La palabra chiringuito proviene de Cuba y Puerto Rico, en donde los trabajadores de los campos de caña de azúcar solían meter café en una media, y lo presionaban para conseguir una pequeña cantidad de café llamada chiringo. Luego apareció su diminutivo, chiringuito. Como el nombre tenía gracia, terminó denominándose así a los locales donde lo servían.

Si en vez de café coges a un ahorrador, le presionas psicológicamente, le exprimes los ahorros y te los bebes, lo que tienes es un chiringuito financiero.

Durante el último año he recibido varias llamadas mensuales de la empresa «XXX Consulting«. El que me llamaba sabía mucho de los mercados financieros, hablaba sobre la enorme importancia internacional del dólar, el apalancamiento de los Warrants, conflictos bélicos internacionales y lo grande que es China. Con todos esos datos exclusivos, eran capaces de darme una rentabilidad cercana al 30% en 3 meses sobre mis ahorros. Un tipo con mucha labia y mucho empuje. Este hombre quería lo mejor para mi. Todo era creíble, al igual que lo es el mago Anthony Blake cuando dice todas las navidades que va a adivinar el número de la lotería y que para ello lo va a escribir en un sobre que se abrirá el día del sorteo. Muchos somos los que nos preguntamos, que ya que conoce el número de la lotería, por qué no lo compra y deja de pasar un mal rato en la tele. Lo mismo debemos pensar cuando XXX Consulting o YYY Investment nos llama para ofrecernos unas rentabilidades sospechosas y mucho me temo que más de un 5% anual es algo muy sospechoso estos días.

¿Cómo lo hacen? ¿Cuál es su truco?. Hoy vamos a desenmascararlos….

Primero el famoso truco de Anthony Blake:

Anthony Blake quiso convertirse en el David Coperfield español adivinando el número premiado en el sorteo de lotería de Navidad, pero le han crecido los enanos. Antena 3 sospecha que el mentalista simuló acertar el ‘gordo’ valiéndose de «un enano» escondido bajo la urna.

Que fácil ¿Verdad?. Si es que muchas veces queremos pensar trucos muy sofisticados y al final lo hacen de la manera más sencilla y cuanto más sencillo es, más engañados nos sentimos.

Como buen mentalista que soy, intuyo que lo que realmente os interesa no son los trucos de Anthony Blake si no los de los chiringuitos financieros, así que tiro de un interesante documento de la CNMV para mostratos las técnicas de persuasión que utilizan en sus llamadas.

Puedo confirmar que he sufrido varios de estos puntos en mis conversaciones telefónicas y no es broma si os digo que mientras escribía este artículo, me han vuelto a llamar, he tenido que colgarles de mala manera. De verdad, pueden conmigo, estaba esperando su llamada para pillarles pero al final de tanta irritación les he colgado y no he podido hacerles las siguiente pregunta:

¿Está la entidad registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores o en el Banco de España?

La próxima vez se la hago y seguro que son ellos los que me cuelgan a mi.