El Banco Central Europeo (BCE) es una de las instituciones más influyentes de la Unión Europea. Su presidente es la figura que marca la dirección de la política monetaria en la zona euro, con decisiones que afectan al crédito, la inflación, las hipotecas y el crecimiento económico. No es exagerado decir que una sola frase suya puede mover los mercados y rescatar países.

Desde su creación en 1998, el BCE ha tenido pocos pero muy influyentes presidentes:

El salario del presidente del BCE ronda los 400.000 euros brutos anuales, a lo que se suman dietas y otras compensaciones por representación. El cargo dura ocho años y no puede renovarse. Esta limitación busca garantizar la independencia del cargo y evitar presiones políticas. Durante ese tiempo, el presidente dirige el Consejo de Gobierno, formado por los seis miembros del Comité Ejecutivo y los gobernadores de los bancos centrales nacionales de los países del euro.

Y ya tenemos que empezar a pensar quien sustituirá a Christine Lagarde  ya que su mandato espira justo dentro de dos años, que parece mucho pero luego se nos echa el tiempo encima.

Lagarde ha dejado entrever quién podría ocupar su silla en el Banco Central Europeo y la noticia no puede ser peor para los hipotecados ya que se trata del economista neerlandés Klaas Knot, exgobernador del Banco de los Países Bajos. Lagarde le ve como un candidato idóneo para sucederla. “Tiene el intelecto, la resistencia y la capacidad de conectar con los demás”, comentó Lagarde en un pódcast al que ha tenido acceso la agencia neerlandesa ANP.

Knot no es un nombre cualquiera dentro del BCE. Durante sus años al frente del banco central neerlandés se ha ganado fama de “halcón”, un término que en el argot económico se usa para describir a los responsables que priorizan mantener la inflación bajo control, incluso si eso implica mantener los tipos de interés altos durante más tiempo.

Y precisamente ahí está nuestra preocupación. Si Knot terminara presidiendo el BCE, podría defender una política más dura en materia monetaria, con menos disposición a bajar los tipos pese a la desaceleración del crecimiento. Se acercan de nuevo los tiempos de Trichet.

Knot ha estado vinculado al BCE y al Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), y su perfil técnico es indiscutible. Pero su visión conservadora frente a la inflación podría marcar un nuevo ciclo de “tipos altos por más tiempo”, lo que frenaría la esperada rebaja de las hipotecas en Europa.