El Banco Central Europeo decidió el pasado jueves subir los tipos de interés otro cuarto de punto hasta el 4,5%, lo hizo por décima vez consecutiva elevando el precio del dinero en niveles de hace 23 años, concretamente desde el 11 de mayo de 2001 cuando los bajó desde el 4,75% (récord que aún permanece) al 4.5%.

Aquel mes, en mayo de 2001, el Euribor cerró con una media del 4,520% aunque la diferencia entonces con la situación actual es que los tipos estaban bajando y ahora están subiendo. El Euribor llegó a situarse en el 5,248% 9 meses antes, en agosto del año 2.000

No obstante, si tenemos que buscar récords tendríamos que avanzar hasta el 2008, en plena crisis financiera internacional y especialmente del euro, cuando en junio cerró con una media del 5,393%, por entonces los tipos estaban más bajos que ahora, en el 4%, aunque la tendencia era alcista y de hecho el BCE los subió hasta el 4.25% en julio de aquel año, una decisión muy criticada e incomprendida que después se mostró claramente errónea.

Como podéis ver, a mismos tipos de interés el Euribor puede fluctuar desde el 4.1% hasta casi el 5.5%, un rango demasiado grande como para intentar prever su comportamiento en las próximas semanas. La clave, como siempre está, no en lo que hace el BCE si no en lo que hará en los próximos meses ya que estamos hablando siempre del Euribor a 12 meses. En este entorno es crítico conocer las intenciones del equipo de Christine Lagarde, si va a seguir subiendo tipos, los va a mantener o lo va a rebajar. Todo parece indicar que comenzará a bajarlos en la segunda mitad del año que viene, como ha adelantado recientemente Luis de Guindos, aunque esto depende de si la inflación lo permite (aunque el precio del petróleo supone una nueva amenaza) con lo que vemos improbable que supere el 4.5% y muy seguramente estemos cerca del pico, para tener un final de año tranquilo y un 2024 en el que comience a bajar el Euribor.

Desgraciadamente, para que lo noten las hipotecas tardaremos un poco más ya que las revisiones se hacen cada seis o doce meses con los que algunas familias no verán como desciende su cuota mensual hasta el año 2025 como pronto.