Esta semana ha habido varios aniversarios: el noveno del 11-S, el medio siglo de la OPEP, los 2 años del crash de Lehman Brothers… pero han pasado desapercibidos los 3 años de la primera de muchas intervenciones de un banco central en Europa para salvar una entidad financiera privada: el Northern Rock, cuyo auxilio no fue suficiente y meses después tuvo que ser nacionalizado por el estado británico. Si bien cada vez que un banco que cotiza en bolsa cae existen dudas sobre si en realidad lo han hecho insolvente las continúas pérdidas de su valor bursátil y la desconfianza que eso genera entre los impositores, no parece este el caso. Northern Rock era el típico banco que a pesar de ser inglés, en el mercado interbancario pre-crisis (cuando era líquido) ya pagaba extraprecios respecto al resto de entidades de su país para obtener financiación, al igual que por ejemplo le pasaba al conjunto de bancos islandeses. Es decir, parece que era una víctima propicia en un momento de endurecimiento de las condiciones de financiación. Sin embargo hay que recordar que The Times, The Telegraph y The Financial Times durante julio y agosto de 2007 no pararon de recomendar comprar las acciones de Northern Rock alabando su bajo precio y su alta rentabilidad por dividendo. Este triste aniversario me ha llevado a un par de reflexiones.

La más obvia es el del poder de los medios, a los que concedemos, por ser quienes trasladan la información de donde se produce a nosotros, más capacidades de las que realmente tienen, lo que en los mercados se traduce en que algunos crean que un periodista de Alemania conozca la situación financiera real de España o que un columnista de la sección de bolsa vaya a conocer la evolución futura de un valor bursátil. Y es algo tan común que afecta a todos los niveles, sin ir más lejos hace unos días un artículo del Wall Street Journal dudando de los stress test a la banca europea (con los mismos argumentos ya conocidos hace semanas ) generaron más mal ambiente en el mercado que una noticia real, comprobada y significativa como la ampliación de capital del Deutsche Bank del viernes pasado. La crisis nos ha enseñado –generalizando un poco- a no fiarnos ni de las agencias de rating ni del optimismo de los ministros de economía ni de las declaraciones de los bancos centrales sobre la salud de las entidades financieras…algunos incluso desconfían del € o de la solvencia de su propio país. Sin embargo, los precios siguen reaccionando cuando un analista de una firma importante –que ni vio la bajada de 2008 ni el rebote de 2009- recomienda comprar o vender un valor y determinadas cabeceras son capaces de insuflar optimismo o pesimismo con un titular –aunque tengan en su registro varias noticias falsas- lo que a su vez enlaza con mi siguiente reflexión, ¿Son los mercados tan listos como la gente cree?

Y es que, volviendo al caso del Northern Rock en 2007, lo cierto es que a pesar de sus problemas, y los de las hipotecas subprime que generaron una bajada sorpresiva de tipos de la FED aquel verano y que en España se sabía que el crash inmobiliario en los EUA nos acabaría afectando…tanto el SP500 como el Ibex marcaron máximos históricos unas semanas después. ¿Dónde estaba la capacidad de predicción de la bolsa? Y es que a día de hoy parece muy claro que los precios de la vivienda, el endeudamiento familiar, los 16 mil del Ibex…eran insostenibles pero, ¿Acaso no se dijo lo mismo en 2006 y no ocurrió? En el caso concreto del índice español, ¿Dónde está la exageración, no pudo ser en 14 mil o en 18 mil? Creo que los movimientos de los bonos, la bolsa, las divisas, son importantes pero hay que relativizarlos y ajustarlos al contexto de la economía real para saber si realmente sus tendencias indican algo que nos pueda ser útil. Ocurre lo mismo al revés, los mercados a veces reaccionan a un mal dato de forma alcista debido a otros factores como si la cifra esperada era peor o por sus consecuencias en los tipos de interés. En este gráfico por decenios se compara la evolución bursátil y el crecimiento del PIB en los EUA, como se puede apreciar la correlación no es demasiado elevada, algunas de las mejores décadas de crecimiento económico fueron algunas de las peores para el desempeño del mercado bursátil y a su vez, algunas de las mejores décadas para el funcionamiento del mercado de valores ocurrieron con un crecimiento económico más lento:

Hablando de economía real, estos días la OCDE ha demostrado con cifras la escasa validez del examen que en los stress test a la banca europea se hizo a los riesgos que éstos tenían en banca europea. ¿El motivo? Como ya comenté en su día sólo se tuvo en cuenta la cartera de negociación de las entidades pero no la de inversión, que tiene 5 veces más exposición y por lo tanto 5 veces más riesgo. La explicación la podéis ver aquí: La OCDE pone cifras al riesgo de la banca europea en deuda pública europea Una vez más, las autoridades, en este caso de la UE, nos dan una información sesgada, nos trasmiten la idea de la invulnerabilidad del sistema financiero, como por cierto llevan haciendo desde 2007 bancos centrales y gobiernos a pesar de los numerosos auxilios públicos que han necesitado. Y falta por saber si hubo más manipulaciones en la valoración de otros activos bancarios, como por ejemplo los inmobiliarios.

En cuanto a la semana en los mercados, las bolsas y el € reaccionaron positivamente tanto al calendario de los nuevos requisitos de capital para la banca (Basilea III) como a las buenas vibraciones de los datos chinos como a la revisión al alza del crecimiento europeo por parte de la propia Comisión Europea (que vuelve a dejar en el furgón de cola a España) y el lunes los índices de los EUA cerraban por encima del cierre de 2009 (el Ibex sigue en torno al -10% en el año). El resto de la semana ni el negativo índice ZEW alemán de confianza ni la positiva intervención del BOJ para debilitar el yen movieron un mercado que sigue con un extraño bajo volumen y datos mixtos. La próxima semana es de las peores del año por estadística y el repunte del riesgo de Portugal e Irlanda apoyan esto pero el rebote del €, y la positiva subasta del Tesoro español a largo plazo podrían servir de contrapeso… sigue siendo un mercado sin tendencia, inmerso en un incómodo lateral como se puede ver en este gráfico del SP500 de los últimos 6 meses donde se aprecia además que el precio es similar a la media de las últimas 200 sesiones y no muy diferente de las últimas 50:

Algunas opiniones.

Algunos datos.