Ahí dónde veis ese chiste sacado de El Mundo tiene ya casi 3 años y sigue todavía de total actualidad. Así que en este entorno tan «seco» lo que no mata, fortalece y al igual que las sequías nos ayudan a entender el valor del agua, esta crisis no ha hecho ver el valor del dinero así como la necesidad de gestionarlo bien. A mucha gente le cuesta reconocer que las restrictivas normas de crédito hayan servido en realidad para beneficiar a muchos pequeños negocios en varios sentidos.

Estas son algunas razones por las que un crédito más estricto ha favorecido a algunas empresas (y en cierto sentido, también a las familias y porque no los gobiernos):

No hay efectivo, no hay gasto

Muchas empresas pequeñas han tenido tal facilidad en sus comienzos para acceder al crédito que nunca han tenido que adoptar buenas decisiones sobre sus gastos. Como niños malcriados, los propietarios de empresas pequeñas, nunca han tenido que adoptar decisiones difíciles sobre sus gastos. Si los propietarios de estas empresas querían algo, lo compraban sin preguntas.

La falta de crédito, sin embargo, ha forzado a muchos propietarios de empresas pequeñas a volver al pensamiento de generaciones anteriores: «si no tengo el efectivo para comprarlo, simplemente no puedo comprarlo.»

Precaución forzosa

Aunque los negocios se han visto obligados a restringir sus gastos, los propietarios de empresas pequeñas siguen teniendo necesidades que deben cubrir para seguir teniendo sus negocios en funcionamiento. Como consecuencia de ello, muchos se han visto obligados a la contención y a preocuparse por los precios de las compras que realizan.

Estos propietarios buscan de pronto productos en oferta, descuentos y liquidaciones de equipos de oficina y suministros. Aunque nunca había parecido importante en el pasado ahorrar unos euros en los suministros de la oficina, saber cómo comprar esos artículos con descuentos importantes ha sido de vital importancia para muchos en apuros, que buscan el ahorro de cualquier manera posible. Ahorrar dinero y saber cómo comprar esos bienes y servicios de forma barata ha sido otro beneficio significativo para de la restricción de crédito.

Finanzas creativas

Otro beneficio importante es el surgimiento de las finanzas creativas, también denominadas préstamos persona a persona, como alternativa a las fuentes de préstamo tradicionales. Los prestamistas persona a persona, como Comunitae han surgido y crecido rápidamente para cubrir el enorme vacío dejado por la banca..

El préstamo persona a persona funciona permitiendo a los prestamistas individuales localizar prestatarios individuales, poniéndolos en contacto a través de un proceso parecido al de las subastas. El prestamista que proporciona el tipo de interés más bajo «gana» de forma efectiva el préstamo del prestatario. Muchos propietarios de empresas pequeñas que ya no están capacitados para los créditos tradicionales ni para los préstamos para el desarrollo de la pequeña empresa, han encontrado en los préstamos persona a persona una alternativa efectiva a la fuente de préstamo.

Otras opciones alternativas de finanzas creativas incluyen las tarjetas de crédito empresariales (aunque con límites de crédito muy inferiores a los que se ofrecían en el pasado), préstamos cooperativos, así como amigos y familia.

Poder simplificado y optimizado:

Al tiempo que la crisis económica ha dado lugar a despidos y caídas importantes de los ingresos de muchas empresas, las difíciles condiciones empresariales y la falta de crédito también han obligado a las empresas a funcionar con menos recursos a su disposición.

Muchos se han visto obligados a volver a los años de juventud de su existencia, teniendo que usar muchas estrategias parecidas a las de los primeros años de sus empresas. Estas difíciles condiciones empresariales han precisado de operaciones mucho más simples y óptimas, reduciendo el gasto siempre que resultara posible con la única finalidad de sobrevivir, convirtiéndolas en empresas mucho más eficientes.

Por tanto, aunque las condiciones más restrictivas del crédito, sin duda alguna, han resultado increíblemente exigentes tanto para los consumidores como para las empresas, estas nuevas normas de crédito han conducido a muchos beneficios no reconocidos. Obligando a  reducir duramente el gasto excesivo en créditos, a llevar a cabo unas compras más frugales, a hacer uso de opciones de financiación más creativas, así como a desarrollar estructuras simples y óptimas. Todos estos factores han obligado a muchas empresas pequeñas a mejorar y ser más competitivos incluso frente a un entorno empresarial muy difícil.

¿Y a ti? ¿En que te ha beneficiado la falta de liquidez?