países y una desconfianza ante cualquiera de los países con una economía más delicada.

En esta gráfica podéis ver el lío de préstamos que tenemos en la UE

Pese a que nuestro gobierno haya repetido una y otra vez que España no es Grecia o Irlanda, los mercados son libres de pensar lo que les de la gana (lo vemos a diario en los CDS) y si por algo se mueven es por dos sentimientos, el del miedo y el de la avaricia. Dos sentimientos que muchas veces están por encima de la razón y si piensan (por miedo) que España va a dejar de pagar la deuda, esta se volverá más cara dejando al país en una situación muy delicada. Es una profecía autocumplida cuyo detonante es la falta de confianza.

Volviendo al caso heleno, dado que los mercados no se fiaban de Grecia porque ésta había falsificado sus cuentas, en un acto que podríamos denominar solidario, cada país de la UE le prestó dinero. Digo solidario porque prestaron dinero a quién nadie quería hacerlo, no obstante no es lo mismo ser solidario que ser tonto y este se hizo a un elevado tipo de interés, por ejemplo España prestó a Grecia 9.800 millones de Euros a un 5%, lo cual es un excelente negocio para nosotros siempre y cuando nos acaben pagando. ¿De dónde sacó España esos 9.800 millones?. Pues de donde se saca el dinero… de la deuda, con lo cual lanzamos una emisión de bonos para pagar la deuda de otro. La cosa se puede complicar todavía más, ya que Irlanda también puso su parte en el rescate griego y es ahora ella la rescatada.

Trás el lío griego, quedó en evidencia que la UE necesitaba tener un plan claro de rescate a cualquier país en riesgo, debían actuar unidos ante un eventual problema financiero de cualquiera de sus miembros, ser firmes y rápidos para que los mercados no dudasen y todos se beneficiasen de una financiación más baja. Algo, que a juzgar por el cachondeo de las últimas semanas, no ha ocurrido. Lo contaba ayer mismo Cárpatos en su web:

Y la cuestión es que algo estamos haciendo mal en la zona euro. Muy mal. Nos están comiendo, por nuestras divisiones. Ha quedado demostrado para la historia, que una unión monetaria sin una unión política o al menos un fuerte grado de política económica es un fracaso. Soluciones hay muchas, pero pasan por que los que mejor van, cedan. Por ejemplo la propuesta del eurobono sería una muy buena solución, pero Alemania ya ha dicho que no. Nadie recrimina a Alemania su resistencia a pagar por los que no han hecho los deberes, pero si esto sigue así…

No obstante, todos estos movimientos representan un gran paso en la integración de la unión monetaria europea, algo ante lo que los fundadores del Euro raramente pensaron que se tendrían que enfrentar. ¿Quién se iba a imaginar entonces que iba a pasar todo esto? (mañana veremos el caso de uno que sí se lo imaginó en los años 20 y le tacharon de agorero)