Una de las claves de la transición energética de la Unión Europea pasa por la electrificación del parque automovilístico, quieren que que todos los coches que se vendan en la UE en 2035 sean eléctricos.

Eso estaba muy bien, cuando los coches eléctricos iban a ser fabricados en su mayoría en Alemania pero se ve que esta transición verde puede que no sea tan necesaria ya que a los consumidores, irracionales ellos,  les ha dado por comprar coches chinos, que son bastante más baratos y casi igual de buenos.

Ante este panorama, la UE ha señalado que podría implementar aranceles de hasta el 38.1% a los fabricantes de VE chinos. Entre los fabricantes chinos afectados se encuentran BYD, Geely y SAIC Motor​, justo los coches más baratos y que más facilitarían a los ciudadanos de la UE la electrificación.

Pero además de ser una «genial» idea desde el punto de vista medioambiental, también lo es desde el punto de vista empresarial ya que los fabricantes de automóviles alemanes podrían verse gravemente afectados por estos aranceles debido a sus enormes plantas de producción en China.

Además de esto, China ha insinuado que podría imponer aranceles a los vehículos fabricados en la UE con motores grandes, lo que podría ser desastroso para la mayoría de las grandes marcas europeas, tal es la preocupación de Alemania que el canciller Olaf Scholz, ha destacado que los aranceles de la UE podrían tener consecuencias duraderas, especialmente en cuanto a la creación de empleo en Alemania. Scholz afirmó que el aislamiento y las barreras aduaneras ilegales solo encarecen todo y empobrecen a todos​. Gran parte de las ventas actuales de los fabricantes de automóviles alemanes provienen del mercado chino, por lo que una guerra comercial escalada podría afectar gravemente estas ventas​.

Con el aumento del coste de vida en los últimos años, los VE europeos se han vuelto inaccesibles para la mayoría de los consumidores. Por lo tanto, los VE chinos podrían ser una de las pocas formas en que Europa pueda mantenerse en el camino para cumplir sus objetivos de emisiones cero. Según los datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), no se pueden alcanzar los objetivos de VE sin la ayuda de los fabricantes chinos, ya que el 57% de todas las nuevas matriculaciones de vehículos eléctricos de batería provienen de China​

La situación entre la UE y China en torno a los aranceles a los VE atraviesa un momento delicado y podría tener implicaciones significativas para el sector automovilístico europeo (que supone más del 7% del PIB de la UE) así como los objetivos de emisiones de Europa.

Lo que menos necesitamos ahora es que las tensiones comerciales entere la UE y China escalen y afecten tanto a los consumidores como a las industrias involucradas.