A la hora de invertir, y aparte de los métodos tradicionales que ya hemos comentado aquí alguna vez (La bolsa y el factor suerteLa bolsa y la psicología y más relaciones entre bolsa y psicología,  por poner 3 ejemplos) hay una cierta corriente alternativa que ha sido analizada y que ha dado unos resultados extraños pero estadísticamente correctos:

Los profesores dicen que para un institucional de EEUU es un factor importante el ver qué hacen otros similares a él y que eso influye en sus decisiones. Para alguien que cobra en función de que lo haga mejor que los demás y obtiene comprensión si pierde cuando los demás también lo hacen pero al que le puede costar quedarse sin trabajo si pierde cuando todos ganan, es vital no diferenciarse mucho de lo que hacen los demás.

Esta tendencia al mimetismo provoca un comportamiento irracional que hace que los valores se alejen a veces de forma extrema de sus valores por fundamentales, tanto por arriba como por abajo, tienden a profundizar las tendencias y a exagerarlas y a desestabilizar los precios en momentos extremos.

Para algunos, el experimento del chimpancé confirmó también una teoría conocida como random walker, que asegura que el comportamiento de los mercados es absolutamente aleatorio y no hay forma de predecirlo con garantías de éxito. Ni yo ni la mayoría en el mercado creen esto ya que confiamos en la buena gestión más que en la suerte, pero yo al menos respeto profundamente a quien piensa así.

Y hay quien basa más su operativa en especular -trader- que en invertir -gestor- y creo que cuando uno es un especulador, sea en lo que sea, debe tener en cuenta algunos factores diferentes a los de la inversión y que resumo de una más larga lista planteada por el prestigioso trader Dennis Gartman:

  1. El objetivo no es comprar barato ni vender caro, sino comprar aquello que podré vender más caro.
  2. En mercados alcistas sólo podremos estar largos o neutrales. En bajistas cortos o neutrales.
  3. Opera siempre a favor de la tendencia del mercado. Nunca en contra.
  4. No olvides que los mercados bajistas son mucho más violentos que los alcistas.
  5. Sé paciente cuando tengas posiciones ganadoras pero enormemente impaciente con las perdedoras. Fija siempre un stop de pérdidas y beneficios a la hora de entrar en el mercado.
  6. La psicología es a menudo más importante que los conocimientos de economía.
  7. Bajo ninguna circunstancia hay que añadir importe a una posición en pérdida. Es decir, está prohibido promediar a la baja.
  8. No malgastes tus dos capitales, el que está en tu bolsillo y el que está en tu mente. Sé muy disciplinado con los stops de pérdidas y beneficios o te convertirás en un inversor largoplacista sin éxito. La disciplina es una de las virtudes del buen especulador.
  9. La paciencia es otra de las claves a la hora de especular. Si se nos escapa una buena oportunidad en el mercado, debemos pensar que siempre llegará otra.
  10. Las rachas de aciertos/fallos funcionan en ciclos. Si sufrimos una mala racha, es aconsejable dejar de operar durante un tiempo.
  11. Los mercados pueden estar ‘ilógicos’ o ‘irracionales’ más tiempo del que los inversores pueden estar solventes.
  12. Todas las reglas anteriores pueden romperse. La clave está en saber cuándo y con qué frecuencia.

Por supuesto, esta última es mi favorita.