Entrevista a Paul Krugman.

El otro día pude leer en el genial blog «Mi mesa cojea» una entrevista a Zapatero que comienza con unas preguntas interesantes sobre la situación económica.

JOSE: Presidente, muchas gracias por recibirme de nuevo.

ZAPATERO: Venga, sí, dispara. Y sé cruel, ¿eh? Que quede claro que no tengo nada que ocultar.

J: Vale. ¿Cómo va la suave desaceleración económica?

ZP: Bueno, verás, te confesaré algo. Creo que no es una suave desaceleración.

J: ¿No?

ZP: No. Creo que ya podemos hablar de crisis.

J: ¿En serio?

ZP: Sí. Y va a ser difícil, pero saldremos de ella. No en vano somos uno de los países de nuestro entorno mejor preparados para superar la crisis.

J: ¿Y por qué todos los indicadores dicen lo contrario?

ZP: Porque los indicadores son de derechas y me odian desde que dejé que los maricas se casaran. Si los indicadores los hicieran maricas dirían una cosa muy distinta, créame.

Como os podéis imaginar, la entrevista era inventada. Hoy haremos algo similar por aquí y aprovechando que Paul Krugman ha dejado de ser el último premio Nobel de economía (esta vez se lo dieron por primera vez a una mujer) nosotros le haremos una entrevista de despedida. Bueno, no se la hacemos nosotros por incompatibilidades con el cambio horario, así que se la he encargado al New York Times para que sus lectores le hagan las preguntas.  Bueno, eso tampoco es cierto, esa era mi idea pero ellos se me adelantaron, así que veamos que nos cuenta el bueno de Paul.

Pregunta: ¿Qué aspecto tiene la recuperada economía estadounidense? Obviamente muchas de las actividades que llevábamos a cabo en el pasado, como la construcción de viviendas, negocios relacionados con la propiedad inmobiliaria y todo tipo de cosas basadas en créditos destinados al consumo ya no funcionarán. Respecto a esto, ¿no se debería utilizar el dinero del estímulo para construir otro tipo de economía?

La economía restablecida seguramente implicará una mayor producción, de hecho, antes de que la economía mundial se desplomara se había producido un crecimiento de las exportaciones de los productos manufacturados, con escasez de mecánicos y otros trabajadores cualificados. Probablemente contará con muchos empleos verdes, en el amplio sentido de la palabra, no sólo personas construyendo y gestionando estaciones eólicas, sino también personas dedicadas al aislamiento y la reparación de tejados con cemento blanco.
Respecto al estímulo, mucho de lo que deberíamos estar haciendo no es tanto construir el futuro como evitar los daños colaterales de la crisis. Deberíamos ayudar mucho más a los gobiernos nacionales y locales para que la educación y los servicios básicos no se paralicen por el desplome. Deberíamos estar invirtiendo en infraestructuras básicas, que necesitamos independientemente de la forma de la economía. No está claro que el estimulo deba estar muy influído por posibles cambios de dirección, aunque intentar apoyar a la industria de la vivienda es un error.

Pregunta: Uno de los argumentos que escucho con mayor frecuencia contra el estímulo fiscal es que estamos quitándole el dinero a futuras generaciones. Mientras considero los beneficios que dicho estímulo puede proporcionar ahora, ¿en qué medida es beneficioso a largo plazo?

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