Ya hemos tenido por aquí algún artículo para «Dummies» como aquél de «Keynes para Dummies» así que asumiendo que ya sabemos algo de macroeconomía ahora nos toca ir hacia la micro y ponernos manos a la obra para conseguir nuestro objetico. Ser millonarios.

Muchos pensarán que la manera más rápida de llegar a ser millonario es acertar una quiniela de 15, lamentablemente el azar nos da a veces desagradables sorpresas, veamos que ocurrió hace menos de un mes:

Cariño, cariño, ¡he acertado un pleno al 15 en la quiniela!

– ¡Guau! Voy a hacer las maletas que nos vamos a dar la vuelta al mundo con el yate que nos vamos a comprar…

– … Pues no vayas tan deprisa, que con los míseros 275 euros que han tocado no va a dar para mucho…

Cosas del azar: Resulta que hubo 3.400 acertantes del pleno al 15 esa semana en la quiniela, de modo que en el reparto no tocaron a mucho (¡ouch!) La semana anterior un único acertante se llevó casi 500.000 euros.

Así que renegamos de los juegos de azar para conseguir nuestro objetivo y optaremos por ver qué podemos aprender de los millonarios. ¿Qué tienen ellos que no tengamos nosotros?

La empresa China Market Research Group decidió comprobar si podía responder a esas preguntas y si había algún secreto que pudiéramos aprender de ellos. Durante los últimos cinco años, entrevistaron a magnates inmobiliarios de China, empresarios de Internet de EE.UU, agrupaciones de magnates multigeneracionales de la India y demás gente con mucha pasta. En todos esos países entrevistaron a más de una docena de multimillonarios y varias docenas de personas que tienen más de 100 millones de dólares.

Mientras la mayoría de los entrevistados dijeron que la suerte y el tiempo desempeñaron un gran papel en su éxito, también encontraron algunas otras similitudes en sus respuestas. La mayoría de los verdaderamente ricos, quizás sorprendentemente, no son tan diferentes de nosotros. Tienen los mismos miedos sobre sus hijos y su salud, y los mismos deseos. Pero también encontraron algunas diferencias.

Reduciendo esas diferencias a tres secretos de los verdaderamente ricos, que la mayoría de la gente con la que hablamos dijeron que les habían ayudado a estar donde estaban:

El primer secreto de los verdaderamente ricos es que nunca tienen miedo al fracaso. La mayoría de los entrevistados contaron  que en algún momento tuvieron que tomar una decisión, entre seguir por el camino fácil y seguro o asumir un riesgo calculado. Para alcanzar la verdadera la riqueza es necesario asumir ciertos riesgos. Si buscas seguridad en el trabajo o temes intentar algo diferente, nunca llegarás lejos en la búsqueda de la riqueza de verdad.

Incluso cuando fracasaron, y cada uno de ellos al menos lo hizo en una ocasión, los verdaderamente ricos dijeron que usaron esas experiencias para aprender de sus errores y volver a intentarlo. Evitaron el verdadero fracaso de permitir que una mala experiencia destruyera su optimismo y su pasión.

Un directivo de Internet contó cómo el valor de su red había superado los mil millones de dólares durante la burbuja de las puntocom. Se había ido de fiesta con Elton John y  volado alrededor del mundo en su propio jet. El valor de su red cayó cuando la burbuja explotó. En lugar de permitir que el fracaso y los problemas financieros le frenaran, siguió adelante y lo intentó de nuevo. Aprendió de sus errores y creó otra empresa tecnológica que tenía un modelo de negocio de verdad y no dependía únicamente del número de veces que alguien viera algo y de ser guay. ¿Resultado? Vendió su última empresa por varios cientos de millones de dólares. Recuperó su avión privado, pero no se ha quedado dormido en los laureles en la playa. En cambio, ya ha empezado a crear otra empresa.

El segundo secreto de los verdaderamente ricos es que ven los problemas de forma creativa para encontrar nuevas fuentes de ingresos. La gente que entrevistaron con frecuencia contó cómo veían los problemas desde distintos ángulos y les gustaba ir contra corriente. Reconocieron que porque el resto del mundo creyera o hiciera algo no significaba que estuviera bien. Pero ir contra corriente simplemente por hacer algo distinto tampoco era la solución. Sabían que siempre tenían que pensar de forma crítica al analizar los problemas.

Un magnate del petróleo contó cómo hacía décadas que había querido hacer un uso mejor de las estaciones de servicio. Eran rentables, pero pensaba que estaban desaprovechando espacio. La gente podía ir allí, repostar y después marcharse de esas instalaciones tan caras. ¿Su solución? Instalar tiendas, de modo que la gente podía comprar gasolina y aperitivos al mismo tiempo. Al principio, se rieron mucho de su idea. ¿Quién compraría gasolina y café a la vez?

Pues bien, hoy es bastante complicado encontrar una gasolinera sin una tienda. Ese directivo se encuentra entre los verdaderamente ricos porque miró un problema de forma creativa y no permitió que las críticas le apartaran de lo que consideraba que estaba bien.

El tercer secreto de los verdaderamente ricos es que se casan bien. No me refiero a que encuentren un/a rico/a heredero/a para casarse, aunque eso tampoco viene mal (que se lo digan a Blanca Cuesta). Por el contrario, los verdaderamente ricos que se han hecho a sí mismos, contaron que tener una buena pareja había sido clave en su éxito. Crear una empresa o gestionar un grupo implica grandes sacrificios. El estrés puede ser un asesino. Tener una buena pareja que te apoye y, sobre todo, que crea en ti mientras luchas por alcanzar la cima es crucial.

Muchos de los ricos han pasado por largos baches de pobreza. Vivían de alquiler en lugar de comprarse una casa o constituyeron hipotecas triples para conseguir liquidez para sus comienzos. Algunos pasaron años trabajando en talleres o pluriempleados para llevar a cabo sus pasiones. Algunos lo hicieron a lo grande pero después lo perdieron todo antes de recuperarse de nuevo. Asegúrate de encontrar a alguien que crea en ti y esté dispuesto a aceptar lo difícil que es llegar a lo más alto.

Los creadores de este estudio encontraron algo más, el principal secreto de los que están por encima de los demás es que el dinero no lo es todo. Así que mientras intentas hacerte muy rico, no te olvides de la familia, de la salud y de escribir en la zona de comentarios ;)