Mientras Keith Wasserman, el cofundador de la firma de inversión inmobiliaria Gelt Venture Partner y presidente de Pacific Palisades, veía cómo su vecindario ardía en llamas  y lanzó un desesperado mensaje en X: “¿Alguien tiene acceso a bomberos privados para proteger nuestra casa? Necesitamos actuar rápido. Pagaré cualquier cantidad”. Esto llevó a un acalorado debate sobre el papel de los servicios privados de bomberos en un contexto de incendios cada vez más devastadores.

Este episodio llega en un momento crítico para Los Ángeles siguen fuera de control, elevaando a 180.000 el número de evacuados y cerca de 10.000 construcciones destruidas. A pesar de las críticas, los bomberos privados se desplegaron en diversas zonas afectadas, ofreciendo sus servicios a propietarios dispuestos a pagar el precio.

Empresas como Mt. Adams Wildfire en California o la firma de seguridad Covered 6 están detrás de estos servicios exclusivos de extincion de incendios. Según Don Holter, propietario de Mt. Adams Wildfire, el tiempo es clave: contratar un equipo privado mientras las llamas se acercan aunque con los vientos huracanados que azota la zona, no pueden hacer nada.

Estas compañías suelen trabajar con contratos preventivos, asesorando a los propietarios sobre cómo proteger sus viviendas o comprometiéndose a responder en caso de emergencia. El coste varía dependiendo del tamaño de la propiedad y el personal necesario, aunque sus precios son un misterio para la mayoría.

Según Chris Dunn, fundador de la firma, los servicios privados no buscan reemplazar a los bomberos públicos, sino complementarlos.

La existencia de bomberos privados ha alimentado un debate sobre la desigualdad económica. En 2018, la noticia de que Kim Kardashian y Kanye West habían salvado su mansión de $60 millones gracias a un equipo privado de bomberos generó indignación. Este tipo de servicios se perciben como un privilegio reservado para los más ricos, dejando al resto de los ciudadanos a merced de la catástrofe.

No obstante, los defensores argumentan que estas compañías ayudan a aliviar la carga de los servicios públicos, cada vez más desbordados por incendios de mayor magnitud y frecuencia debido al cambio climático.

El dilema del acceso desigual

Aunque California exige que estas empresas se registren con las autoridades locales antes de operar en zonas de incendios, persisten las preguntas sobre su verdadero impacto. ¿Es este un sistema que beneficia a todos o simplemente una muestra más de cómo los recursos privados acentúan las brechas sociales?