La película Rebeldes (año 83) fue dirigida por Coppola y se convirtió en la plataforma de lanzamiento para un puñado de  jóvenes actores que se harían famosos en la época de los 80, hablamos de Ralph Macchio, Matt Dillon, Patrick Swayze, Rob Lowe, Emilio Estévez y Tom Cruise. Pero lo más interesante de esta película es que está basada en una novela escrita por una jovencísima chica de sólo 16 años en la cual narra una historia de pandilleros, centrándose más en su aspecto humano por encima de las típicas peleas entre ellos.

Leo en una web de psicología que las malas compañías resultan atractivas porque son personas que se atreven a hacer lo prohibido. Tienen una imagen romántica porque emocionan y producen admiración, pero casi siempre terminan mal, porque se empeñan en caminar por la cuerda floja, no tienen miedo y tampoco nada que perder.

Esto suele ser verdad, especialmente en la adolescencia y es lo que le ha ocurrido a un jovencillo nacido en el 92 cuyas iniciales son C.C.M. Veamos que nos contaba El Mundo hace 2 semanas en su artículo titulado Caja Castilla La Mancha, más ‘colgada’ del ‘ladrillo’.

La mayor parte de los créditos que Caja Castilla-La Mancha tiene concedidos se concentra en unas pocas manos. Sólo 20 deudores -la gran mayoría promotores inmobiliarios- deben a la caja manchega 3.136 millones de euros, según un informe que obra en poder del Banco de España y al que ha tenido acceso este diario.

Aunque ya en Agosto se veía venir puesto que tenía negocios con empresas de Juan Antonio Roca, el de la operación Malaya

Caja de Castilla La Mancha es la mayor perjudicada de este proceso concursal. La suspensión de pagos deja a la entidad de ahorros una deuda de casi 40 millones de euros que cobrarán una vez que se resuelva el caso. Esta cantidad resulta especialmente elevada para la caja al representar casi el doble del beneficio bruto que logró en el primer trimestre de este año (24,4 millones de euros).

El final lo pudimos ver ayer, con la intervención de la caja por el Banco de España. Algo que no ocurría desde el año 93 con el caso de la pandilla Banesto, así que no está de más revisar qué ocurrió entonces para poder intuir que veremos en los próximos días.

La historia, tiene pinta de repetirse. Hoy veremos en los telediarios entrevistas a los clientes sacando dinero del banco mientras que sus directivos negarán su mala gestión, durante unos días asistiremos a un baile de cifras sobre el agujero que tiene y el gobierno dirá que esta es una situación puntual siendo nuestra banca la más sólida del mundo. El Banco de España se hará cargo de su administración hasta que las cuentas estén saneadas y la entidad acabe siendo vendida a otra más grande.

Estaba cantado que España no iba a salir de esta crisis sin bajas en su sector financiero y alguna Caja tenía que caer, en este caso ha sido una pequeña, que representa sólo el 1% del sistema bancario Español.

Cuenta actualmente con cerca de 3.000 trabajadores al servicio de asesoramiento individual, y con más de 600 oficinas abiertas, así como una red comercial presente en 20 provincias, y en ocho comunidades autónomas (Cataluña, Aragón, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía).

Pero ¿Por qué había en el ambiente esa obsesión de que alguna caja tenía que caer? ¿Por qué una caja y no un banco?. Ayer Mc Coy de Cotizalia, lo explicaba perfectamente.

Pone de manifiesto, en primer lugar, el suicidio financiero que supone el haber dejado durante años la gestión de unas entidades esenciales para la actividad de sus respectivas áreas de influencia en manos de unos políticos carentes de las aptitudes y actitudes adecuadas y que se han dedicado a servir sus propios intereses en la creencia de que los recursos privados son tan ilimitados como los públicos de donde proceden.

Con la intervención de ayer, el Banco de España garantiza los depósitos del más de un millón de clientes, en total hablamos de un aval de 9.000 millones de euros.  Evidentemente, ahora la caja está en mejores manos que antes pero ¿Qué harán sus clientes? ¿Hay más cajas en esta situación? ¿Nos saldrá gratis esta intervención?

… y todo, por culpa de las malas compañías.