A principios de 1990, John Exter, fundador del banco central de Sri Lanka, enunció una curiosa teoría conocida más tarde como «la pirámide invertida de Exter». De acuerdo con él el abandono del patrón oro conduce al colapso. El camino es el siguiente: como el crédito es artificial pues está basado en un dinero que no está representado por nada, cuando la burbuja del crédito explota, los inversores van abandonando los activos menos líquidos y tratando de adquirir los activos más líquidos; esa jerarquía, de menor a mayor liquidez, es la que queda plasmada en su famosa pirámide:

Aplicando la Teoría a la crisis actual nos encontramos con que el fallo de los créditos hipotecarios «subprime» en 2007 llevó a la liquidez a los mercados bursátiles que vivieron sus máximos históricos a finales de ese mismo año. Su colapso desplazó la cada vez menor liquidez al mercado de materias primas en 2008, año en el que vimos el máximo histórico del precio del crudo, a pesar de que la economía ya estaba en crisis y el consumo estaba disminuyendo. Veamos lo que hizo el indicador CRB de Reuters de materias primas:

Finalmente, la ilógica de ese movimiento se demostró con una caída espectacular del precio de las materias primas que volvió a desplazar al dinero, esta vez hacia la deuda pública. En Septiembre de 2008, coincidiendo con la quiebra de Lehman Brothers, la búsqueda de refugio de los inversores llevó incluso a comprar letras del Tesoro norteamericano con rendimiento negativo. Y en ese camino queda demostrado que el camino es deflacionario:

Ahora la sensación es que lo peor ha pasado y poco a poco los precios se van recuperando…curiosamente en el camino inverso…primero fue el rebote del crudo en febrero de 2009, luego el de la bolsa en marzo…y se supone acabará por recuperarse el mercado inmobiliario. ¿Cuál es el problema? Que si todo esto se inició porque se concedieron demasiados créditos sin una base sólida ya que estaban basados en activos sobrevalorados como la vivienda, ahora el sistema financiero se ha salvado de modo todavía más artificial, ya que ha sido a cambiar de emisiones masivas de deuda pública que habrá que abonar. Los intereses de tanta deuda son enormes, y eso que los tipos de interés a nivel mundial están en mínimos históricos, y serán un lastre durante muchos años.

Quizás dentro de un tiempo nos preguntemos por qué era mejor salvar al Citibank o a General Motors en lugar de no hacer peligrar la estabilidad del país entero, haciendo peligrar su solvencia, pero ese es otro tema.

El caso es que para poder pagar todas las deudas los estados -y ya lo están haciendo- están emitiendo papel…es decir, volviendo a la cúspide de la pirámide de Exter: la artificialidad del crédito, ya que el dinero es deuda, papeles que garantizan -o deberían hacerlo- un poder adquisitivo. El proceso deflacionario pasa a convertirse en hiperinflación ya que – al estilo de Zimbawe – nadie quiere billetes. Así que, siempre según esta teoría, si no hay confianza en los estados ni en la divisa, los aún tiene liquidez sólo poseen un activo seguro: el oro.

Esto es sólo una teoría, aunque como hemos visto parece cumplirse pero no me parece aplicable globalmente…por ejemplo es algo que ya le ha pasado a Islandia y es probable le pase a algunos países más si la tendencia negativa de la economía no cambia pero -repito- no creo sirva para todos.