Hace un par de años circulaba por Internet un documento titulado «La nómina de mi padre» escrito por Forges en el cual comparaba el poder adquisitivo de su padre y el de los jóvenes de ahora. Al parecer ese artículo se publicó en El País el 2 de Mayo de 2006 y comenzaba así:

La nomina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas. Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella. Decidió no arriesgar y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas.

Se trataba de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona. A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma província y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2.

Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso.

Por más que he buscado en la hemeroteca de El País me es imposible encontrar el artículo en ninguna de sus ediciones y sin embargo aparece publicado en cientos de blogs (1.630 según Google) sin que ninguno sea capaz de enlazarlo a la fuente original. Forges nació en Madrid en el año 1942 y según el texto, su padre seguiría siendo un peón en el año 1979 cuando contaba con la nada despreciable edad de unos 60 años, por otro lado ellos vivían de alquiler en Barcelona mientras que Forges nació en Madrid. Cuanto menos, sospechoso. Esto me hace pensar en lo fácil que es colar alguna noticia por la red cuando lo que contamos en ella es precisamente lo que queremos oir, poniéndolo en boca de alguien que nos cae bien.

Así que para compensar el fiasco de «la nómina del padre de Forges» hoy hablaremos de algo muy similar y es «la nónima del padre de Michael Moore«. Para quienes no lo recuerden, Michael Moore es un reconocido director de documentales que suele criticar bastante el estilo de vida americano y que ganó un Oscar por su entretenido documental Bowling for Columbine. En Octubre estrenará su último trabajo en EEUU: «Capitalismo, una historia de amor». Veamos su tráiler.



Así que una vez visto el tráiler, veamos que nos contaban el otro día en el diario «The Guardian» acerca del padre de Michael Moore.
¿Cómo es posible que el padre de Michael Moore pudiese comprarse una casa y criar una familia con el sueldo de un trabajador de la industria del automóvil y además ahorrar la pensión para su jubilación? ¿Cómo no es posible hacer lo mismo, hoy en día, con una economía más productiva?. La respuesta no es complicada: en la primera mitad de la post-guerra, los empleados recibían parte de las ganancias producidas por el aumento de productividad; desde 1973 las cosas han cambiado y muy pocos han logrado lo mismo (el crecimiento en productividad también se ha ralentizado). Moore explica que los cambios estructurales, como los producidos por Ronald Reagan y su retroceso en las relaciones laborales hasta las propias del siglo XIX, que ayudaron a una mayor redistribución de los ingresos de EEUU hacia la parte de arriba.
Por tanto el debate de hoy creo que podría girar entorno a nuestros padres. ¿Por qué a ellos les costó tan pocos años pagarse una casa? ¿Por qué antes con sólo un sueldo se podía criar a una familia? ¿Ahorraban ellos muchos o gastamos nosotros demasiado? ¿Qué creéis que ha ocurrido?