La inflación nos ha traído algunos términos nuevos como al «reduflación» que es la reducción del tamaño de los productos para seguir vendiéndolos al mismo precio y que no se note la subida de precios.

Otro término que he escuchado últimamente y que sinceramente no conocía (quizás porque se lo acaban de inventar) es la greedflación que de momento no tiene una traducción muy buena al castellano.

El fenómeno de la «inflación de la codicia», conocido también como greedflación o greedflation, ha generado un intenso debate en los últimos tiempos. Algunos atribuyen a las grandes corporaciones la 27responsabilidad de los exorbitantes incrementos de precios, mientras que otros argumentan que el término ha sido politizado con el fin de culpar a las empresas por la inflación. A pesar de las discrepancias, muchos economistas están de acuerdo en que detrás de este fenómeno se encuentra el crecimiento de los monopolios y su capacidad para establecer precios, así como la falta de competencia en el mercado.

Uno de los principales factores que impulsan la greedflation es el aumento de precios en productos básicos, como carne y alimentos. La concentración empresarial ocurrida como consecuencia de la pandemia también ha alimentado la greedflation. Durante 2020 y 2021, numerosas empresas de diversos sectores quebraron o quedaron en una situación precaria, siendo adquiridas por otras. Esta concentración provocó una reducción en la oferta y, por ende, un aumento de precios en muchos ámbitos.

La escasez de competencia es otro aspecto crucial en la greedflation. Cuando hay menos opciones para adquirir un producto o servicio, la empresa líder puede dictar los precios. Adicionalmente, la avaricia empresarial juega un papel destacado en este fenómeno. Un informe de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales indica que los salarios de los CEOs de las 500 empresas que cotizan en el S&P 500 aumentaron un 18,2% en 2021, mientras que la inflación en Estados Unidos se ubicaba en el 7,1% y el salario de los trabajadores solo creció un 4,7%.

La greedflation es un fenómeno multifacético que involucra aspectos como la concentración industrial, la falta de competencia, la avaricia empresarial y el incremento en los precios de bienes básicos. Aunque algunos economistas consideran que las grandes corporaciones están reaccionando adecuadamente a las presiones inflacionarias ajenas a su control, otros sostienen que utilizan la inflación como pretexto para maximizar sus ganancias.