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Operación bikini…en la oficina

Llega el veranito y como siempre con él, la operación bikini. ¿ No habéis notado que va más gente al gimnasio? ¿O que en el supermercado se compra más fruta y verdura?¿O que en la carnicería se compra más pollo y menos cerdo? ¿Que en los lineales además de las cremas para el sol están las anticelulíticas, las reductoras y las reafirmantes?

Seguimos (y opino que por desgracias) metidos en una sociedad superficial en la que se sigue sobrevalorando el culto al cuerpo. Si te preguntas que por qué digo esto, aquí te dejo un resumen publicado en en el Daily Maily realizado por la London Business School y la Universidad de Florida en el que se afirma que las mujeres delgadas cobran más que la media. Pero, por otro lado, los hombres con sobrepeso están mejor valorados en el mercado laboral.

Si un hombre estadounidense pesa 11 kilos menos de lo que le corresponde, gana 5.770 euros brutos anuales menos que lo que le sería a su nivel salarial estándar. Si el hombre, sin embargo, pesa 11 kilos más, gana 5.314 euros más que sus compañeros de peso adecuado. Es decir, esa diferencia de 22 kilos supone en el hombre 11.084 euros anuales.

Según el estudio, con las mujeres pasa justamente lo contrario: una trabajadora extremadamente delgada cobra 10.650 euros anuales menos que si tuviera el peso adecuado o fuera delgada. La diferencia de 22 kilos vale a la mujer 20.120 euros, un espectacular 88,9% más que al hombre.

Los autores del estudio, opinan que

Las mujeres son castigadas por cualquier aumento de peso. Esta investigación muestra que la representación de los medios de un ideal femenino irreal y basado en la delgadez lleva a la gente para ver este modelo como normativo y fundamental para el atractivo femenino.

Olvidémonos durante un rato de la estética, para pensar en la salud: Según un estudio sobre la actividad física de los profesionales, hoy en día los trabajadores queman menos calorías que en la década de los 60. Los hombres queman una media de 142 calorías menos al día en el trabajo que en los años 60, mientras que las mujeres queman 124 calorías menos.

Y es que de 1960 a la actualidad, los trabajos que requieren de una gran actividad física han descendido y, a su vez, los trabajos de oficina han aumentado y estos son, en su gran mayoría, sedentarios.

Así que habrá “que ponerse las pilas”, ya que, practicar ejercicio físico en el ámbito empresarial incrementa los niveles de fuerza muscular y reduce las posibilidades de padecer trastornos músculo-esqueléticos. Conseguirás evitar ese dolor lumbar que entre el 60 y el 90% de la población española sufre en algún momento de su vida. Así lo demuestra un estudio sobre el impacto de la actividad física en la salud puesto en marcha por la Cátedra Sanitas Wellbeing Universidad Europea de Madrid.

Adecuar los hábitos de vida de la población en el entorno de la empresa es, una medida capaz de mejorar las condiciones físicas y, paralelamente, la eficacia corporativa de las organizaciones en las que desempeñan su actividad. Las personas emplean una gran parte de su jornada en el puesto de trabajo, durante un periodo muy prolongado de sus vidas, por lo que el estudio propone incorporar estilos de vida saludables al entorno laboral.

El ejercicio físico en el trabajo también incrementa la capacidad cardiovascular y la calidad de vida de las personas. Los primeros resultados de la investigación muestran cómo los empleados que 2 han entrenado 2 ó más veces por semana incrementan sus valores medios de consumo de oxigeno hasta en un 86%, lo que supone una mejora de la capacidad cardiopulmonar. Después de los primeros seis meses de entrenamiento, las personas que han participado en el estudio han ganado en eficiencia cardíaca y necesitan menos latidos para enviar la misma cantidad de oxígeno a sus tejidos.

La hipótesis de partida de este proyecto es que hoy en día las personas disponen de poco tiempo libre por lo que resulta imprescindible personalizar programas de ejercicio e incorporarlos al entorno empresarial. Así, además de mejorar su salud y la productividad, se pueden obtener ahorros en los costes socio-sanitarios.

Estarás pensando que todo esto está muy bien, pero que tú no tienes tiempo en la oficina para hacer deporte. Desde aquí queremos darte una serie de pequeños consejos, para que puedas mantenerte en forma aunque estés muy ocupado:

  • Ve a pie o en bicicleta al trabajo. Si viajas en transporte público, bájate unas paradas antes y camina el resto. Si vas en coche, aparca lo más lejos que puedas.
  • Si en tu puesto de trabajo tienes teléfono fijo, intenta que te den un inalámbrico y camina mientras hablas por teléfono. Si no es así, al menos ponte de pie mientras hablas, se queman más calorías de pie que sentado.
  • De vez en cuando, trata de relajar la postura que mantienes en tu lugar de trabajo: asómate a ver qué hace tu vecino, siéntate de nuevo y levántate de tu silla, mirando ahora hacia el otro lado. Levanta y baja los dedos de los pies manteniendo los talones en el suelo. Levanta y baja los talones manteniendo los dedos en el suelo.
  • Pon las palmas de las manos en una silla, y de espaldas a ella, y los pies en el suelo, ve bajando el trasero hasta el final de la silla (dobla los codos, y ve bajando el cuerpo), para luego poner derechos los brazos y volver a la posición de comienzo.
  • Busca oportunidades para andar por la oficina como por ejemplo ofrecerte a ir a por un café para tu compañero, reponer los folios de la fotocopiadora o ir a abrir la puerta (aunque tampoco te pongas el san benito de chico de los recados).
  • Haz leves ejercicios de vez en cuando estando sentado en tu silla, como tirar de la barbilla hacia el pecho hasta que sientas un estiramiento en la parte posterior de tu cuello, o levanta lentamente los hombros hacia las orejas.
  • Guarda pequeñas pesas de mano en un cajón de tu escritorio y úsalas de vez en cuando.
  • Organiza un grupo de caminata para la hora de la comida. Podrías estar rodeado de gente que está dispuesta a caminar.

¿Haces alguno de estos ejercicios en la oficina?

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4 thoughts on “Operación bikini…en la oficina”

  1. Buenos días. Dentro de poco tendré vacaciones. Tengo la suerte de no tener que hacer operación Bikini. Este artículo lo tendrían que leer los muchos y muchas personas sedentarias que existen. Si lo tuvieran delante y lo leyeran todas las semanas se les iría quitando la pereza, porque todas nos damos cuenta pero no llega el momento de empezar a ir andando al trabajo; hacer algún ejercicio diario o seguir alguno de tus consejos.

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