Euro

Hace unos días unos humoristas rusos se hicieron pasar por Zelensky y tuvieron una entrevista con Christine Lagarde, el tono fue bastante distendido y la presidente del BCE se mostró más sincera de lo habitual.

Uno de los temas tratados fue el de las monedas digitales emitidas por los bancos centrales, una tendencia a la que se están sumando prácticamente todos los países y que en el caso del BCE es el Euro Digital (China una tiene su e-yuan en funcionamiento). En un momento dado de la conversación, el Zelensky falso hizo una pregunta “ligera” a Lagarde. Se trataba sobre si esta moneda sería utilizada como una herramienta para el control financiero y la vigilancia de la población.

Y la la Presidenta del Banco Central Europeo se atrevió a decir en privado lo que no hace en público, con una franqueza no común en ella y reconoció que el euro digital será usado de manera “limitada”. Y en esta manera “limitada” se abarca controlar los pagos de las personas. 

Lagarde admitió que «habrá control, tienes razón. Tienes toda la razón», pero sugirió que sería un «control limitado», añadiendo:

“Estamos considerando si para cantidades muy pequeñas, de unos 300 o 400 euros, podríamos tener un mecanismo de control cero. Pero eso podría ser peligroso.”

Anteriormente, Christine Lagarde ya había apuntado que el Euro Digital no iba a garantizar el anonimato, “queremos garantizar un alto nivel de privacidad a los usuarios del euro digital. Pero el anonimato total (como el que ofrece el efectivo) no parece una opción viable en mi opinión”.

Lagarde explicó que el anonimato “contravendría otros objetivos de política pública, como garantizar el cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales y luchar contra la financiación del terrorismo”.

El Euro Digital está muy cerca, si se sigue el calendario previsto y los resultados de las pruebas son satisfactorios, verá la luz a finales de 2026 o inicios de 2027 y será un inicio del control casi total de los pagos que cada persona y empresa realice en la UE.

Dicen, que por nuestro bien.