Peter Gustav Lejeune Dirichlet, un matemático alemán del siglo XIX, era un enamorado de su profesión, se deleitaba con los números y odiaba las letras y especialmente escribir cartas. Así, cuando tuvo que comunicarle a su suegro el nacimiento de su primer hijo, prefirió un telegrama a la carta. Y el texto del telegrama siguió también estas mismas directrices: Todo el texto del telegrama era: «1+1=3». Ojalá la economía fuera algo tan fácil de expresar con unos pocos números pero voy a intentar, con datos y gráficos, mostrar el extraño caso chino.

Hace más de 2 años que el Producto Interior Bruto (GDP en inglés) chino superó a Alemania y todo apunta que pronto hará lo mismo con Japón como se aprecia aquí:

Este crecimiento espectacular que le ha llevado a más que cuadriplicar el valor de su economía en menos de una década se ha debido a un incremento anual que ha superado en ocasiones los dos dígitos.

Llegando a producirse una paradoja casi única en la Historia económica, y es que este año su crecimiento será superior al 8% y sin embargo el país está inmerso hace meses en la deflación, lleva más de 6 meses con una tasa de crecimiento negativa en los precios cuando hace año y medio éstos subían en torno al 8%

Esto nos demuestra que el crecimiento chino poco tiene que ver con el consumo interno, que es escaso. La clave de su progresión se debe a sus exportaciones, favorecidas por la debilidad de su divisa y el bajo coste salarial de sus obreros. Sin embargo, como se puede ver aquí, las ventas al exterior siguen en muy notable retroceso

Como en otros países, ha sido el estado el que ha sustituido con un paquete de estímulos de 585 mil millones de $ estas malas cifras y ha conseguido frenar el descenso del PIB. Con todo, si no se recupera el consumo en las economías del resto del planeta que son las que compran los productos (o se desata una tendencia proteccionista de altos aranceles (Llantas chinas reciben golpe de EE.UU) la tendencia volverá a ser negativa.

Este repaso básico y visual de la situación económica china necesita completarse con unas cifras que explican por sí solas el por qué la condición de país emergente se impone sobre la de potencia mundial en un país con tanta importancia. Volviendo al primer gráfico completémoslo con estas cifras:

Resumiendo, esta gran población que provoca este inmenso desequilibrio entre lo que China es y lo que aparente ser es la principal causa de que los economistas insistan en que China necesita un crecimiento muy alto, típico de países emergentes y no de una superpotencia. Es un país al que le queda muchísimo camino por recorrer, con unas desigualdades internas enormes que presagian conflictos pero como ya comentamos hace 7 meses, ha demostrado su capacidad para resistir la crisis. Ante el futuro el mayor problema que se le presenta está en que el consumidor occidental siga consumiendo sus productos y que los ahorros del estado chino (mayoritariamente invertidos en activos en $) dejen de perder valor por la debilidad de la divisa norteamericana. Si ellos son “el peligro chino”, nosotros (y sobre todo los EUA) somos “su gran esperanza blanca”.