Hoy comenzamos Agosto, el mes vacacional por excelencia y si me estás leyendo es porque probablemente seas de los que les toca trabajar ya que de lo contrario hay que estar un poco enfermo para leer el blog del Euribor de vacaciones, así que para descansar un poco de tanta economía hoy nos ponemos la camisa hawaiana, las chanclas y nos ponemos a contar chistes como Chiquito de la Calzada, jar.

El especulador “descansando” en la playa

Pepe, un trader intradiario, se encuentra descansando de unas más que merecidas vacaciones en la playa con su mujer. Así que mientras está mediodormido, su mujer le comenta… “Pepe la marea está subiendo” y salta repentinamente: COMPRO!! (hay que saber disfrutar de los descansos).

En la Reserva Federal encargando una pizza

Ben Bernanke tras aprobar su enésimo programa de estímulos no convencional, lo quiere celebrar pidiendo una pizza. Al llamar, el dependiente le pregunta si prefiere que la pizza esté cortada en 8 o 10 trozos. Bernanke le contesta: ” En 10!! Hoy estoy muy hambriento!!

El cura  y el corredor de bolsa que fueron al cielo

Un cura muere y asciende al cielo pero se encuentra que antes de entrar al paraíso San Pedro está pasando lista. En eso que delante del cura está un corredor de bolsa y San Pedro le ofrece una túnica de terciopelo, un bastón con detalles en diamantes y una corona de zafiros y esmeraldas para entrar en el cielo. Seguidamente es el turno del cura y San Pedro lo observa de arriba abajo y le ofrece una túnica sucia y un bastón de madera. El cura extrañado recrimina a San Pedro… “Pero señor yo he traído más fieles que el maldito bróker de antes!” y San Pedro le contesta: “Mientras tus fieles en misa se estaban durmiendo, los clientes de corredor estaban arrodillados y rezando!!

Un especulador bursátil negociando con Dios.

Un especulador bursátil: ¿Qué es un millón de años para ti?
Dios: Como un segundo.
El especulador: ¿Qué es un millón de euros para ti?
Dios: Como un céntimo.
El especulador: ¿Me puedes dar un céntimo?
Dios: Espera sólo un segundo …

La difícil vida tras el crack  del 29

Tras el crack del 29, un inversor va hacia su casa deprimido y le dice a su mujer “Nos hemos arruinado, lo hemos perdido todo, así que deberás aprender a cocinar y despedir a la cocinera” y la mujer le contesta: “Ya que estamos aprende a hacerme el amor y despedimos al jardinero!