Es la noticia económica del día y una de las más importantes del año, el rescate «a lo Popular» de Credit Suisse y si digo «a lo Popular» es porque se trata de un rescate en el que los principales afectados son los accionistas, algo que me parece bien.

Finalmente el banco UBS se queda con Credit Suisse en una fusión por 3.000 millones de francos suizos (aproximadamente 3.037 millones de euros). Además el Gobierno suizo garantizará 100.000 millones de francos suizos para la liquidez del banco y asumirá hasta 9.000 millones en posibles pérdidas.

Esta decisión ha sido tomada debido a la situación de inestabilidad y falta de confianza en Credit Suisse, uno de los bancos sistémicos a nivel mundial y uno de los dos principales bancos en Suiza. El presidente de la Confederación helvética, Alain Berset,  ha subrayado la importancia de la entidad no solo para el país, sino también para la estabilidad del sistema financiero global. La banca es sin duda una parte importante de «la marca Suiza» quizás el país del mundo que más trabaja su marca.

Los accionistas de Credit Suisse recibirán una acción de UBS por cada 22,48 acciones en la entidad original, mientras que el banco central suizo, el SNB, aportará avales para garantizar la liquidez de las entidades bancarias. La fusión se llevará a cabo sin la aprobación del accionariado debido a la situación de emergencia dictaminada por el Gobierno federal suizo.

Credit Suisse había perdido una cuarta parte de su valor en bolsa en la última semana y había sufrido importantes turbulencias en los últimos días en varios mercados financieros. El presidente de Credit Suisse, Axel Lehmann, ha manifestado que el anuncio de la fusión es el mejor resultado disponible dadas las circunstancias extraordinarias y sin precedentes.

La ministra de Finanzas suiza, Karin Keller-Sutter, ha explicado que se dará una garantía de 9.000 millones de francos suizos «un poco como un seguro» y ha destacado que la solución implica riesgos, pero son significativamente menores que en cualquier otro escenario. «Es una solución privada, no un rescate», ha remarcado.

Este rescate me recuerda bastante al del Popular en donde el Santander pagó 1€ por él y los accionistas lo perdieron todo, en ambos casos fueron operaciones de emergencia para calmar a los mercados y evitar un contagio en el sistema financiero. A mi personalmente no me calma mucho que el dinero que tenga invertido en un banco, por muy grande y fuerte que sea, pueda perderlo (un 75% en este caso) de un día a otro. Con esto no quiero decir que el gobierno suizo haya hecho mal, pienso que si alguien tiene que pagar los platos rotos de una mala gestión empresarial tienen que ser  precisamente los accionistas y no los contribuyentes aunque por encima de ellos están sus directivos que suelen salir de rositas y en muchos casos vendiendo acciones días antes, con información privilegiada sobre la salud de la empresa.

Quizás no estaría de más que echases un vistazo a tus fondos de inversión para ver si están muy expuestos a la banca porque visto lo visto, de la noche a la mañana te puedes quedar sin un buen porcentaje.