Este anglicismo no está registrado aún por el Diccionario de la Real Academia Española a pesar de que empezó a entrar en nuestras vidas a finales de los 90 de forma tímida, pero con el paso de los años ha ido tomando notoriedad en el panorama comercial español.

Según el Collins Contemporary Dictionary significa: “Pasaje, camino afuera, salida; respiradero, desahogo; abertura, paso”. El significado inglés del término justifica su utilización para nombrar este recurso de venta que busca una “salida o camino hacia afuera” para productos de calidad disminuida o no, a modo de un “desahogo” para niveles de stock inconvenientes.

Básicamente este tipo de establecimientos ofrecen productos nuevos de dos tipos, modelos descatalogados o modelos con pequeñas taras, y a veces una mezcla de los dos, es decir que son productos de una cierta calidad, que por las circunstancias anteriormente mencionadas, se ofrecen a precios teóricamente mas accesibles a la gran mayoría del publico. Lo de “teóricamente” lo digo porque la sofisticación de estos establecimientos puede llegar al extremos de encontrar en Outlets de marcas como Versache, Yves Saint Laurent, Gucci, etc… pequeñas prendas de mas 1.000€.

Si las grandes galerías comerciales de Milán ponen en relieve el gusto por la moda en Italia, y las lujosas tiendas de la quinta avenida en Manhatan muestran el buen gusto por las cosas caras de los Newyorkinos adinerados, la gran cantidad de outlets que hay en España da muestra de lo que nos gusta a los españoles aparentar, “enseñando” marcas que a su precio original no podríamos permitirnos.

La gran mayoría de outlets son de ropa, pero los hay de material deportivo especializado, de electrodomésticos, de menaje del hogar, de complementos decorativos, incluso he visto uno de grifería y complementos para el baño, pero en tiempos difíciles como los que corren ¿se ampliará la variedad de bienes ofertados en esta modalidad de venta?

En cuanto a sus formas, los hay en forma de sección dentro de un comercio habitual, en forma de tienda dedicada exclusivamente a outlet, centros comerciales formados exclusivamente por tiendas outlet e incluso encontramos outlet on-line que te mandan semanalmente al correo el catalogo de lo que tendrán a la siguiente semana.

En estos tiempos difíciles que corren, ¿imagináis un outlet de coches? El vendedor diciéndonos que tiene una tara en sistema de frenado pero que por ese precio…, o que el coche tiene la dirección abierta, pero que aparenta ser un gran coche. En parte los vehículos de km cero o seminuevos, podrían asemejarse a vehículos de temporadas anteriores, pero el hecho de tener algunos km y que no sean a estrenar hace que no sean exactamente equiparables a un outlet.

¿Y un outlet de pisos? La verdad es que viendo las calidades con las que se ha construido en estos últimos años, se podría decir que la gran mayoría de la obra nueva que hay por vender podría ser considerada sin más problemas como vivienda outlet, ya que las taras son una constante a la hora de recepcionar un piso nuevo. Goteras, manchas de humedad, bombas de calor ruidosas, grifería barata, malas distribuciones, electrodomésticos de baja calidad, emplazamientos alejados de cualquier servicio, etc…, a parte de que de seguir el actual clima de incertidumbre, en poco tiempo también podrán ser considerados de temporadas pasadas.

De hecho, parece que el sector de la construcción está reconociendo el hecho, y visto el bajo éxito que tubo último salón Barcelona Meeting Ponit celebrado desde hace años en la ciudad condal, este año será acompañado por el salón LowCost que se celebrará en el mismo recinto de Montjuic del 12 al 14 de junio, donde el único requisito que debe cumplir una vivienda para poder tener presencia en el recinto es que haya sido rebajado un 30% sobre el “valor de mercado”, concepto ambiguo donde los haya, sobretodo en un momento en el que no hay mercado.