Durante la crisis financiera iniciada en 2007-2008, miles de familias perdieron sus viviendas porque no eran capaces de pagar sus hipotecas, ya fuera por falta de empleo o por el encarecimiento de las mensualidades provocado por la subida del euríbor (alcanzó valores superiores al 5%). Y si algo hemos aprendido los españoles desde entonces es que es fundamental hacer números antes de comprar una casa o un piso para evitar los errores cometidos en el pasado. 

Pero ¿cómo se calcula la cuota hipotecaria máxima que puede permitirse una familia? Según el comparador financiero HelpMyCash.com, existe una regla muy sencilla que puede aplicarse para saber cuánto hay que pagar como mucho de hipoteca sin caer en el sobrendeudamiento: la norma del 30%. 

¿En qué consiste la regla del 30%?

Existe cierto consenso entre los expertos en finanzas en que no hay que usar más del 30% de los ingresos mensuales netos para pagar las deudas financieras. Es decir, que ese es el porcentaje máximo del sueldo familiar que debe dedicarse al abono de las cuotas de la hipoteca y de cualquier otro crédito que se tenga vigente. De este modo, quedará suficiente dinero para hacer frente al resto de los gastos o inversiones propias de un hogar: suministros, compras, transporte, ahorro…

Por ejemplo, pongamos que una pareja ingresa mensualmente 3.000 euros netos por el sueldo de sus dos integrantes. En tal caso, la cuota de su futura hipoteca no debería superar los 900 euros. En cambio, si estas personas ya pagaran 100 euros al mes por el préstamo de un coche, la mensualidad del crédito hipotecario tendría que ser de 800 euros como máximo para evitar el sobrendeudamiento. 

Según HelpMyCash, otros expertos sitúan esa ratio máxima de endeudamiento en el 35% o el 40%. Ahora bien, dada la inestabilidad económica actual, provocada por los elevados intereses y por la inflación, los analistas de este comparador consideran que es más prudente atenerse al límite del 30%.

Hay que contratar una hipoteca ajustada al sueldo

La persona interesada en comprar una vivienda, por lo tanto, debe solicitar una hipoteca con un importe ajustado a su nivel adquisitivo. Es decir, con unas cuotas que puedan pagarse sin superar esa ratio de endeudamiento del 30%. Y para calcular qué casa puede permitirse un cliente como máximo, desde HelpMyCash han elaborado un simulador online y gratuito que tiene en cuenta tanto los ingresos del usuario como el coste de sus posibles deudas. 

Por ejemplo, volvamos al ejemplo anterior: el de una pareja que cobra 3.000 euros netos al mes. Con ese sueldo, y sin otras deudas pendientes, estas personas podrían permitirse una hipoteca máxima de unos 200.425 euros y una vivienda de hasta 250.532 euros, aproximadamente, teniendo en cuenta que los bancos suelen financiar un máximo del 80% de la compra. 

¿Y si esa pareja tuviera una deuda vigente con una cuota de 100 euros mensuales? En tal caso, según los cálculos del simulador, la hipoteca máxima que podría permitirse sería de unos 178.156 euros, lo que les permitiría adquirir una vivienda de hasta 222.695 euros como máximo, aproximadamente. 

Cómo rebajar la cuota de una hipoteca vigente

¿Y qué hay de las personas que tienen firmada una hipoteca variable? En este caso, las cuotas a pagar pueden subir o bajar dependiendo de la evolución del euríbor. Y dada la subida de este índice en los últimos dos años (ha pasado de valores negativos a superar el 4%), muchas familias ya tienen que dedicar más del 30% de sus ingresos al pago de las mensualidades, lo que puede generarles problemas para llegar a fin de mes. 

Ahora bien, desde HelpMyCash aseguran que existen maneras de modificar las condiciones del préstamo hipotecario para reducir la cuota. Por ejemplo, se puede negociar con la entidad o cambiar la hipoteca de banco para rebajar el diferencial (lo que se suma al euríbor), para pasarse del tipo variable al fijo o para ampliar el plazo, por ejemplo. También existe la opción de amortizar capital antes de tiempo, si se cuenta con ahorros.

Estas soluciones, sin embargo, no están al alcance de las familias que pasan más apuros económicos. Pero estas disponen de otro mecanismo al que pueden acogerse para reducir sus cuotas: el Código de Buenas Prácticas Bancarias. Los analistas del comparador recomiendan a estas personas que acudan a su banco cuanto antes para averiguar si cumplen los requisitos de esta ayuda y, en caso afirmativo, tramitar la solicitud.