Las cifras clave de la economía español son duras: tenemos el doble de tasa de paro que la media comunitaria y nuestro déficit presupuestario no sólo triplica el máximo permitido por la UE, es que va a seguir siendo anormalmente alto durante años. Y entramos en un círculo vicioso: sólo se mantendrán los tipos de interés tan bajos si la crisis continúa a nivel global lo que perjudicaría nuestros números propias, y si la economía empieza a ir mejor, la subida de los tipos de interés nos afectará especialmente: Nuestra deuda pública está por debajo de otros países similares al nuestro pero si le sumamos la deuda privada y la deuda bancaria nos colocamos como uno de los países que más dinero debe del mundo en relación a nuestro PIB. ¿Eso que implica? Que si como país seguimos gastando más de lo que tenemos y pagamos más por lo que debemos, el margen de maniobra se reducirá cada vez más.

Lo normal es que deje de destruirse empleo en unos pocos meses pero que esto pase es lo más fácil del problema, el asunto es cómo crearlo, donde colocar a tantas personas. El que España tenga tanto paro (incluso restando el subempleo que pueda existir, no deja de ser una cifra escandalosa) tiene que ver con la estructura económica de España pero también con la baja productividad. Analicemos sectores:

Otro gran problema que tienen los que quieren crear empleo en España es la dificultad de obtener créditos -las pymes sobre todo- pero esa dificultad también procede de que el sector financiero ha aprendido prudencia, y quizás esta vez sea justificada.

Debido a nuestra actual alta tasa de ahorro el consumo en España podría mejorar pero tenemos en contra tanto el peso de la deuda como los factores psicológicos: ¿Gastar mucho sabiendo que la hipoteca subirá antes o después y/o sin tener seguridad en el puesto de trabajo? Esto va en contra de grandes desembolsos (pisos y coches sobre todo) aunque pueda servir para comprar más ordenadores o móviles. Claramente no es suficiente. Como españoles contra esta crisis no queda muy claro qué hacer, el consumo es bueno para la economía global pero no para nuestra economía y el ahorro -que siempre era lo aconsejable ya que el banco invertía ese dinero en la economía global- es utilizado por los bancos o bien para invertir fuera de España (hasta el Banco Sabadell lo hace) o bien para mantener su estado «zombie» manteniendo una gran inversión inmobiliaria que no puede vender porque tiene revaluado a un precio demasiado alto. Por supuesto para el futuro ahorrar será bueno para nosotros pero reducirá nuestra calidad de vida, quizás ese «aprender que no somos tan ricos» sea lo mejor que podemos hacer.

¿Y qué puede hacer el estado como tal? A corto plazo y desde ya mismo, lo tengo muy claro: austeridad. Con nuestra actual estructura económica y una tasa de paro que seguirá alta durante mucho tiempo, sin posibilidad de devaluar nuestra moneda y con un BCE que cada vez nos dará menos dinero y el que nos de, será más caro, no podemos seguir gastando más de lo que ingresamos. No somos los EUA, que emiten deuda y se la compra la FED, necesitamos compradores reales. Hay que reducir el déficit, si no lo hacemos nos bajarán el rating y aún será más caro conseguir financiación, debemos hacerlo ahora que aún estamos en el grupo de los mejores. Estas previsiones de este verano, incluso ahora que la UE nos ha dado un año más, son irrealizables con nuestro actual nivel de gasto (recordemos que el FMI cree que el año próximo nuestro déficit será superior al 12% del PIB):

Hace poco más de dos años nuestro presidente afirmaba que superábamos a Italia y estábamos a punto de alcanzar a Francia, ahora mismo debemos preocuparnos de no acercarnos a la situación de Letonia. Antes que tener que llegar a medidas tan radicales como cerrar hospitales o reducir pensiones, nuestros gobernantes deben reducir todo gasto que no sea necesario. Por supuesto a nadie le gusta esto, por eso quizás el gobierno nunca lo haga (parece que la única medida -que apruebo- es que Barça y Madrid paguen más impuestos por 4 jugadores) ni la oposición lo proponga pero estamos en una difícil situación y la cuestión es que no se convierta en desesperada. Yo sí me puedo mojar, ahí van unas ideas:

Pero más que las medidas en sí, es el convencimiento de la necesidad de austeridad en todos los ámbitos del gasto público. Conozco de primera mano la situación en una prisión española, ¿sabéis por ejemplo que mientras la mayoría de las familias van introduciendo cada vez más las marcas blancas los presos toman yogures de marca? Si a una cárcel le concedieron un gasto alimentario para 2009 por reo de, supongamos, 10€, es posible ahora se gaste menos que en 2008 y más si se prescinde de determinadas marcas. Pues bien, el director no quiere hacer eso para que no le bajen el presupuesto para 2010. Y así con todo, estamos derrochando a todos los niveles, yo soy un gran defensor de las bibliotecas municipales pero, ¿es necesario que tengan disponibles revistas como El Jueves o películas como Spiderman? Lo mismo respecto a andar buscando cadáveres de hace 70 años para desenterrarlos, analizarlos y volviéndolos a enterrar: Soy una persona sensible pero precisamente por eso hay que preocuparse más de los vivos. El Senado no sirve, eliminemos su coste, ¿Tan duro sería poner un coste de 1€ a las recetas para que no se abuse tanto de ellas, es necesario que todos los ancianos -incluida la Duquesa de Alba- tengan medicinas gratis? Son algunos ejemplos, en todas las escalas de la Administración debe haber austeridad.

Supongamos que estoy equivocado y la economía española milagrosamente de repente mejora y todas estas medidas no son necesarias…Ojalá, pero será fácil revertirlas, repito que no podemos seguir gastando más de lo que tenemos o la situación será insostenible. Y aún estamos a tiempo de hacer algo.