El 37% de los pisos en alquiler en España cuestan más de 1.500 euros al mes, lo que los sitúa como el segmento más numeroso del mercado, por encima incluso de las franjas medias. Según el análisis de pisos.com, solo el 12% de los inmuebles disponibles cuesta menos de 700 euros, lo que demuestra hasta qué punto la vivienda asequible está desapareciendo.

Esto supone un problema estructural para buena parte de la población, especialmente jóvenes, familias con ingresos medios y trabajadores con sueldos ajustados, que ya no encuentran ofertas dentro de su rango económico. La demanda se ha desplazado hacia precios cada vez más altos, mientras la oferta de viviendas económicas se reduce hasta volverse marginal en muchas regiones.

Islas Baleares, Madrid y Cataluña: precios que asfixian a las rentas medias

El informe pone el foco sobre tres comunidades autónomas especialmente tensionadas: Islas Baleares, Comunidad de Madrid y Cataluña, donde la oferta asequible ha prácticamente desaparecido.

Estas cifras confirman que los principales mercados urbanos se están volviendo inaccesibles para amplios sectores sociales, lo que repercute directamente en la calidad de vida, el acceso a oportunidades laborales y la capacidad de ahorro de las familias.

Interior peninsular: el último refugio del alquiler asequible

Mientras tanto, las comunidades del interior resisten como bastiones del alquiler económico. En Extremadura, más de la mitad de las viviendas se sitúan por debajo de los 700 euros y solo el 2% supera los 1.500. Castilla-La Manchapresenta cifras similares, con un 28% de pisos asequibles y apenas un 2% en el segmento alto.

Provincias como Jaén, Zamora, Ciudad Real o Teruel todavía ofrecen alternativas de vivienda que pueden considerarse razonables desde el punto de vista del salario medio. Sin embargo, muchas de estas zonas sufren también de falta de oportunidades laborales o servicios públicos insuficientes, lo que limita su atractivo para quienes quieren o necesitan mudarse.

Una brecha geográfica que condiciona la vida de miles de personas

El informe de pisos.com concluye con una idea clara: la desigualdad territorial en el acceso a la vivienda se está agravando. Las zonas costeras y capitales turísticas acaparan la oferta de alquileres caros, mientras que el interior peninsular se convierte en el último reducto de precios bajos.

Esto no solo tiene consecuencias en el mercado inmobiliario, sino también en la movilidad geográfica de los ciudadanos. Muchos españoles se ven forzados a renunciar a oportunidades profesionales o educativas por no poder permitirse el coste de la vida en las grandes ciudades.

Como apunta Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, “la escasez de oferta asequible está generando verdaderos problemas sociales”, especialmente entre la juventud y las familias trabajadoras. Esta situación plantea retos urgentes a las administraciones públicas, tanto en materia de regulación del mercado como en el impulso de vivienda pública y protegida que permita equilibrar la balanza.