La «Hipótesis de Álvarez», dice que la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años. El nombre de la hipótesis se debe a los dos científicos que propusieron la hipótesis en 1980: Luis Álvarez y Walter Álvarez (padre e hijo).

Uno de las mayores objeciones a esta hipótesis era que no se conocía un cráter cuyas dimensiones correspondieran al tamaño calculado, que debería tener entre 150 y 200 km de diámetro. Buscando estudios geológicos realizados desde los años 1960 en adelante se pudo ubicar un cráter en Chicxulub, en la península de Yucatán, con un diámetro de unos 170 km.

En el año 2010 tenemos la «Hipótesis de López» que explica la extinción de los «Empresaurios» y otras muchas formas de vida empresarial causada por el impacto de una lluvia de meteoritos durante el comienzo del siglo XXI así como un gran meteorito financiero en el 2007. El nombre de la hipótesis se debe a mi porque soy el que se la está inventando en este momento.

Uno de las mayores objeciones a esta hipótesis era que no se conocía un cráter en los balances de los bancos cuyas dimensiones correspondieran al tamaño calculado, que debería ser de varios miles de millones de euros. Buscando entre los números, algunos científicos advierten que el 50% de las pérdidas de la banca permanecen ocultas.

¿Cómo eran los Empresaurios? ¿Qué sabemos de ellos?

El término «empresaurio» fue acuñado por la Prof. Mariela Marenco, de Uruguay, en su libro «Empresaurios en Extinción». El término califica la actitud de aquellos empresarios cuyo estilo de gestión ha quedado desfasado por las tendencias del mercado y los cambios inherentes.

Los empresaurios definitivamente se han extinguido, no han sabido adaptarse a los cambios producidos por la lluvia de meteoritos y lo podemos ver haciendo un poco de arqueología, como por ejemplo, el rey de los empresaurios ibéricos, Gerardo Díaz Ferrán con Marsans o Air Comet. Pero no todos los empresaurios son grandes carnívoros, tenemos los recién nacidos que pese a su buen hacer y mejores intenciones no ha podido sobrevivir ya que el entorno era demasiado hostil como para sobrevivir a esta catástrofe, lo explicaba muy bien hace 2 años Arturo Pérez Reverte.

Cada vez que doy un paseo veo más tiendas cerradas. Algunas, las de toda la vida, habían sobrevivido a guerras y conmociones diversas. Eran parte del paisaje. De pronto, el escaparate vacío, el rótulo desapercido de la fachada, me dejan aturdido, como ocurre con las muerte súbitas o las desgracias inesperadas. Es una sensación de pérdida irreparable, aunque sólo haya echado vistazos al escaparate, sin entrar nunca. Otras de esas tiendas son negocios recientes: comercios abiertos hace un par de años, e incluso pocos meses; primero, los trabajos que precedían a la apertura, y después la inauguración, todo flamante, dueños y dependientes a la expectativa, esperanzados. Ahora paso por delante y advierto que los cristales están cubiertos y la puerta cerrada. Y me estremezco contagiado de la desilusión, la derrota que trasmite ese triste cristal pegado al cristal con las palabras se alquila o se traspasa.

(…)

Eso es lo peor, a mi juicio. Lo imperdonable. Todas esas ilusiones deshechas, trituradas por políticos golfos y sindicalistas sobornados que todavía hablan de clase empresarial como si todos los empresarios españoles tuvieran yate en Cerdeña y cuenta en las islas Caimán. Ignorando las ilusiones deshechas de tanta gente con ideas y fuerza, que arriegó, peleó para salir adelante, y se vio arrastrada sin remedio por la tragedia económica de los últimos tiempos y también por la irresponsabilidad criminal de quienes tuvieron la obligación de prevenirlo y no quisieron, y ahora tienen el deber de solucionarlo, pero ni pueden ni saben.

Identificamos pues, un entorno nada favorecedor para la supervivencia de estas especies. ¿Que nos deparará el futuro?. La evolución es la clave y vendrán los neoempresarios con el ADN adaptado conviviendo con los empresaurios y demás calaña mantenidos con respiración artificial.

Este mes hemos visto algunas noticias interesantes sobre los nuevos especímenes que han logrado adaptarse a este entorno, especímenes que han sabido esquivar el gran meteorito financiero así como los pequeños meteoritos procedentes de los cambios de hábitos de los consumidores.

Al igual que algunos restos de empresaurios que actúan de espaldas a la realidad como si el meteorito no les afectase, veamos algunos ejemplos recientes:

Sin embargo, vemos ejemplos extremos de supervivencia y adaptación al medio:

Haciendo arqueología, me he encontrado con este interesante artículo de hace 26 años, que pese a que preveía cambios en los hábitos de los consumidores no sirvió para nada.

Como véis, especialmente en este último artículo, se veía venir y si el empresaurio se ha extinguido es porque no ha querido o no ha sabido adaptarse, los pequeños empresarios han caído por el meteorito financiero que dejó seco el ambiente económico, pero los grandes empresaurios, aquellos con recursos suficientes, han caído en su mayoría por los pequeños meteoritos provocados por los cambios de los consumidores y es algo que no hay que olvidar ya que al contrario que las grandes crisis financieras, la lluvia de meteoritos de los consumidores será constante y cada vez más rápida.