El conflicto entre Israel y Hamás, podríamos convertirse en el cisne negro de este año que provoque un shock económico y energético que nos devuelva a los tiempos más volátiles de la década de los setenta.

Según el Banco Mundial, el precio del petróleo podría dispararse a más de $150 por barril, eclipsando el récord anterior no ajustado por inflación, que fue de $147 en 2008. Este pronóstico se basa en el riesgo de que el conflicto actual trascienda las fronteras de Gaza y se convierta en una crisis completa en Oriente Medio, similar a la vista hace 50 años.

Llueve sobre mojado

Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial, señaló que esta situación se desarrolla en un contexto ya delicado por el conflicto entre Rusia y Ucrania. Dicho conflicto ha tenido «efectos disruptivos en la economía global que persisten hasta el día de hoy.» Si sumamos una crisis en Oriente Medio, estaríamos ante un «doble shock energético», algo que el mundo no ha vivido en décadas.

No solo el petróleo está en juego

Pero, ¿y si lo extendemos más allá del petróleo? En su último informe de perspectivas de los mercados de materias primas, el Banco Mundial también advirtió que el shock económico no se limitaría a los costos energéticos. La crisis tendría repercusiones en los precios de los alimentos, lo que agravaría el hambre en todo el mundo. Al final de 2022, se estima que más de 700 millones de personas ya se encontraban desnutridas. Una escalada en el conflicto intensificaría la inseguridad alimentaria a nivel global.

Tres escenarios posibles

El Banco Mundial esboza tres caminos alternativos para el precio del petróleo:

  1. Pequeña disrupción: similar a la guerra civil en Libia en 2011, la oferta global de petróleo se reduciría entre 500,000 a 2 millones de barriles al día. El precio del petróleo aumentaría a un rango de $93 a $102 por barril.
  2. Disrupción media: al estilo de la guerra de Irak en 2003, la oferta se reduciría entre 3 millones y 5 millones de barriles al día, llevando los precios a un rango de $109 a $121 por barril.
  3. Gran disrupción: comparable con el embargo árabe de petróleo de 1973, la oferta se contraería entre 6 millones y 8 millones de barriles al día, con un aumento en los precios del 56% al 75%, llegando a un rango de $140 a $157 por barril.

La estabilidad económica global pende de un hilo más delgado de lo que nos gustaría admitir. Las tensiones geopolíticas, sobre todo en regiones tan sensibles como Oriente Medio, pueden desencadenar una serie de efectos dominó que no solo afecten los mercados energéticos, sino también el bienestar humano en una escala mucho más amplia. Es hora de que los formuladores de políticas estén más vigilantes que nunca.