Ayer conocimos que tras el rechazo del Banco Sabadell por la OPA (Oferta Pública de Adquisición) del BBVA, este último va a volver a intentarlo mediante una «OPA hostil» que básicamente es lo mismo pero sin el beneplácito del consejo de administración del Sabadell, serán los accionistas quienes decidan. Se viene culebrón ya que estas cosas se suelen enredar y hay mucha tensión, especialmente en la empresa «Opada» que realizará todo tipo de movimientos (incluso políticos) para evitar que ocurra.

OPAs hostiles ha habido muchas en España pero en el sector bancario solo una, la del Banco Bilbao a Banesto. Esto sucedió en el año 1987 cuando el Banco Bilbao, buscando expandir su presencia en el mercado y aumentar su participación en el sector financiero, decidió lanzar una oferta pública para adquirir Banesto, uno de los bancos más reconocidos en España en ese momento.

El Banco Bilbao, confiado en su capacidad para llevar a cabo la adquisición, presentó una oferta tentadora a los accionistas de Banesto, ofreciendo una prima del 40% sobre el precio de mercado de las acciones (aunque sería necesario una ampliación de capital). Sin embargo, la oferta fue recibida con escepticismo por parte de los directivos de Banesto, quienes expresaron su preocupación por la posible pérdida de la identidad y autonomía de su banco si se llevaba a cabo la adquisición aunque el golpe definitivo fue que la propuesta no logró la aprobación necesaria de la Bolsa de Madrid.

En aquella época, el Banco de Bilbao era el cuarto de España y Banesto, el segundo (estas cosas ocurren a veces, que el pequeño quiere comprar al grande). El objetivo era ganar tamaño para ser competitivos en Europa, poco después de la integración de España a la entonces Comunidad Europea en 1986.

De fondo había también intereses políticos, el Banco de Bilbao contaba con el apoyo del Banco de España y del Gobierno de Felipe González mientras que Banesto contaba con el apoyo de las élites económicas. Se dio la circunstancia de que pocos meses antes habían llegado al banco dos accionistas con mucho renombre en aquella época, Mario Conde y Juan Abelló con muchas ansias de poder, el primero aprovechó las aguas revueltas de la OPA hostil para hacer de salvador del banco y lograr pocos meses después llegar a la Presidencia de Banesto (sin haber cumplido los 40 años), representaba al tiburón de Wall Street en una España que buscaba la modernidad. De ahí quiso saltar a la política, algo que fue el inicio de su caída.

La opa hostil del Banco de Bilbao contra el Banesto no salió adelante, pero sí se logró una fusión amistosa de BB con Banco Vizcaya, dando origen al BBV, que luego absorbió al holding Argentaria, que antes de su privatización agrupaba a la banca pública, dando origen al BBVA que ahora quiere comerse al Banco Sabadell.