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Empleos desaparecidos

Ay, ¡qué tiempos aquellos en los que el pregonero iba por las calles dando un bando, el afilador se paseaba por tu casa afilando tus cuchillos o el sereno te abría la puerta de tu casa si se te habían olvidado las llaves!

Estas profesiones han sido sustituidas por otras más modernas como los Community Managers, Headhunters, Relaciones Públicas, SEO, CEO, etc, etc.

Hace poco estuve en una feria medieval que tan de moda se han puesto en muchas poblaciones españolas y vi al pregonero, al barbero y al herrero y pensé en todas esas profesiones que habían ido desapareciendo con los años. Hoy quiero que recordemos algunas de ellas, y, dependiendo de qué generación seáis, conoceréis o no:

Afilador

Era aquel que deambulaba entre ciudades y pueblos con su bicicleta o motocicleta para afilar instrumentos con filo, tal como cuchillos o tijeras. También eran los encargados de arreglar paraguas y de afilar lapiceros. A mediados del siglo XX, los afiladores se empezaron a asentar en locales de grandes ciudades, siendo cada vez menos los que viajaban de pueblo en pueblo.

Campanero

Los campaneros existían en la mayoría de iglesias, y eran los encargados de tocar, repicar y voltear las campanas de la iglesia. Del mismo modo, también era el encargado de revisar el mantenimiento de las campanas, revisando las ataduras de los badajos, la tensión de los distintos cables y cuerdas, así como la supervisión del reloj de la iglesia.

Hilandera

Normalmente eran las mujeres las que desarrollaban esta profesión. Hilar es retorcer varias fibras (normalmente de oveja) a la vez para producir un hilo más resistente. Se hilaba con uso o con torno de hilar mecánico.

Herrero

Era aquella persona que mediante su forja, yunque y martillos elaboraba objetos de metal, comúnmente acero e hierro, de necesidad para toda la sociedad. Entre esos objetos se encontraban no sólo herramientas, campanas, armas y artículos de cocina, si no que en muchas ocasiones también realizaban artículos decorativos muebles e incluso esculturas.

Botijero

Eran los que iban por las calles de las ciudades con su burro cargado con una enorme bala de paja dentro de una red, y entre la paja escondidos sus tesoros cerámicos de los cuales el rey era el botijo, el botijo blanco que previa limpieza con agua con anís para quitar el sabor a barro, servía para mantener fresca el agua en alguna sombra de cualquier rincón de la geografía española.

Sereno

El sereno fue uno de los oficios más emblemáticos de los barrios de España y Latinoamérica, aunque no en todos los lugares tenía las mismas responsabilidades. En España fue el encargado durante décadas de encender las farolas con la caída de la noche, y vigilar las calles mientras la noche durase. Así mismo, también tenía en su poder las llaves de todos los portales para quien la necesitara durante la noche.

Recadero

Los recaderos eran los que antiguamente estaban al cargo de llevar mercancías de un lugar a otro, ya fuera mediante carros tirado por burros, en bicicleta o simplemente a pie. Había grandes negocios que disponían de un recadero exclusivo. Otros negocios más pequeños tenían un recadero en común, o recurrían a recaderos que sin estar asociados a ningún negocio en particular, se movían siempre entre las mismas poblaciones.

La llegada del teléfono, la popularización de correos y compañías de envío de mercancías, así como el abaratamiento de costes, relegaron a esta profesión poco a poco al olvido.

Escriba

En el antiguo Egipto eran los encargados de inscribir, clasificar, contabilizar y copiar, utilizando varios tipos de escritura, como la hierática o demótica, que permitía escribir rápidamente, con la ayuda de un cálamo sobre papiros u ostracas.

Los escribas pertenecían a una casta especial. Trabajaban en todos los departamentos de la administración, llegando incluso a ser escribas reales, dominando la administración central. En principio, eran escogidos entre aquellos privilegiados que habían sido formados en el entorno de la familia real.

Eran muchos los padres de familia que consideraban que para sus hijos, no había trabajo más hermoso que el de escriba. Educados en una casa de vida, que dependía de un templo, los escribas aprendices estudiaban, de los cinco años a los diecisiete años, la escritura jeroglífica e hierática, gramática y textos clásicos, además de aprender Derecho, idiomas, historia, geografía y contabilidad.

Pregonero

Era otra de las profesiones más populares en los pueblos de España. Llegaba con su corneta a las distintas poblaciones, y haciéndola sonar reunía a todos los habitantes para comunicarles noticias importantes venidas de otras ciudades, o acontecimientos extraordinarios dentro del pueblo. Su origen se remonta a tiempos del Imperio Romano, y durante siglos fue el medio de comunicación y publicidad más eficiente.

Barquillero

Era aquel vendedor ambulante que llevaba barquillos en sus cestas y una ruleta para que los compradores pudieran probar suerte. Los compradores hacían girar la ruleta, y el que obtuviese el número menor de todos los compradores del momento, era el encargado de pagar los barquillos de todos los compradores. Esta profesión fue de fuerte tradición a lo largo del siglo XIX y se mantuvo a principios del siglo XX.

Resinero

Era el encargado de extraer la resina de los pinos y otros árboles. Para ello, realizaba cortes en el tronco del pino, y colocaba unos potes debajo del corte para que el pino supurase savia y cayera directamente en él. Todo esto se hacía día tras día desde comienzos del mes de marzo hasta mediados del mes de noviembre. El método común de extracción de resina se conocía como “el método a vida” que extraía únicamente resina de una de las caras del árbol. “El método a muerte” que extraía resina de todas las caras del árbol era excesivamente dañino, y podía provocar la muerte del árbol.

Colchonero

Hasta la llegada de los colchones de materiales sintéticos, los colchones más comunes en cualquier casa eran los colchones de lana. La lana de estos colchones se apelmazaba con el uso durante meses, y era necesario llevar el colchón al colchonero para que varease la lana, desapelmazándola para poder ser usado el colchón como el primer día.

¿Qué más trabajos recuerdas que hayan ido desapareciendo? ¿Qué otras profesiones crees que desaparecerán dentro de poco?

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8 thoughts on “Empleos desaparecidos”

  1. Cobrador de billetes que iban en los autobuses y tranvías – Cobradores de la luz, gas, teléfono e impuestos – Lecheros que llevaban la leche a casa o vendedores de queso, huevos y miel – Vendedores de joyas a plazos – El médico que te visitaba en casa – Porteros en todas las viviendas – Músicos en todas las salas de fiesta – Aguadores – Herreros – Mineros – Franquistas – El impuesto del ITE y de la Cuota de beneficios – Recaudaciones de Hacienda – Municipales a pie, denunciando obras ilegales o sin licencia – Cabareteras – Chicas de barra americana – Barrios chinos – Nodrizas – Revistas de teatro – Buscadores de pisos en los juzgados – Bebidas de garrafa – Bailes por la tarde sabados y festivos – Los grises – El bachillerato y sus revalidas – La mili obligatoria – Personas educadas y que respetaban a los padres y a los mayores – Miedo a pasar la linea roja, de todo – etc.

    Eloy Peña Rico, denunciante oficial del Ayuntamiento de Madrid.

  2. Ha desaparecido el de Carbonero, que era quien hacía carbón, apilando en forma de cono la leña, se tapaba con barro, se prendia por la parte de abajo para que fuera quemandose a alta temperatura, el resultado carbón.
    No se si desaparecerán los curas, pero confesores supongo que tienen pocos clientes.

  3. Qué artículo más entrañable! La verdad es que hay un montón de oficios que desaparecieron y tal y como están las cosas, parece que no han aparecido suficientes. Yo añado el de tejedor.

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